18/12/2015
«Estamos buscando un referente valenciano de alto nivel para dirigir el club»
Layhoon, presidenta del VCF, se pone una fecha límite en el cargo:«Mi compromiso con Peter Lim es estar al frente hasta que inauguremos el nuevo Mestalla»
Antes de pasar al cogollo del Valencia Club de Fútbol, la presidenta se interesa por cuestiones que afectan a la vida social de la ciudad y de España. Valora el hecho de que LAS PROVINCIAS cumpla 150 años. Pregunta por Valencia, por todas sus aristas, y se preocupa por la agresión sufrida el día de antes por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en Pontevedra. Curiosidad. Se empapa como una esponja.
Desde hace seis meses ya no se apoya en ninguna muleta para liderar el proyecto del Valencia. Es la cara de Meriton. La voz de Peter Lim. «Yo no quería que Amadeo (Salvo) se fuera del club. Pero al final, echando la vista atrás, creo que ha sido bueno para mí. Para mi labor como presidenta. Ahora, en el momento de entablar esa relación con la sociedad valenciana, como por ejemplo venir aquí a LAS PROVINCIAS, me permite no tener ningún filtro. Es beneficioso», admite Layhoon Chan.
Esa es una de las grandes preocupaciones para Meriton. Que Valencia sienta a unos inversores de Singapur como uno de los suyos. «¿Qué más podemos hacer?», se preguntaba en voz alta la presidenta en la pasada junta de accionistas. Y el empeño de Layhoon es cubrir ese hueco de valencianización. Sabe que es clave para que la propiedad sea aceptada en su totalidad. «¿Están buscando una cara valenciana para el proyecto de Meriton?». La respuesta es contundente: «Sí». No pone nombres encima de la mesa, pero sí que dibuja con transparencia el perfil: «Necesitamos a una persona de alto nivel. Hay ejecutivos locales muy importantes. Alguien que sea capaz de tomar decisiones, en consonancia con la propiedad, un consejero delegado o un director general. Capaz de gestionar aunque nosotros (Meriton) siempre vamos a estar encima del proyecto. En ningún caso, aunque hayamos encontrado a esa persona idónea, vamos a bajar el pistón».
Layhoon Chan reconoce que se ha dado cuenta de que la inversión en un equipo de fútbol implica mucho compromiso, tiempo para estar pendiente del club. Por eso prolonga sus estancias en Valencia. Para estar encima de la inversión. La búsqueda de una cara valenciana que sintonice con el proyecto de Meriton implica además una decisión que afecta directamente a la actual presidenta: «Yo estaré en el cargo hasta que se inaugure el nuevo estadio. Ese es el compromiso que tengo con Peter (Lim). Ahí estaré en mi puesto de presidenta. En estos años hay que construir el nuevo campo y levantar si es posible algún título. Después, dejar el día a día en la gente valenciana que se haya sumado al proyecto. A partir de ahí, como inversores, nuestra labor será ya disfrutar. En un plazo de cuatro o cinco años. Tengo también familia», indica. Durante los últimos meses han sonado muchos nombres en corrillos. Meriton sigue buscando candidato.
El nuevo Mestalla es la gallina de los huevos de oro. La guinda. «Estamos rediseñando el estadio para que se mantenga vivo el ambiente del actual campo», señala Layhoon, mientras con las manos dibuja las dos paredes verticales que hacen que el viejo Mestalla sea una olla a presión. La excesiva apertura de la actual estructura de hormigón hace que la grada pierda su magia. El club ha invertido ya 150 millones en la obra, por lo que es necesario terminarla. Además, el aforo se dibujó en el plano sobre unas previsiones irreales. «Tenemos 39.000 socios y el nuevo campo tiene 70.000 espectadores. Para llenarlo deberíamos tener una masa social de 60.000. ¿Qué curva de incremento sería necesaria para llegar a esos números?», defiende a presidenta.
Al hablar del nuevo estadio no pone fechas. Hay compromiso, pero no una urgencia por levantar algo que no se desea. La reflexión tiene su base: «Lo importante es la planificación y tiempo para ver qué es lo que queremos hacer, mucho antes de acabarlo de la forma que sea. Empezaremos en el momento en el que sepamos que lo que tenemos encima de la mesa será para que Mestalla esté lleno».
Meriton no puede acometer en solitario la obra del nuevo estadio. Necesita un socio con experiencia en este tipo de proyectos. «De hecho, ya hemos contactado con dos empresas. Pero, además, hay que conocer qué tipo de estadio necesita y exige Valencia, por lo que esa empresa debería tal vez contar con un socio local. No es lo mismo Manchester que esta ciudad», afirma.
Layhoon admite que el éxito nunca será posible sin la excelencia deportiva. «El objetivo es que el equipo siempre esté en Champions y la posibilidad de lograr algún título. Como toda inversión esto también tiene sus riesgos, pero debemos estar en la competición que hará más grande al Valencia». La presidenta es la primera que saca en la conversación el asunto de si los jugadores comprados han sido con sobrecoste. Sabe que es uno de los puntos por los que se cuestiona a Meriton. «Es algo que dirá el tiempo. Estamos convencidos de que hemos invertido 10 millones en unos futbolistas que dentro de un tiempo valdrán 30. Tendremos una gran plantilla. Comprar un jugador por cuatro millones y que dentro de dos años valga lo mismo igual no es una buena inversión».
Asume que la temporada no ha sido buena y descubre que así se lo dijo a Nuno ante la explosión de la grada: «El equipo no juega bien al fútbol». Defiende la juventud de la plantilla como apuesta de futuro, aunque reconoce que se han quedado muy expuestos a la crítica y que tienen que aportar algo más. «Motivación, liderazgo y ordenación» son las tres claves para Layhoon.
La presidenta sigue empapándose de la singularidad valenciana. Una ciudad de mucho ruido, como ha sentido y reconoce. «Aquí la gente dice mucho con la mirada, con el lenguaje no verbal», afirma. Detalles a los que también se está acostumbrando Meriton. «Recuerdo que Peter Lim y nosotros nos quedamos muy sorprendidos con el recibimiento el día del partido del Elche, que era la primera vez que veníamos. En Asia esas imágenes causaron impacto. Incluso hubo empresarios de allí que creían que habíamos pagado a toda la gente que había en la calle para recibirnos. La gente de Valencia es muy diferente, es muy cercana», afirma la presidenta del club, que durante estos meses ha realizado un curso acelerado de valencianía como parte del proyecto de Meriton.
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