17/11/2015
Suspendido el amistoso entre Bélgica y España en Bruselas por la alerta antiterrorista
El equipo tuvo que esperar varias horas hasta que recibió la autorización pertinente para poder volar en su propio vuelo charter y la Federación Española de Fútbol tuvo conocimiento de la decisión final después de que los medios belgas ya hubiesen anunciado la suspensión del duelo. El Centro de Crisis del país recomienda estos días que se eviten las reuniones masivas y se temía un "posible ataque", citando fuentes gubernamentales. La Radio Televisión Belga, poseedora de los derechos de emisión del partido, anunció que el encuentro se había suspendido. El secretario general de la RFEF, Jorge Pérez, explicaba, veinte minutos después de la medianoche, que nadie les había comunicado que se hubiera suspendido el partido.
Tras unos minutos de desconcierto, varios de los jugadores trataron de localizar a algunos compañeros en la selección rival que les confirmaron que sí, que el partido no se iba a jugar. Poco después, la RFEF confirmó la noticia que le llegó por parte belga de modo breve: "Según ha comunicado oficialmente la Federación Belga de Fútbol, el partido Bélgica - España queda suspendido por motivos de seguridad".
Entre los motivos que se aportan en el comunicado de la federación belga destaca el "elevado nivel de alerta terrorista y la fuga de un sospechoso" (Salah Abdeslam, cerebro de lo ocurrido y considerado muy peligroso). "En consulta con las autoridades competentes y con la selección española, la Asociación de Fútbol de Bélgica ha decidido cancelar el partido. La Federación ha sido contactada por el Gobierno belga, que recomendó no celebrar el encuentro debido al alto nivel de alerta terrorista y a la fuga de un sospechoso. Lamentamos profundamente que se cancele tan tarde, pero teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales, no podemos tomar ningún riesgo para nuestros jugadores y aficionados".
Regreso 'express'
La incredulidad se ha instalado entre los miembros del equipo, ya que no entienden que se les hiciera viajar cuando ya desde el domingo se sabía que el nivel de alerta en Bruselas había aumentado hasta el nivel 3, el máximo. Pocos países en el mundo como Bélgica, sede de la Unión Europea y la OTAN, saben garantizar un evento. En cuanto supieron que era oficial la suspensión solicitaron volar cuanto antes y los miembros de la delegación se pusieron a trabajar para que el equipo pudiera regresar a Madrid cuanto antes, aunque no lo pudo hacer de madrugada como se deseaba.
Una situación incómoda ya que la campeona de Europa viajó con mucha preocupación para medirse a la número uno mundial. El vuelo estaba previsto para las cinco de la mañana, aunque finalmente se ha retrasado a las 09.00 horas por los permisos del aeropuerto de Bruselas y los componentes del combinado nacional llegarán a Madrid en torno a las 11.05 horas.
El fútbol en Bélgica estaba en un segundo plano desde que sucedió la barbarie de París. Aunque los jugadores insistían a sus allegados que vivían en un "ambiente tranquilo" y "de normalidad", lo cierto es que el partido no era un encuentro más. La delegación viajó sin los habituales patrocinadores y sin invitados a un país en alerta roja por terrorismo. En la expedición, que fue recibida tras el aterrizaje por dos policías que se subieron al bus, estaba presente el presidente de la Federación, Ángel María Villar. Algo poco habitual y una decisión que el mandatario ha tomado para mostrar su apoyo al grupo.
Entre los jugadores se repetía que no había miedo, pero si preocupación. Varios de los culpables de la barbarie de París habían sido detenidos en Bélgica. Abdeslam era buscando en Molenbeek, barrio de mayoría musulmana y que está solo a cinco kilómetros del estadio. Además, durante el día hubo una amenaza de bomba, confirmando la "amenaza creíble y potencialmente inminente", ya que el protocolo antiterrorista estaba en la citada fase 3. Los futbolistas sólo salieron del hotel, rodeado de seguridad, para entrenarse en el estadio. Lo hicieron en una sesión más silenciosa de lo habitual y sin apenas ruidos exteriores, mientras los policías avisaban a los que estaban por la zona que el martes se iba a prohibir el acceso con mochilas o bolsos, que habría registros y cacheos dentro y fuera del estadio antes, durante y después del partido.
Aunque la situación en la calle parecía absolutamente normal, sin ser notorio ningún control especial en el aeropuerto ni en el centro de la ciudad, el Gobierno belga está preocupado. La recomendación era estar con al menos tres horas de antelación, y tener paciencia con los controles especiales y registros. La suspensión impedirá a muchos españoles acudir al Rey Balduino, donde estaba previsto un homenaje a los fallecidos el viernes además de un minuto de silencio.
"Ninguna idea merece una vida"
Los jugadores habían manifestado su preocupación ya antes de llegar a Bruselas. "No es sencillo hablar de fútbol cuando lo realmente importante no es otra cosa que eliminar, por completo y de una vez por todas, sucesos imposibles de entender. Lamentablemente cada vez ocurre más a menudo… Es difícil expresar con palabras un sentimiento de incredulidad e incomprensión tan grande, y a uno le hace pensar en lo que se está (estamos) convirtiendo el mundo en el que vivimos… Ojalá algún día podamos convivir en paz y sin todo este tipo de atrocidades", expresó Juan Mata en su blog personal. Su compañero David de Gea también se mostró afectado por lo sucedido y lanzó un claro mensaje: "Ninguna idea está por encima de una vida".
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