28/10/2015
Educación endurece los requisitos para dar ayudas a libros y penalizará a quien los dañe
Los ayuntamientos decidirán cuándo hay que presentar los tickets de compra y los primeros cien euros se pagarán a lo largo de diciembre
Lo más llamativo es que aquellos alumnos que no cuiden el material, es decir, que no presente un buen estado de conservación al final del curso, quedarán excluidos del programa, lo que se traduce en que no podrán beneficiarse en el 2016-2017 de los bancos de libros que se quieren generalizar a través de la iniciativa. En síntesis, el plan permite que las familias con alumnos en Primaria, ESO y FP Básica de colegios públicos y concertados puedan recibir hasta 200 euros en dos tandas siempre que al finalizar las clases lleven los manuales subvencionados al centro, donde se custodiarán para su reutilización en los ejercicios siguientes con la intención de alcanzar la gratuidad del material escolar.
La normativa, pese a tener un marcado carácter administrativo, incluye algunas referencias a los futuros bancos. De hecho esboza el procedimiento para su constitución, apartado donde se plasma la citada novedad. Tras señalar que los padres que participen en Xarxallibres tendrán que depositar los ejemplares en su centro para que vuelvan a emplearse, se añade que «deberán estar en buen estado de conservación para su uso futuro y no tener señales de deterioro» y que «el incumplimiento de estas obligaciones -cederlos y cuidarlos- impedirá participar en el programa para el curso siguiente».
Se trata de dos frases que la administración ha incorporado con posterioridad, pues no aparecían en el borrador que se presentó a la comisión permanente del Consejo Escolar de la Comunitat, y que deslizan un endurecimiento de las condiciones de participación. Es decir, hasta ahora se sabía que si los alumnos no cuidaban el material la familia no podría cobrar la segunda parte de la ayuda al final del curso (cien euros), pero en ningún momento se habló de penalizar su participación.
Preguntados en este sentido, desde la Conselleria de Educación recodaron la vertiente educativa del plan, que además de la reutilización persigue concienciar sobre la importancia de conservar el material escolar. Además, señalaron que todo lo relacionado con la creación, gestión y funcionamiento de los bancos de libros resultantes del programa se concretará en una norma posterior. En la reunión del Consejo Escolar se comentó la posibilidad de tenerla lista para abril.
Este requisito adicional abre nuevos interrogantes que deberán abordarse en el próximo desarrollo normativo. Por ejemplo, qué sucederá con los libros de 1º o 2º de Primaria, que suelen basarse en fichas o incluyen tablas, series u operaciones a completar en las propias páginas, lo que dificultará su conservación. También será necesario precisar dónde está el límite para excluir a un estudiante, si es un libro mal conservados, dos o el lote entero.
Volviendo a la orden publicada ayer, se trata de la convocatoria de ayudas dirigida a los ayuntamientos para que puedan participar en el programa y recibir los fondos autonómicos y de las diputaciones para pagar las cuantías a las familias. A partir de hoy los consistorios podrán presentar la solicitud en un plazo de 15 días hábiles y tendrá que resolverlas Educación. Desde el departamento señalaron que se articulará un procedimiento rápido, y tras el visto bueno serán los municipios los que deberán establecer e informar de los mecanismos para recoger los justificantes de compra y pagar los primeros cien euros.
Sí se sabe que los abonos llegarán a partir del 1 de diciembre, que es cuando tendrán transferidos los fondos de las otras dos administraciones. En cuanto a la financiación, cada una asumirá un tercio (66,66 euros por alumno). El montante autonómico se eleva a 16,3 millones en 2015 y otros tantos en 2016.
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