04/02/2016
La televisión de Ultra Alta Definición llama a la puerta
La compañía SES Astra asegura que el satélite es la mejor opción tanto para el HD como para el nuevo UHD
Por otro camino van las pantallas. En 2014 se vendieron 15 millones de televisores UHD y el año pasado la cifra alcanzó los 31 millones en todo el mundo. Esto supone que las pantallas Ultra HD representan ya el 13% del total de los televisores, y que en 2020 la venta de pantallas UHD superará finalmente, según las previsiones, a la de televisores HD.
"Es una evolución natural", explica Luis Sahún, director general de SES en España, que advierte que actualmente "solo el 40% de los españoles tienen televisiones que retransmiten HD", por lo que la implantación del Ultra HD costará aún algunos años incluso existiendo ya la tecnología en el mercado. Por su parte, Miguel Pingarrón, director de Desarrollo de negocio, reconoce que la tecnología de las pantallas "va por delante que la de los contenidos", asegura que el satélite es, sin duda, "la mejor opción para el HD y el UHD".
La empresa luxemburguesa SES Astra, que lanzó el primer satélite en 1985, acaba de abrir cinco canales que emiten completamente en Ultra HD en Alemania ya que, mientras en España seguimos hablando de licencias, canales y frecuencias de la TDT, el resto de Europa avanzan hacia una mayor calidad de la señal, donde el futuro es el Ultra High Definition. En España, el sistema de Televisión Digital Terrestre (TDT) tiene una capacidad total de 19 megabytes por segundo, mientras que un solo canal de UHD utiliza 22 MB por segundo para funcionar.
Por eso, el director de Desarrollo de SES Astra afirma que la mejor opción para el HD y UHD es el satélite ya que la capacidad es mayor y puede cubrir el 100% del territorio, como no ocurre con la señal vía terrestre, la que tiene España. La empresa luxemburguesa tiene a través de sus satélites una penetración de más de 300 millones de usuarios, 154 millones en Europa.
Su modelo de negocio se basa en comprar los satélites a empresas fabricantes, ocuparse de que éstos no cambien su posición con el objetivo de venderles la señal a operadores como Sky o Telefónica para que den servicio a los clientes finales. Poner un satélite en el aire tiene un precio aproximado de 300 millones de euros, asegura Pingarrón.
WiFi en barcos y aviones
"El satélite es muy eficiente porque es un punto transmitiendo y mucha gente recibiendo", explica Pingarrón. Y aunque su uso más eficiente es para televisión, hay un sector que en los próximos años será muy relevante: los aviones. "Donde no llega la red terrestre sí que puede llegar el satélite", asegura el director de Desarrollo de SES Astra. "Hasta ahora, los satélites se han diseñado para llegar al máximo número de televisores, pero ahora habrá que diseñarlos pensando en cubrir también zonas transoceánicas para llevar datos tanto a aviones como a los cruceros, por ejemplo".
las provincias