09/11/2015
Los matrimonios se desploman y los divorcios se disparan en una década
La Comunitat registra 7.000 enlaces anuales menos que en 2005 y hay 2.500 separaciones con proceso judicial más
Su vicepresidente, en este sentido, lo explica con claridad meridiana: «la familia ha sido abandonada» por la Administración y, «en muchos casos, ya no cumple su función, ni se le permite ejercer sus derechos», lamenta Mariano Martínez a este periódico.
«La situación se ha vuelto muy complicada porque cada vez el número es menor. Desciende la cifra de matrimonios que se producen y aumenta la de divorcios», continúa el dirigente del instituto, sin equivocarse. Al menos, en la Comunitat se casan casa año siete mil parejas menos que hace una década, mientras que en 2014 hubo 2.500 divorcios más que en 2005. Lo que cae vertiginosamente de manera oficial, según los registros que posee el Instituto Nacional de Estadística (INE), son las separaciones: de 7.518 entonces, a las 592 del año pasado.
«A día de hoy, la situación social es pésima, puesto que se da muy poco valor a las familias. No hay ayudas y las pocas que existían, se han congelado», indicó Martínez. De hecho, el Estado apenas ofrece prestaciones, especialmente si se compara con otras funciones sociales. Únicamente el 5,2% del total. Mientras que respecto a Europa, España sólo destina un 1,31 por ciento del PIB, situándose a la cola con los Países Bajos y Portugal, y muy lejos de Dinamarca, con un 4%. En definitiva, destaca el estudio, «no se trata de una prioridad y cada vez se le dedica menos recursos», algo que se ha «agravado durante la crisis».
Mariano Martínez considera que el «eje de la política en toda Europa son las subvenciones por hijo, que aquí se dan hasta los 18 años -en casos concretos-, mientras que en otros países, si los adolescentes siguen estudiando, se puede continuar hasta los 25». Además, «la media de ayudas que se recibe es escasa, muy por debajo de la media continental», insiste.
Decaen las prestaciones
En este sentido, desde el IPFE alertan de que las prestaciones decayeron hasta un 12% en tres años, desde 2009 hasta 2012, al mismo tiempo que otras subvencione del Gobierno se incrementaban. Y avisan de que la mayor parte de las ayudas que se dan son en especie. Es decir, a través de servicios sociales, abonando los gastos de cuidado en la etapa de educación infantil y distintos tipos de becas estudiantiles.
Todas estas cuestiones tienen otro tipo de repercusiones que, asimismo, afectan negativamente a la situación económica del país y de la Comunitat, y sobre todo al estado del bienestar, puesto que reducen la capacidad de ingresos y aumentan los desembolsos que deben realizar las administraciones.
En este caso, como añade Martínez, afecta a la natalidad, ya que cuanto más tarde decide casarse la gente y tener hijos, más mayores los concibe y menos opciones existen de convertirse en una familia numerosa. «No hay ninguna comunidad autónoma española que se acerque, en ese sentido, a la media europea», asegura.
Un empleo digno
Con todo ello, la pregunta clave es saber qué motiva «a dejar de lado la familia para centrarse en tener un trabajo digno y mayor capacidad financiera». El vicepresidente del IPFE resalta que, como resulta «evidente, se trata de una cuestión social, cultural y económica. Los jóvenes necesitan tener un buen empleo y además se les ha dicho que la vivienda debe ser en propiedad, por lo que priorizan el trabajo a la familia y a las relaciones», insiste.
matrimonios se produjeron en 2014 en la Comunitat, por los 24.234 que hubo en 2005.
divorcios se tramitaron en los juzgados valencianos durante todo el año pasado, aunque en 2007 se llegó hasta los 15.519.
menos de ayudas económicas recibieron las familias entre 2009 y 2012, lo que provoca más diferencias con respecto ala mayoría de países europeos.
euros brutos tiene que percibir como máximo una familia española al completo para poder acceder a la subvención por hijos a cargo, según indica el IPFE.
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