Portal de tu Ciudad Alta
← Noticias de Carlet

12/07/2019

Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia

Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Fuente: Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Cae la tarde en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la colosal impronta de Santiago Calatrava en Valencia. Hace un calor pesado y pegajoso que te hace sentir pringoso. Una tímida brisa recorre el antiguo cauce del río Turia y, de inmediato, la gente estira el cuello como suricatas. Un alivio en este ocaso asquerosamente húmedo. Muchos avanzan pertrechados con sillas plegables y bolsas de pícnic en busca de un buen sitio en medio del inmenso jardín que se extiende frente al escenario. En medio, unas filas de sillas de plástico, territorio acotado para familiares e invitados. Tras el escenario, chirrían los violines y barritan los instrumentos de viento. Decenas de jóvenes músicos están preparándose. Es su noche. La noche de Berklee.

Berklee School of Music, con sede en Boston, es la escuela de música más prestigiosa del mundo. Lo es desde que revolucionó la enseñanza, rompiendo con el estilo clásico y encorsetado de los conservatorios, incorporando los ritmos del momento, como el jazz en los 40, cuando abrió sus puertas. Hace once años inauguró su primer campus fuera de su ciudad, en Valencia, capital de una región donde cada pueblo tiene su banda de música y puente hacia Europa y la cuenca sur del Mediterráneo. Esta semana se despiden con birretes y togas negras, y el sábado celebraron el fin de curso con un concierto. «La idea es mostrar el talento que hay en las diferentes disciplinas que se estudian en los cuatro másteres de manera artística para que el público lo disfrute. Es un reto porque se trata de mostrar toda la diversidad, una experiencia coherente y bonita», detalla María Martínez Iturriaga, una madrileña elevada a directora ejecutiva desde la primavera de 2016.

LA ACADEMIA BERKLEE
Camino del 75 aniversario
Lawrence Berk fundó Schillinger House, precursora de la actual escuela (Berklee desde 1954), en 1945. Hoy está considerado el laboratorio de aprendizaje de música más importante del mundo. Sus alumnos han logrado 294 premios Grammy, 95 Grammys Latinos, 19 Emmys y cinco Oscar.

El guiño de Julio Iglesias El cantante español le puso 'Berklee' a uno de sus perros. Julio Iglesias es Doctor Honoris Causa desde 2015, como Paco de Lucía (2010) o Alejandro Sanz (2013). Un privilegio que comparten con nombres como Duke Ellington (el primero, en 1971), David Bowie, Phil Collins o Aretha Franklin.


Los músicos conversan para que pase el tiempo más rápido bajo la cúpula de l'Hemisfèric mientras los bailarines se retuercen como contorsionistas. Se peinan y maquillan unos a otros. A los lados, un par de mesas con fruta y unos pocos botes de Coca-Cola caliente dentro de un barreño de agua caldosa.

Marta Bautista será una de las primeras en subir al escenario. Esta canaria de 27 años toca el bajo y eso hará que se pase la noche arriba y abajo. Su padre, que dirige el conservatorio de Las Palmas, es músico. Como su tía y su tía abuela. Así que desde niña jugó con toda clase de instrumentos. A los 15 se decantó por el bajo y el contrabajo, el instrumento con el que se ha convertido en una de las patas de Flor de Canela, el grupo de mujeres con el que acaba de grabar un EP producido por Juanma Latorre, guitarrista de Vetusta Morla. Marta, que después del conservatorio hizo el superior de jazz y música moderna en Esmuc, en Barcelona, no tenía pensado hacer un máster en Berklee, pero tocó junto a una amiga en la audición para ingresar y Casey Dressen, el director del programa, la animó a hacerlo. «Al final acabé aquí, y es lo mejor que me pudo pasar. Todas las escuelas se preocupan de que toques mucho y seas muy buen intérprete, pero esta se preocupa de sacar lo mejor de ti como artista», explica entusiasmada.

El inglés es el idioma de Berklee. Solo en Valencia, este año hay alumnos de treinta países. Se reparten sentidos abrazos y exclaman «Break a leg!», que es la manera anglosajona de desearle mucha 'mierda' a un artista. El sol se escurre y unos focos rojos colorean la penumbra hasta darle al 'backstage' un aire de escena del crimen de película de cine negro. Aunque allí las únicas figuras que se podrían siluetear serían los instrumentos que reposan en el suelo. Una chica remata el peinado de Erynn Legna McLeod, una dulce neoyorquina que susurra más que habla. Su madre, profesora de interpretación, la tuvo mientras su padre cantaba en el musical 'Jekyll&Hyde' en Broadway. Veinticuatro años después, intenta hacer carrera como cantautora y esta noche estrena 'Optometrist', su creación. «Aquí encontré lo que buscaba», asegura después de once meses en Valencia, donde ha vivido rodeada de música. «Es un campus pequeño y todo el mundo colabora mucho musicalmente. Siempre están muy dispuestos a apoyarse entre la gente de diferentes programas». Erynn luce en el brazo un tatuaje con una montaña de arena bajo una mano, reminiscencia de los juegos de la infancia con su padre en la playa. Está feliz porque esta noche estarán su madre y su hermana entre el público mientras desenrolla su voz de seda.

De la iglesia a la televisión
El contrapunto de la sutil Erynn es la volcánica Alexjandria Edwards. Esta alumna de Michigan ha hecho un máster sobre producción pero también actúa, como demuestra al final del concierto. Una mujer poderosa, un híbrido entre Beyoncé y Serena Williams, que sale a revolucionar el escenario con la fuerza de su baile. Al fin algo salvaje en una velada quizá demasiado correcta en la que hasta el rapero -con más pinta de 'hipster' que de rapero con su estudiado bigotito- parece un niño de papá.

Alex acudió la víspera a la sede de Berklee Valencia, en el rimbombante Palau de les Arts, en una pequeña bicicleta eléctrica. Vestía una camiseta de Hard Rock Ibiza y hablaba un correcto español al que traiciona en cuanto empieza la grabación. La chica del norte de Estados Unidos, feliz de haber pasado un invierno templado en Valencia, dice que ya cantaba cuando solo tenía un año. Su escuela, como la de tantos cantantes, fue el coro de la iglesia. Góspel a granel. Luego vinieron los programas de formación, el coro del instituto, los concursos... A los 15 años participó en el 'American Idol' que emitía la Fox, pero solo superó una ronda. Ahora parece más centrada en la industria de la música que en los escenarios y en unos días debe decidir si acepta la oferta de Google para trabajar en Virginia o California.

En Valencia ha desenterrado su vena artística: «Lo mejor de mi paso por Berklee ha sido poder participar en tantas actuaciones. No lo tenía en mente porque venía a estudiar sobre negocios, pero la vida te lleva por los caminos que necesitas cuando menos te lo esperas. Aquí, además, he podido acceder al estudio, como a los distintos materiales, de forma gratuita, mientras que en EE UU todo es muy caro. Eso te permite experimentar sin arriesgar tu dinero». No es la única deslumbrada por el estudio. Entre las actuaciones intercalan un vídeo en las pantallas que flanquean el escenario. En ellos aparecen los estudiantes respondiendo a las mismas preguntas. Una les pide que digan qué se llevarían de Valencia. Muchos tiran del tópico: las Fallas, el sol, las tapas; otros son más profundos y desvelan que se llevan «el cambio personal» que han vivido; y los más prácticos sueltan: «Yo me llevaría el estudio entero conmigo».

390 premios Grammy han ganado los alumnos de Berklee School of Music desde sus orígenes.
70 nacionalidades han pasado en once años por el campus de Berklee en Valencia.
94% de los alumnos que han salido de Berklee están trabajando para la industria de la música o el entretenimiento.
400 alumnos llegan cada año a Valencia para diferentes programas: másteres, formación durante la carrera y cursos de verano.


El día anterior también aparece Simon Tomás, un eslovaco de 25 años con la piel más blanca que Andrés Iniesta. Su epidermis está llena de tatuajes rotundos, como su voz. Este ciudadano de Bratislava ha hecho el máster de composición musical para cine, televisión y videojuegos. Su formación empezó de la manera tradicional, aprendiendo a dominar el piano, pero no le gustaba tener que dedicar tantas horas a las teclas. A él le tiraban los ordenadores y descubrió que la producción le seducía mucho más. Por eso viajó a Valencia, para rematar su formación con diez meses realmente intensos. «Los días aquí son muy ajetreados, con muchos proyectos, dormir poco y trabajar mucho -cuenta-. Pero ha sido muy gratificante. Increíble. Y encima vivir en España, con este clima y esta comida, ha sido fantástico».

El espectáculo está en su recta final. Un bailarín que lleva toda la noche estirando se lanza al suelo y empieza a hacer flexiones. En una esquina, ajena al trajín del 'backstage', una india llamada Upatyaka Dutta parece entonar un mantra con un hilo de voz sentada sobre sus piernas cruzadas. El tiempo ha doblado la bisagra de un nuevo día sin que afloje el bochorno en ese río de virtuosismo. María Martínez Iturriaga, que ha recibido la visita de Roger H. Brown, el presidente de Berklee, vuelve a emocionarse. Otro año más. Es la coronación de sus alumnos, a quienes nunca soltará de la mano: «Se han graduado cerca de 700 y les seguimos la pista a todos». Y disfrutan orgullosos cuando, como este año, ven sus nombres en una formación que ha ganado un Grammy o en la banda que ha grabado el último álbum de Springteen o los músicos que están girando con Beyoncé o Alejandro Sanz. Puro talento.


las provincias
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ
Berklee, un viaje al futuro de la música desde Valencia
Los músicos aguardan su momento en la rampa de acceso al escenario. / TXEMA RODRÍGUEZ

Más noticias

La EMT de València luce en la ciudad la imagen del Campeonato de Europa de Triatlón 2021

09/09/2021

La EMT de València luce en la ciudad la imagen del Campeonato de Europa de Triatlón 2021

Los preparativos del Campeonato de Europa de Triatlón València 2021 se aceleran a medida que se acerca la competición, que tendrá lugar los días 25 y 26 de septiembre. Desde hace unos días la imagen del evento internacional está muy presente en las calles de la ciudad con el espectacular autobús de la línea 95, dedicado al Europeo. Los autobuses urbanos valencianos han sido protagonistas también de una particular actividad promocional, un reto en el que también ha participado el triatleta internacional valenciano Roberto Sánchez Mantecón enfrentándose en un particular duatlón a uno de los vehículos de EMT València.   El escenario elegido para el singular reto ha sido un tramo del propio circuito del Campeonato de Europa de Triatlón València 2021, en el entorno de Marina València. Roberto Sánchez Mantecón debía cubrir la misma distancia que el autobús, combinando la bicicleta y la carrera a pie con una transición por el medio. El resultado del desafío se puede comprobar en el canal YouTube de la Federación Española de Triatlón (puedes verlo aquí https://bit.ly/3jFh8uQ)   Enlace de descarga del vídeo del reto entre Roberto Sánchez Mantecón y el autobús de la EMT https://bit.ly/3DG6dcE     Autobús #ECValència   El autobús con la imagen del europeo y de las principales estrellas nacionales de triatlón realiza desde hace varias semanas el trayecto de la línea 95, que atraviesa Valencia por los Jardines del Turia conectando el Hospital General con la Marina Real,  donde tendrán lugar las competiciones del Campeonato de Europa de Triatlón 2021. Se trata de uno de los últimos 164 vehículos híbridos adquiridos por EMT de València dentro de su plan de renovación de la flota para reducir el consumo energético y las emisiones contaminantes, encajando perfectamente en la filosofía de sostenibilidad del Europeo que ha llevado también a la concesión de la Green Sport Flag a la competición.   Los nuevos autobuses que circulan por la ciudad de València consumen un 30% menos de combustible que un autobús estándar, y la incorporación de los nuevos híbridos ha permitido reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera en más de 7.000 toneladas en los últimos cuatro años, mejorando el propio ambiente de la “ciudad del running” y favoreciendo la calidad del aire que respiran los deportistas habituales valencianos.   La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València presta el servicio de transporte público a la ciudad de València y algunas localidades del área metropolitana, con casi dos mil trabajadores y trabajadoras que garantizan la prestación de un servicio básico. La entidad, que apuesta también por la colaboración con el Campeonato de Europa de Triatlón y la promoción del deporte, trabaja para ofrecer un transporte público de calidad, accesible y sostenible. Además, maneja entre sus objetivos principales combatir el cambio climático y promover una ciudad saludable para las personas. Más datos en su web: www.emtvalencia.es

31/08/2021

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

13/11/2020

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

Ninguna familia de Alberic sin puchero navideño. Ese es el propósito de la renovación de la campaña que, desde hace años, particularizan los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Alberic y que cuenta con una gran acogida, tanto por los beneficiados como por el resto de la población, que valora el acto de solidaridad en unas fechas muy especiales, que este año, además, estarán enmarcadas en la recesión económica como fruto de la pandemia del Coronavirus. “Un putxero per Nadal” ha permitido desde hace años (y también este) suplir las carencias de las familias más necesitadas del municipio, a las que el consistorio entregará un vale canjeable en los comercios locales para que adquieran los alimentos necesarios para cocinar un típico plato navideño en fechas tan señaladas. La solicitud con la documentación para acceder al donativo se tendrá que presentar desde el 12 al 25 de noviembre. Para poder optar a los alimentos, las familias deben cumplir unos requisitos que permiten a la corporación municipal comprobar el grado de necesidad. Entre las medidas que se exigen figura estar empadronado en la localidad, presentar la solicitud junto al certificado de pensiones, el del Servef y la última nómina en el caso de trabajar. Después del proceso, los seleccionados recibirán un vale mediante el cual podrán adquirir en los comercios de Alberic los alimentos para elaborar el puchero. “La propuesta nació hace ya muchos años y la verdad es que siempre ha disfrutado de muy buena acogida porque es un acto solidario muy bonito en unas fechas de gran tradición familiar. El Ayuntamiento se ha definido siempre por la solidaridad con aquellos que más lo necesitan y, desgraciadamente, la situación de crisis nos hace pensar que pueden ser más los que accedan a este tipo de ayudas porque la crisis del Covid-19 ha provocado que las complicaciones económicas sean mayores entre las familias. Es por ello que ratificamos la apuesta y continuamos nutriendo a los Servicios Sociales para que desarrollen un trabajo hercúleo en beneficio de los vecinos y vecinas de Alberic”, argumenta el alcalde y concejal de Servicios Sociales, Toño Carratalá.             Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Alberic, dentro del Plan de Emergencia y Reactivación Económica para paliar los daños en la economía local provocados por la pandemia del Covid-19, hizo crecer la partida destinada a los Servicios Sociales en 65.000 euros para abastecer las nuevas necesidades ciudadanas. Otras propuestas han permitido diseñar una campaña multiárea en la que también se integran las concejalías de Sanidad de Isabel Beta o la de Seguridad de María Dalmau para coordinar a los agentes locales de la Policía con las técnicas de los Servicios Sociales para tener una mayor presencia junto, por ejemplo, a las personas mayores que viven solas y que por lo tanto no cuentan con la compañía necesaria.