01/01/2017
La Consejería de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca inicia el proceso de revisión y ampliación de ZEPAs
El consejero Vicenç Vidal ha dispuesto que los servicios técnicos de la Consejería analicen las zonas de valor ornitológico de la comunidad autónoma, y elaboren una propuesta para iniciar un expediente de declaración. Este estudio inicial, que tiene que ser complementado con otros documentos y posteriormente sometido a audiencia de interesados, administraciones e información pública ha detectado la conveniencia de declarar o ampliar entre 8.000 y 12.000 hectáreas las ZEPA. Esta figura beneficiaría a diversas especies de aves marinas, rapaces y aves estepáreas, como el águila pescadora, la gaviota roja, la pardela balear, el cormorán grande, el milano, el halcón peregrino, el halcón marino, el cernícalo primillao, el cernícalo patirrojo, la Lechuza campestre, el chorlitejo patinegro, la arpella, el aguilucho cenizo, el chotacabras europeo, el alcavarán común, la codorniz, la cogujada, la terrea, la curruca balear y el la curruca rabilarga entre otros.
Se prevé que la propuesta completa esté terminada en pocas semanas, cuando la Consejería anunciará en qué zonas concretas puede afectar a la iniciativa. El objetivo es que se tramite en los próximos meses, a fin de que la declaración pueda ser aprobada antes del verano.
Así lo ha anunciado hoy el consejero de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, Vicenç Vidal, que ha participado en la suelta de un buitre negro recuperado la semana pasada.
Y es que días seguidos de lluvias como los sucedidos entre el 19 y el 22 de diciembre pueden complicar el día a día de las especias silvestres propias de la biodiversidad insular que no pueden alimentarse o cazar con normalidad ni moverse por el territorio sin encontrar una tormenta de viento y/o fuertes lluvias.
Eso es lo que sucedió a un veterano buitre negro, que hoy ha sido liberado en la finca pública de Binifaldó: durante días fue visto cobijado bajo un árbol en el camino de Can Guillem, en el término municipal de Pollença. Gracias al aviso de algunos particulares, finalmente día 22 de diciembre se hizo llegar el animal a la Policía Local de la localidad mallorquina.
El Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Islas Baleares (COFIB) lo recogió en las dependencias policiales y le practicó una revisión sanitaria completa con el fin de saber si sufría algún otro problema. El estado y condición corporal del ejemplar es la correcta con un peso de 8 '2 kg y los parámetros hematológicos están dentro de la normalidad, hecho por el cual se decidió liberarlo en el menor plazo posible.
El buitre negro se encuentra catalogado como especie vulnerable en el catálogo de Especies Amenazadas de las Islas Baleares. Por eso existe un programa de seguimiento, en el cual participan los Agentes de Medio Ambiente, que ha permitido saber que este año se han ocupado treinta y siete plataformas de nidificación, donde ha habido treinta y dos postas y han hecho eclosión veinticinco huevos, la cifra más elevada desde que se tienen datos.
Este buitre que hoy ya vuelve a volar podrá empezar el 2017 en su territorio y contribuir un año más al stock reproductor de la única población insular de buitre negro del mundo.