24/11/2015
Los taxistas de Valencia arremeten contra Ribó por el caos de tráfico del asfaltado diurno
Las asociaciones de conductores exigen al Ayuntamiento que facilite información sobre los cortes
La sola mención de la palabra «tráfico» en una parada de taxis (la de la estación Joaquín Sorolla, por ejemplo) hace que los conductores se acaloren a pesar de los escasos 11 grados que registran los termómetros. Algunos opinan con nombre, otros prefieren callarlo por aquello de «evitar represalias». Y todos apuntan en la misma dirección: es «incomprensible» que el Ayuntamiento asfalte las calles en horario diurno, especialmente si son vías principales.
La Policía Local comprará más radares para los controles
«Es cierto que estos trabajos causan molestias a los vecinos si se hacen por la noche pero el caos en las avenidas principales, como pasó en Pérez Galdós, es una locura», comentaba uno de los conductores profesionales afectados, Carlos Esteban, que se mostró a favor de la reducción de la velocidad en el centro histórico «siempre que se potencie el transporte público que, por cierto, nosotros también somos». Y señala a la matrícula SP que lucen los vehículos blancos.
Dos compañeros, que prefieren no dar su nombre, asienten y proponen mayor coordinación de la Policía Local en los cortes de circulación por obras en la calzada. «Ni nos informa el Ayuntamiento de Ribó ni lo hace tampoco el Ministerio [de Fomento] en el caso de las carreteras», apuntó uno de ellos.
La desinformación es una de las quejas que plantea este colectivo. «Queremos que el Consistorio nos informe de las obras, manifestaciones o eventos para así, a su vez, poder trasladarlo a nuestros asociados», lamentó el presidente de Unión Gremial del Taxi, Antonio Haro, quien recordó que el anterior equipo de gobierno sí que lo hacía. Un aspecto en el que coinciden otros representantes de asociaciones.
Respecto al asfaltado diurno, apuntó que «respetamos el cumplimiento de las ordenanzas», que fue el motivo alegado por el gobierno de Ribó para el cambio, «pero no compartimos la decisión; se podría buscar otra alternativa». En este sentido, Sonia Viudez, de la Asociación Empresarial del Taxi, apunta a la noche o los fines de semana. A su juicio, «es una barbaridad que las máquinas trabajen en plena hora punta. Lo que sucedió en Pérez Galdós no puede repetirse porque perdemos clientes».
Mientras, Haro tampoco deja escapar la oportunidad de arremeter contra los aparcamientos de motos. «No conozco a nadie que esté a favor de lo que ha hecho la concejalía en la calle Barcas», aseguró. Aquí el departamento de Giuseppe Grezzi eliminó un carril para habilitar plazas -algunas en la fachada del Teatro Principal- para las motos.
En el tema de los aparcamientos, los taxistas plantean una petición al Consistorio: «Que se respeten las paradas que tenemos habilitadas para los clientes, como la de la calle Colón, en caso de obras, como va a suceder con el carril bici de la ronda interior», propuso el presidente de la Federación Sindical del Taxi, Fernando del Molino. A su juicio, «circular por el centro es muy complicado ahora porque están cortados muchos accesos».
Para Jaime García, cada carrera se convierte «en una odisea» si a los atascos por las máquinas de asfalto «le sumas los coches mal aparcados en doble fila o en el carril bus», por lo que pide «una política de movilidad seria, no de anuncios y poco más». Él comprobó como dos clientes se bajaron del taxi en el primer día de la renovación de pavimento en Pérez Galdós. «Me supo mal cobrarles si no había avanzado casi nada», detalló.
«No entiendo ni lo de las motos en la calzada en calles con pocos carriles como Barcas ni lo de las obras. Están empeñados en perseguir al coche y nosotros somos transporte público», reflexionó Luis Gonzalo.
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