11/08/2010
El Jardín Botánico de Albacete es el único espacio natural de estas características que existe en Castilla-La Mancha
Ubicado en el Campus albaceteño, en una superficie cercana a los 70.000 metros cuadrados, está dividido en cinco grandes áreas temáticas y alberga más de 500 especies vegetales diferentes de todo el mundo
Un proyecto sin duda ambicioso que comenzaba su andadura el pasado año 2003 con la colocación de su primera piedra, traída expresamente desde el municipio albaceteño de Yeste, en representación de la ecología de esta tierra, según señalaba el director técnico de este centro y director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos (ETSIA) de Albacete, Francisco Montero Riquelme.
Desde ese momento, las cuatro instituciones impulsoras de este proyecto, es decir, Gobierno de C-LM, Universidad regional, Ayuntamiento de Albacete y Diputación Provincial, han colaborado estrechamente para que el Jardín Botánico se convierta en una realidad lo antes posible.
En relación al retraso que acarrea la inauguración del Jardín Botánico de Albacete, prevista para el pasado año 2005, Francisco Montero Riquelme explicaba que, aunque la obra civil de las infraestructuras estaba concluida en 2008, hasta el pasado año no comenzaron a realizarse actividades de manera puntual en este centro, teniendo en cuenta que “es una obra de diseño de gran complejidad, un ente vivo en continua actividad, en donde ningún elemento es estandar”, destacando la existencia de elevaciones, cambios de perfiles, y diferentes orientaciones para justificar esta demora.
De este modo, la falta de disponibilidad económica para realizar inversiones en el Jardín Botánico en determinadas épocas, las complicaciones que ha supuesto transformar una superficie, totalmente lisa en otra con diferencias de nivel, así como el elevado coste que supone la implantación de especies de interés y de tamaño, se convierten en las principales causas de este retraso. “Si estuvieramos hablando de un colegio o de un hospital, este retraso no tendría explicación, pero al tratarse de un espacio natural vivo creo que es mucho más comprensible”, añadía.
Trabajadores Jardín Botánico
En relación al número de personas que trabajan en las labores de mantenimiento y conservación del Jardín Botánico cabe destacar que este servicio lo llevan a cabo un total de cinco trabajadores de la empresa TRAGSA6.
Además, el Centro cuenta con la ayuda de los alumnos del programa mixto de formación y empleo de la Escuela Taller Municipal VII del Ayuntamiento de Albacete para la realización de parte de las obras y mejora de las instalaciones. Por su parte, la plantilla propia del jardín de momento sólo cuenta con cinco personas, sin olvidar el trabajo que realizan los investigadores dependientes de este centro.
Red Nacional de Jardines Botánicos de España
Con su puesta en marcha, Albacete ha entrado a formar parte de la Red Nacional de Jardines Botánicos, formada por un total de 13 ciudades españolas (Córdoba, Barcelona, Madrid, Valencia, Gijón, Soller, Blanes, Málaga, Granada, Alcalá de Henares, Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria). Un hecho realmente importante teniendo en cuenta que “es una oportunidad excelente que debemos aprovechar para intercambiar información y para crecer en el conocimiento”, según apuntaba Francisco Montero Riquelme.
Un auténtico museo vivo del mundo vegetal, con más de 500 especies vegetales diferentes de todo el mundo.
5 grandes áreas temáticas
El proyecto del Jardín Botánico de Albacete ha contado con una inversión de 6 millones de euros, sin incluir la dotación destinada para la creación del Instituto de Investigación7 que se encuentra ubicado en este espacio y que asciende a un millón de euros.
Lindante con la AB-20, este centro ocupa una superficie cercana a los 70.000 metros cuadrados, de los cuales 1.800 son ocupados por dos edificios: uno social y otro investigador, de 900 metros cuadrados cada uno de ellos.
Según explicaba Montero Riquelme, el Jardín Botánico de Albacete está dividido en cinco grandes áreas temáticas. En la zona de entrada, está el aparcamiento y los dos edificios: uno de ellos, ya en funcionamiento, está destinado a Servicios Sociales, incorporando en su interior un salón de actos, aulas de naturaleza, cafetería y zona de recepción, y el otro, aún por finalizar, alberga los laboratorios de investigación.
Una vez atravesada la primera zona, se encuentra una plaza de acceso de forma semicircular, a modo de anfiteatro, que en un futuro podrá servir para celebrar actos, presentaciones, conciertos o representaciones teatrales.
A la izquierda del conjunto, se extiende la tercera gran área. Alberga jardines históricos, un invernadero de exhibición, en el que destaca una colección de flora canaria, así como un umbráculo, palmetum, especies frutales y cultivos industriales. Un espacio donde además encontramos una colección sistemática donde las plantas están ordenadas según su taxonomía botánica, sin olvidar los cultivos extensivos, como herbáceos y leñosos, los viñedos y una pequeña huerta.
En este sentido cabe destacar que en estos jardines históricos se rinde tributo a los botánicos de C-LM, eligiendo cuatro de ellos para representar diferentes épocas culturales y políticas correspondientes a la Edad Media en el Al-Andalus, el Renacimiento, la Ilustración y el siglo XIX. Cada espacio, incluye especies representativas de su época y su ambiente, o bien de sus conocimientos o aportación a la Ciencia.
A la derecha, están representados diferentes humedales de Castilla-La Mancha, en una superficie que ocupa el 25% del jardín, destacando el proyecto que están llevando a cabo, en colaboración con el Plan Especial del Alto Guadiana, para reproducir las Tablas de Daimiel, con una laguna hundida donde el agua fluye de abajo a arriba, y las Lagunas de Ruidera.
En la última zona, la más elevada, al fondo del conjunto y pegando al Parque de La Pulgosa, se encuentra el área natural con especies arbóreas y arbustivas típicas de la región como encinas, pinos y sabinas, simulado espacios naturales como los Montes de Toledo o la Serranía de Cuenca.
Montero Riquelme señalaba además, la participación del Jardín Botánico en la elaboración del proyecto llevado a cabo en la parte de la Vía Verde que linda con este centro, incorporando diferentes árboles en este entorno con el objetivo de “incluir el Jardín Botánico en la Vía Verde y viceversa”.
La importancia del sector agrario para C-LM
El director técnico del Jardín Botánico de Albacete señalaba que uno de los objetivos que persigue este centro es cambiar la sensibilidad de la sociedad castellano-manchega hacia el sector agrario.
En este sentido destacaba que una de las características que definen y diferencian al Jardín Botánico de Albacete del resto de centros de estas características que existen en España, es que las especies de uso agrícola o aprovechamiento forestal que se encuentran en su interior están orientadas a resaltar la importancia del sector agrario en Castilla-La Mancha.
Francisco Montero Riquelme considera que la región depende en gran medida de la actividad económica y laboral que genera la agricultura y la gandería, siendo ésta una de sus principales fuentes de ingreso. “Tenemos que contar con el sector agrario y con el agroalimentario, la principal vía de salida económica, para conseguir un mayor arraigo de la población hacia el campo castellano-manchego, conociendo y valorando todas nuestras posibilidades”, añadía.
Función científico-investigadora
Según explicaba Montero Riquelme, la idea de poner en marcha un Jardín Botánico en Albacete surge de la mano de un grupo de trabajo de la Cátedra de Botánica de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos (ETSIA), desde donde comenzaron a justificar desde hace muchos años el tratamiento del material vegetal desde un punto de vista específico.
En este sentido, el director de la ETSIA de Albacete destacaba el compromiso que la Universidad regional ha mantenido siempre a la hora de favorecer el desarrollo agrario y forestal de C-LM, abordando este sector desde diferentes variantes, entre las que destaca el estudio y la adaptación del material vegetal.
Con este compromiso surge la necesidad de crear un Jardín Botánico, entendido principalmente como un centro de investigación, contando para ello con la colaboración de la Fundación Pública Jardín Botánico de Córdoba. “La investigación es la función principal de un jardín botánico, es el elemento que justifica su existencia”, añadía.
Como en todos los jardines botánicos, el de Albacete destaca por su amplia labor de investigación científica en el campo de la Botánica y materias relacionadas, de la mano de los investigadores que trabajan en el campus universitario hasta la inauguración del Instituto de Investigación que, a pesar de depender de la UCLM, se encuentra físicamente ubicado en este jardín.
En relación a las investigaciones que está llevando a cabo en estos momentos el Jardín Botánico de Albacete, su director técnico señalaba que el trabajo del Instituto de Investigación se divide en cuatro secciones: dos de ellas están orientadas al campo de la Botánica (colecciones vegetales, banco de germoplasma y herbarios); una a la incidencia mediambiental de estas colecciones vegetales y otra a la caracterización y mejora del material vegetal. En esta última sección es en la que Montero Riquelme está trabajando de manera más decidida, haciendo hincapié en los materiales que tienen capacidad de adaptación en situaciones negativas. “Trabajamos con un material vivo que puede ser determinante en los próximos 50 años”, añadía.
En este sentido, hacía referencia a la elaboración de un herbario regional con un catálogo de las especies propias de Castilla-La Mancha para su investigación y conservación, así como a los estudios taxonómicos orientados hacia el esclarecimiento de las relaciones de parentesco entre los diferentes grupos de plantas.
La conservación, manejo y propagación de material vegetal (determinación de viabilidad, requisitos de germinación y eliminación de latencia), la biología reproductiva y las técnicas de cultivo “in vitro”, son otras de las líneas de investigación en las que trabajan los investigadores de este centro, sin olvidar el desarrollo de aspectos propios de la etnobotánica para conocer las relaciones planta-hombre e interpretar el significado cultural de las mismas.
Función conservacionista
El Jardín Botánico de Albacete, nace con una clara finalidad multifuncional. De este modo, su función de investigación científica está íntimamente relacionada con la conservacionista, teniendo en cuenta que los jardines botánicos son los principales centros de conservación de flora silvestre, especialmente de las especies raras o en peligro de extinción.
El interés creciente de esta actividad radica en que, gracias a las modernas técnicas genéticas, el material disponible puede utilizarse como valiosa fuente de genes para el desarrollo de nuevas variedades con características deseables, en concreto las especialmente adaptadas a hábitats marginales, zonas degradables, erosionadas, salinas o con aridez creciente.
En este sentido cabe recordar que el Jardín Botánico de Albacete nace con el objetivo de conservar y proteger los recursos genéticos vegetales de C-LM.
Función didáctica
En cuanto a la función didáctica, el director de la ETSIA de Albacete señalaba que la presencia de las colecciones del Jardín Botánico será de enorme utilidad para facilitar las labores docentes al profesorado de los diferentes Centros del Campus que impartan disciplinas relacionadas con la naturaleza (Botánica, Biología, Ecología, Selvicultura, Cultivos Herbáceos y Leñosos, Horticultura, Jardinería y Paisajismo, Genética y Mejora Vegetal, entre otras).
En este sentido, Montero Riquelme destacaba que esta Escuela se convertirá en una opción diferente con la llegada de las nuevas titulaciones, al poder vincular su oferta formativa con la presencia de un jardín botánico en el que predomina una importante vertiente agraria.
De este modo, los grados de nueva implantación en Albacete tendrán un campo de experimentación de colecciones de material vegetal único. En su opinión, es todo un privilegio teniendo en cuenta que casi ninguna de las Escuelas de Agrónomos y Montes de España tienen la suerte de estar vinculadas a un jardín botánico, a excepción de Córdoba o Valencia. “Lo normal es que estén relacionados con los ayuntamientos o al Consejo Superior de Investigaciones Científicas”, explicaba.
Cultural-recreativa y prestación de servicios
La cuarta función que desarrollará el centro albaceteño es la cultural y recreativa. En este sentido cabe destacar que el Jardín Botánico estará en un futuro no muy lejano abierto al público, convirtiéndose en un lugar cultural de referencia conectado con su entorno a través de la organización de exposiciones, conferencias, visitas, reuniones, etc, sin perder de vista en ningún momento que por encima de todo se trata de un centro de investigación.
La prestación de servicios a la sociedad se llevará a cabo a través de la realización de cursos de formación relacionados con el manejo de material vegetal, destacando los de jardinería, gestión de viveros o de diseño.
Además está previsto que el Jardín Botánico de Albacete preste asesoramiento y resolución de cuestiones de carácter fitosanitario, nutricional o de adaptación a todos los ciudadanos que lo soliciten.