29/12/2015
La Consejería de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca emprende un plan de control para evitar la entrada del escarabajo Epitrix en Mallorca
El Epitrix adulto es de color negro, de menos de 2 mm y con capacidad para saltar. Emerge en primavera, después de un periodo de hibernación en la tierra o en los residuos del cultivo anterior y se alimenta de las hojas, en las que crea agujeros circulares (de 1 a 1,5 mm de diámetro), que pueden presentar pequeñas clorosis cerca, hecho que no acostumbra a tener una repercusión importante en el rendimiento del cultivo.
Aproximadamente una semana después del apareamiento, las hembras empiezan a poner huevos en la base de la planta. Una vez nacen, las larvas empiezan a alimentarse de las raíces y los tubérculos durante un periodo de dos a cuatro semanas, hasta que se desarrollan completamente. El daño que causan en el tubérculo es eminentemente estético y se puede eliminar quitando la piel, en la cual se observan largas galerías sinuosas de aspecto acorchado y pequeñas verrugas superficiales que no afectan a la carne de la patata, aunque las heridas provocadas por las larvas pueden convertirse en una vía de entrada para otros patógenos.
El programa de vigilancia fitosanitaria de la Dirección General de Agricultura y Ganadería del Gobierno de las Islas Baleares complementa el Plan de Contingencia de Epitrix cucumeris (Harris), Epitrix similaris (Gentner), Epitrix subcrinita (Lec.) y Epitrix tuberis (Gentner), aprobado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), dentro del cual se encuentra incluido el Protocolo de prospecciones de Epitrix sp.
Las inspecciones de la Consejería se llevan a cabo a agrupaciones de productores, elaboradores y envasadores de patata de consumo de sa Pobla y Muro y grandes distribuidores o centros de almacenaje y venta de patatas de consumo. En ambos casos la Dirección General de Agricultura y Ganadería hará una inspección visual y tomará una muestra representativa de doscientos tubérculos por lote, que tienen que estar lavados, sobre todo si provienen del campo, para detectar si la piel está afectada.