09/11/2016
La Conselleria de Sanidad aumenta el envío de operaciones a la privada para rebajar la lista de espera
El último informe de gestión revela que el año pasado se derivaron a las clínicas 1.500 pacientes más que en 2014
El departamento autonómico explicó que la prioridad es incrementar el autoconcierto, que supone ampliación de horarios de quirófano en los propios centros públicos, pero «sin eliminar el plan de choque». Este planteamiento lo ha mantenido el área del Consell que dirige Carmen Montón desde el primer momento. Y ahora sigue en la misma posición para asumir las operaciones que «no se pueden hacer con el autoconcierto».
Más de 60.000 ciudadanos están pendientes de pasar por el quirófano
El informe de la situación en la que se encuentran las listas de espera quirúrgica, dado a conocer recientemente por la Conselleria de Sanidad, eleva a 60.000 el número de pacientes que se encuentran pendientes de una llamada del hospital para pasar por el quirófano.
Cerca de la mitad, 28.855, son ciudadanos que soportan una demora de entre cero y 90 días de espera. Junto a ellos el registro apunta que otros 18.424 llevan ya entre tres y seis meses pendientes de llegar al quirófano. También son miles, 14.533, los ciudadanos que acumulan una demora superior a seis meses.
Por patologías la espera es de 117 días en cataratas; 102 para los ciudadanos pendientes de intervención de hernia inguinal; 128 en prótesis de cadera; 143 para prótesis de rodilla y 123 para artroscopias. En el caso de varices la demora se eleva a 237 días y 161 para juanetes. 121 días es la demora media en adenoamigdalectomía, 85 para hipertrofia benigna de próstata, 104 el quiste pilonidal, 127 para fimosis y 104 para túnel carpiano, entre otras.
Se consideran en lista de espera quirúrgica (LEQ) a todos los pacientes pendientes de un procedimiento quirúrgico diagnóstico o terapéutico no urgente aceptado por el paciente y para cuya realización se tiene prevista la utilización de quirófano en alguno de los hospitales de referencia y de área públicos de la Comunidad Valenciana.
Tal como destacaron desde el departamento autonómico de Sanidad la demora es el tiempo promedio, expresado en días, que llevan esperando los pacientes pendientes de intervención, desde la fecha de entrada en el registro hasta la fecha final del periodo de estudio.
El actual equipo de la Conselleria de Sanidad decidió el año pasado que los datos de la lista de espera se harían públicos cuatro veces al año en lugar de dos como había ocurrido hasta la llegada de Carmen Montón al departamento autonómico.
El registro correspondiente al año pasado -último publicado- se incluye en el Estudio de Gestión de la Conselleria de Sanidad y apunta que en ese ejercicio se derivaron 13.367 operaciones. En 2014, según datos del Consejo Económico y Social de la Comunidad Valenciana, los pacientes remitidos desde centros públicos a privados para pasar por el quirófano fueron 11.872. La diferencia entre una y otra cantidad descubre el mencionado aumento. Así, el número de pacientes derivados de la pública a la privada se incrementó en 1.495.
El mantenimiento del plan de choque, que implica los conciertos entre los servicios públicos y privados, llama la atención en un contexto marcado por los anuncios del Consell de poner fin a la gestión privada de los hospitales públicos, lo que se conoce como la reversión de los centros sanitarios del modelo Alzira. La primera iniciativa que se ha adoptado en el escenario de la reversión ha sido dar a conocer que no se prorrogará la concesión del Hospital de la Ribera.
La Conselleria de Sanidad a preguntas de LAS PROVINCIAS reconoció esa diferencia al alza de los pacientes derivados y explicó que «si hay demanda no se puede recortar el plan de choque». No obstante, insistió en que la prioridad del departamento es el autoconcierto para el que el presupuesto de 2017 prevé una partida de siete millones de euros, frente a los cinco del presente ejercicio.
La semana pasada la consellera Carmen Montón compareció en la Comisión de Economía y Hacienda de Les Corts para explicar el presupuesto de Sanidad para 2017. Dio a conocer ese dato de autoconcierto, pero no habló de plan de choque y, por tanto, no facilitó la previsión de una cantidad de dinero para ese apartado.
«En función de la necesidad»
El hecho de que la consellera no hiciera referencia a la derivación de pacientes a la privada no supone que se haya excluido la opción. Desde Sanidad señalaron ayer que en el presupuesto para el próximo ejercicio «no hay partida» para esta parcela de la asistencia sanitaria. El criterio que se considera en este caso es ir determinando las cantidades «en función de la necesidad que se vaya viendo».
El número de ciudadanos que están pendientes de una intervención quirúrgica y la demora media son los dos factores que determinarán la «necesidad» a la que hace referencia el departamento autonómico. En estos momentos el tiempo que hay que esperar para someterse al bisturí se eleva a 127 días de media. Este resultado, correspondiente al pasado septiembre, descubre que la demora se ha disparado respecto al registro anterior en cerca de un mes. En julio la demora media era de 98 días.
Ese incremento, según Sanidad responde a que refleja el descenso de la actividad quirúrgica programada que se produce durante los meses de verano debido al periodo vacacional.
En su comparecencia en la comisión de Economía y Hacienda Carmen Montón explicó que recurrirán a recursos propios para ahorrar y mejorar la calidad asistencial y, por ello, extenderá al 80% de las resonancias al modelo que implica que los radiólogos de la sanidad pública son quienes gestionan el uso de las máquinas, aumentará un 27% los recursos propios para bajar las listas de espera y sacará a principios de año un nuevo contrato de hemodiálisis ambulatoria que ahorrará 7,5 millones.
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