23/07/2010
Samuel Flores: “Tengo una corrida digna en presentación y con la nota genética suficiente para triunfar en la Feria de Albacete”
La ganadería “Los Samueles”, la representación más viva del toro ibarreño y una auténtica referencia para los grandes toreros, quiere contribuir así a la conmemoración del III Centenario de la Conmemoración de la Feria albaceteña
Una manera especial de contribuir a esta efemérides al tiempo que regala a la afición albaceteña la posibilidad de disfrutar de una buena tarde de toros de la mano de una de las ganaderías más prestigiosas del panorama taurino actual. Para ello, el ganadero ha tenido que renunciar a propuestas interesantes en plazas de primera al considerar que su presencia en Albacete era prioritaria.
En este sentido, Samuel Flores señalaba que espera volver a repertir la tarde histórica que protagonizó cuando lidió en la Feria Taurina de Albacete el pasado año 2007. “Creo que tengo una corrida digna en presentación y con la nota genética suficiente para que sea todo un éxito”, añadía.
De este modo, el próximo 14 de septiembre, los diestros Enrique Ponce2, Daniel Luque y Rubén Pinar lidiarán toros de la ganadería de Samuel Flores.
Raíces ganaderas
Siendo muy joven, Samuel Flores abandonó sus estudios de Económicas para hacerse cargo en 1967 de la empresa agropecuaria familiar, una vez que la ganadería comenzó a decaer a consecuencia de la ancianidad de su tío abuelo.
A pesar de que sostiene que “me prepararon para esto desde niño y estaba muy enterado de lo que suponía la administración del patrimonio agropecuario”, sus comienzos al frente de la ganadería fueron complicados. “Los Samueles contaban con un maravilloso pasado, pero el presente no era bueno”, añadía.
Samuel Flores recordaba que a partir de 1967, los sementales empezaron a dar resultados negativos y la ganadería comenzó a desviarse en su comportamiento en las plazas, por lo que dejó de asistir a las corridas como espectador y como ganadero.
Unos comienzos duros que superó con ilusión y tomando decisiones complicadas, sacrificando incluso la totalidad de la camada para no manchar el nombre del hierro, hasta encontrar de nuevo la simiente en las reatas o canteras que tradicionalmente han ligado con esta ganadería. “No opté por la solución más fácil porque lo más importante era no perder el encaste”.
En 1970, el ganadero albaceteño se casó con Lili y es padre de tres hijos, Isabel3, Samuel y Carlos, de los que se siente muy orgulloso, así como de sus nietos, destacando el apoyo familiar que recibe para sacar adelante todos los proyectos empresariales.
Pertenece a la octava generación de una familia de ganaderos manchegos que empezó su labor hace más de 200 años con un lote de ganado de casta Jijona, una de las cuatro castas fundacionales. Aunque la pureza de la casta Jijona ha ido desapareciendo, todavía se conserva en ganaderías actuales como en la que se anuncia con el nombre de su madre, Manuela López Flores4, con el hierro de la “F”.
En la actualidad, “Los Samueles” han obtenido denominación de encaste propio con el nombre de “Samuel Flores”, otorgado por el Ministerio de Agricultura5.
Representación más viva del toro ibarreño
Samuel Flores señalaba que las características morfológicas de esta ganadería están muy bien definidas. En este sentido apuntaba que son toros con gran esqueleto, mucha cara, pitones blancos y recios por la cepa, con gran badana, penca del rabo endida, ancho de sienes y frente rizada, muy aleonada, bajo de estatura, de manos cortas y largo de cuello, lo que resulta muy agradable para el torero.
Cualidades que se unen a sus peculiaridades propias de carácter, nobleza y capacidad para irse creciendo durante la lidia, convirtiendo a “Los Samueles” en una ganadería que impone un gran respeto tanto al público como a los toreros que tienen la suerte de demostrar su arte y valía delante de un toro de estas características, sin olvidar que gracias a esta familia de ganaderos se ha conservado la pureza ibarreña y su nombre al no cruzar con ninguna otra sangre.
Ganadería de grandes toreros
“Los Samueles” están considerados una ganadería de grandes toreros, siendo la preferida de Luis Miguel Dominguín desde que tomó la alternativa en 1944 en La Coruña con un toro de nombre “Cuenco”. También tomaron la alternativa con “Los Samueles” toreros como “El Cordobés”, cortando dos orejas y el rabo al toro “Berlinés” en 1963, o de “El Viti” en 1966.
Una lista interminable en la que también aparecen primeras figuras como Antonio Ordoñez, Antoñete, Paco Camino, Dámaso González6, y más recientemente Enrique Ponce, a quien Samuel Flores describe como el “emperador del toreo”.
Además, el hierro del ganadero albaceteño es el que ha lidiado en más ocasiones la corrida de la Beneficiencia de Madrid, la de mayor categoría y prestigio del panorama taurino. Corridas que para Samuel Flores mantienen su importancia pero que han perdido el sabor especial de los primeros años, al haber delegado toda la responsabilidad en las empresas taurinas, desprendiéndose así de su caché original.
Referente cinegético
La caza mayor de “El Palomar”, ha sido introducida por la familia Flores desde hace más de 40 años, repoblándose la finca de ciervos, mufones, corzos y cabras hispánicas.
En la actualidad, está considerada como una de las más importantes de España dentro del sector cinegético, habiéndo batido el récord nacional de venado en tres ocasiones consecutivas. Dos de ellos a manos de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos7, en 1988, con un venado de 216,88 puntos que se mantuvo imbatible durante 12 años, y en el 2000, mientras que el tercer y actual récord lo obtuvo Juan Abelló en 2005, con un venado de casi 230 puntos. Una puntuación que hasta la fecha es la más alta de España en esta modalidad, consiguiéndose todos estos triunfos con venado autóctono español.
Un paraíso hasta hace diez años también para el lince, desaparecido a pesar de los enormes esfuerzos realizados por el ganadero albaceteño para mantener esta especie en su finca. “He sido un defensor del lince desde niño e intentado criarlo en cautividad en los años 60”, añadía. A pesar de la complicada situación de este animal, Samuel Flores tiene la esperanza de que finalmente se pueda recuperar.
Yeguada de pura raza española
Desde el pasado año 2005, Samuel Flores trasladó desde la finca “Los Alarcones” en Sierra Morena8 hasta “El Palomar” una yeguada de pura raza española, adquirida en 1970 de las ganaderías de Fernández Daza y Maqués de Borja, en Extremadura.
Hasta este momento, no había recibido una dedicación intensiva, ya que sólo perseguían conseguir buenos sementales para venderlos posteriormente. Desde que la yeguada llegó a “El Palomar”, su hijo Samuel, construyó nuevas cuadras, llevó a cabo un estudio de la alimentación y compró nuevos sementales, impulsando considerablemente esta actividad.
Fruto del excelente trabajo realizado hasta la fecha son los importantes triunfos conseguidos a nivel nacional en diferentes concursos por la yeguada de pura raza española de “El Palomar”, desde el pasado año 2007 hasta la actualidad.
A pesar de que la yeguada española no está atrevesando un buen momento desde el punto de vista empresarial, Samuel Flores apuntaba que van a continuar manteniendo la pureza y apostando por esta actividad, adquiriendo recientemente un lote de yeguas inglesas para empezar a criar caballos anglo-hispanos, idóneos para el rejoneo y el polo.
Un ganadero comprometido con el medio ambiente
Consciente de la situación crítica que atraviesa el campo en estos momentos desde el punto de vista económico-empresarial, Samuel Flores está reestructurando todas sus explotaciones.
Entre los proyectos de desarrollo rural sostenible destacan aquellos encaminados a mantener el valor del patrimonio del campo mediante la evolución y transformación de gran parte de sus producciones. “Intento ir por delante y ser previsor para mantener estas explotaciones vivas porque no soy capaz de dejar morir una finca, porque ver un campo abandonado es como mirar a un animal agonizante”, añadía.
En relación a los proyectos relacionados con las energías alternativas, el ganadero destacaba la puesta en marcha de un parque de energía solar fotovoltáica de 2 megavatios, así como la futura producción de biomasa dentro de tres o cuatro años.
Además, Samuel Flores ha participado de forma importante en la puesta en marcha de una almazara en Alcaraz, donde se produce aceite ecológico desde el pasado año 2009.
Además, su ganadería de carne de vacuno de las dehesas de Sierra Morena y su ganado cabrío de pura raza, “Las cabras de Flores”, han sido declaradas como ecológicas. Un distintivo que también ha recibido el olivar que hay en una finca de la madre del ganadero albaceteño.
Situación actual del campo
Como presidente de la Cooperativa Agraria San Antón, una de las más importantes de España, Samuel Flores valoraba negativamente la situación actual en la que se encuentra el campo, perjudicado considerablemente por la crisis económica.
En este sentido señalaba el cambio que se ha producido en los últimos años, dando como resultado unos productos agrícolas cada vez más desvalorizados. Una situación preocupante que se complica todavía más aún si cabe teniendo en cuenta los elevados costes de producción a los que deben enfrentarse agricultores y ganaderos.
A pesar de que esta Cooperativa goza de una excelente salud, los secaderos de maíz y cebada se están viendo afectados, a un mínimo rendimiento, debido principalmente a que los regadíos de intensivo están a punto de desaparecer a consecuencia de la subida de las tarifas eléctricas y las limitaciones impuestas para el riego en el campo.
Una situación que está afectando de manera directa a la agricultura pero que en el caso de esta Cooperativa se está superando con éxito gracias al esfuerzo y el trabajo de sus socios. En este sentido, Samuel Flores señalaba que “no hay que tirar la toalla. Hay que seguir trabajando y luchando para adaptarse a la situación actual y no perder la luz de la esperanza porque vendrán tiempos mejores”.