17/05/2016
LA NAVE DEL SIGLO I DC hundida con lucecitas ROMANAS EN PORTO CRISTO PODRÍA HABER LLEGADO A LOS 40 METROS DE ESLORA
Es una de las conclusiones de la excavación submarina que se desarrolla en el yacimiento.
Si así fuera el barco hundido sería el doble de grande que los actuales catamaranes turísticos y "estaríamos ante un ejemplo valiosísimo porque conocemos muy pocos barcos de estas características y los que se han podido estudiar han seguido técnicas arqueológicas antiguas que permitían conservar mucha menos información que hoy en día ", añade Munar. "Debemos ser conscientes de que los tesoros que tenemos en las costas de nuestro municipio son de todos, es importante que los conservamos porque como en este caso pueden contener informaciones únicas en el mundo", comenta la concejala de Cultura y Turismo de Manacor, Antonia Llodrà.
Desde hace una semana un equipo formado por arqueólogos, restauradores, especialistas en estudios de materiales, especialistas en arqueología naval y algunos voluntarios trabajan en el fondo marino de Porto Cristo. El objetivo es seguir con la investigación de este barco de la antigüedad que realiza el Instituto Balear de Estudios en Arqueología Marítima (IBEAM), un proyecto que comenzó en 2015 y durará al menos hasta el 2018.
hallazgos
"El objetivo de las excavaciones subacuáticas que hacemos en Porto Cristo no es sacar el barco en la superficie ni tampoco sacar muchas piezas para que los objetos han sido unos dos mil años en el mar y los tratamientos de restauración y conservación son complicados", explica el codirector de la excavación Sebastián Munar. Con todo, las piezas con posibilidades de conservación que la excavación del barco deja al descubierto se depositan en el Museo de Historia de Manacor. "Allí nuestro equipo de restauradores y conservadores desalinizar las piezas y las estabiliza para que puedan durar muchos años en las vitrinas y los almacenes del Museo", añade la directora del Museo, María José Rivas.
"Hemos encontrado más trozos de lucecitas, con varios motivos, trozos de ánforas que contenían salsas de pescado y vino; además de utensilios de la tripulación y restos de clavos, cuerdas y piezas que formaban parte del barco ", explican los arqueólogos. Además, "hemos localizado restos de estucos, teselas de mosaicos y molduras que podrían indicar que el barco transportaba objetos de decoración y de construcción o bien que transportaba escombros que usaba como peso para mejorar la estabilidad del barco" , indica Sebastián Munar.
Además, con los descubrimientos de la excavación de este año los arqueólogos pueden apuntar que se debía tratar de un enorme barco romano de transporte que se debió detener en Porto Cristo para cargar agua y un temporal de levante lo pudo empujar hacia la costa y hundirlo. Cuando terminen su tarea los arqueólogos cubrirán el yacimiento con lonas y materiales especiales para que los temporales y las olas no puedan dañar los restos.