13/11/2015
Siete alcaldes de l'Horta reclaman a Valencia recuperar las líneas de la EMT suspendidas
El concejal Grezzi asegura que ya estudia alternativas para las paradas pero insiste en que la solución ha de darla el Consell
La 'Declaración de Mislata' pidió al alcalde de Valencia que pase «de las palabras a los hechos» y ponga en marcha una nueva política de transportes para reimplantar servicios de movilidad que afectan a más de 300.000 habitantes de Valencia y su área metropolitana.
«Consideramos que la devolución de las líneas de autobús eliminadas se debe afrontar de forma inmediata, ya que sólo depende de la voluntad política del alcalde de Valencia y no de ningún programa o subvención» para cerrar décadas de «discriminación» a los vecinos de las siete localidades.
El mismo documento recuerda que el anterior gobierno del Partido Popular «desmanteló la Agencia Valenciana de Movilidad, un ente dependiente de la actual Consellería de Infraestructuras, Movilidad y Medio Ambiente, encargada de garantizar el transporte y velar por los sistemas de movilidad, entendiéndolos como servicios públicos básicos para la ciudadanía».
Los alcaldes firmantes criticaron al PP por convertir el transporte en «arma política para separar y dividir, en lugar de unir a las personas» y pidieron a Ribó que «revierta» la situación, ya que durante el pasado defendió que los servicios reivindicados «no podían ser suprimidos». «Tildó la decisión del PP de locura y le acusó de pedir cantidades desorbitadas. Hubo un compromiso público de revertir esa situación y ahora tienen hacerlo, no hay otra», defendió Carlos Fernández Bielsa, alcalde de Mislata. Aquellas «cantidades astronómicas» «nunca se llegaron a justificar» para mantener unos servicios que los usuarios «ya pagaban con sus billetes», afirmó Bielsa.
Pagos anuales
Así, al menos seis líneas quedaron suprimidas y otras modificaron recorridos para eliminar paradas e itinerarios por suelo metropolitano. «En Mislata se retiró el 7 y el 29 y se nos llegó a pedir 450.000 euros para mantener un recorrido de menos de un kilómetro. Algo bochornoso».
Paterna ha tenido en este tiempo que abonar 70.000 euros al año «por sólo cien metros de recorrido de un autobús», según recalcó el alcalde Juan Antonio Sagredo, quien añadió que Valencia «sale también tremendamente beneficiada porque nuestros vecinos y vecinas van allí a comprar o trabajar, por lo que el beneficio en bidireccional». En Vinalesa se abonan 65.000 euro para que el autobús «ni siquiera entre en el pueblo. Se queda en la rotonda de acceso, a unos 40 metros de las primeras casas», subrayó el primer edil Julio César Martínez. Burjassot sólo mantuvo la línea que lleva a las universidades (perdió otras dos) y Alboraya paga 50.000 euros anuales para que la línea 31 de la Patacona circule por dos manzanas. «Xirivella lleva más de veinte años reivindicando el bono oro para los vecinos a los que sólo nos separa una acera de Valencia», aseveró el alcalde Michel Montaner. Moncada también se quedó sin línea de EMT, tal día como ayer, de hace tres años. Mientras, en el cap i casal, la 'Declaración de Mislata' no fue bien recibida y fue calificada de «exigencia» por parte del concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, que tuvo un rifirrafe en la red social Twitter con los alcaldes de Mislata y de Alboraya. Y es que tanto Carlos Fernández Bielsa como Miguel Chavarría reprocharon al edil de Valencia que pasase la pelota de las líneas al tejado de la Conselleria de Obras Públicas y el retraso en el cumplimiento de una de las promesas electorales de Joan Ribó.
«Valencia tiene la voluntad y el compromiso de que la EMT llegue a los pueblos, en ningún caso la obligación», aseguró Grezzi a quien Chavarria afeó la falta de solidaridad con los siete municipios afectados. «Qué contestación más poco solidaria. ¿Nuestros vecinos son distintos?», le espetó el primer edil de Alboraya.
Las fricciones podrían solucionarse el próximo lunes, cuando la conselleria mantenga una reunión con los alcaldes, según avanzó Grezzi, quien espera que de ella surja «el compromiso de la creación de la Agencia de Movilidad». Una entidad que, a su juicio, debe ser la que establezca las prioridades de transporte del área metropolitana. «Que esta situación se revierta a como era antaño es algo que depende exclusivamente del Consell y en el Ayuntamiento de Valencia confiamos en que el gobierno de Ximo Puig cumpla su compromiso», señaló el edil del cap i casal en un comunicado.
No obstante, Grezzi confirmó que los técnicos de la EMT ya estudian las alternativas para establecer los recorridos y las paradas en las localidades afectadas por la supresión, así como el coste que supondría para las arcas de la empresa.
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