26/06/2017
Miles de libros de Xarxallibres siguen guardados en colegios un año después
Dos son las casuísticas: la de los colegios concertados que optaron por no crear bancos de libros, pues también tuvieron que recepcionar los manuales subvencionados de sus alumnos, y la de los centros que tienen este servicio pero han decidido no deshacerse de los ejemplares que no se reutilizan, especialmente los de 1º y 2º de Primaria. En estos casos los lotes se compran todos los años al ser material fungible, sobre el que se trabaja directamente.
En cuanto al primer escenario, la situación se produce sobre todo en Valencia y Alicante, que acumulan el mayor número de escuelas concertadas que no crearon bancos para este curso. Para las públicas era obligatorio. En cuanto a la capital, fuentes patronales explicaron que la situación no ha cambiado durante el curso, más allá de las instrucciones que dio el Ayuntamiento, que dejaba en manos de los colegios su destino, por ejemplo, repartiéndolos entre sus propios alumnos -que en teoría ya disponían de los lotes comprados por sus padres-, cediéndolos a entidades sin ánimo de lucro de ámbito educativo -nacional o internacional- o poniéndolos a disposición de otros centros.
Ante la mínima demanda de esta última opción y la obligación de asumir los coste de transporte en caso de donarlos, en la práctica casi todos han optado por seguir custodiándolos. Las mismas fuentes explican que en algunos municipios más pequeños sí han sido recogidos por personal de su consistorio, sin olvidar que hay escuelas que para el próximo curso se han adherido al programa, por lo que pueden darles salida con sus propios alumnos.
En cuanto al segundo escenario, la situación afecta a cualquier colegio que hasta la fecha no se haya deshecho de aquellos que sea imposible reutilizar. «Los centros temen que en algún momento se los reclamen, por eso el Ayuntamiento debería enviar unas instrucciones claras», advierte Cristóbal Grau, concejal del PP, quien añade que el volumen de libros está aumentando tras la finalización de este curso.
En Alicante los centros que no han creado banco no han recibido instrucciones sobre qué hacer con los libros de hace un año, tal y como explicaron varias de las escuelas consultadas, más allá de la obligación de ponerlos a disposición de otros colegios que sí lo conformaron. En realidad esta instrucción ya la trasladó en su momento la Conselleria de Educación. Y en caso de sobrantes, debía decidir cada consistorio.
Por otro lado, el departamento autonómico ya ha publicado las resoluciones que fijan las cuantías para reponer manuales, bien porque se generan nuevas necesidades o para suplir los deteriorados por el uso.
Los bancos se nutren de los libros del curso ya terminado devueltos por los alumnos, pues es requisito entregar todo el lote, incluidos los pagados por los padres si fue el caso, para recibir los manuales para el próximo ejercicio. Y también de nuevas compras que hace el centro con el dinero para la reposición.
Como advierte Grau, las cuantías para el 2017-2018 son menores que las del anterior, y advierte de que esta decisión aumentará el copago de las familias. «La mayoría de los libros tienen al menos dos ejercicios de uso (2015-2016 y 2016-2017). Y aunque habrá más deterioro se baja la asignación. Sabemos de centros que no van a poder completar los lotes del curso que viene», dice.
La conselleria alega lo contrario. Los libros que se repusieron de cara al 2016-2017 sólo tienen un año de vida útil y si se han seguido las instrucciones de uso adecuado estarán en buen estado, por lo que se prevén menos compras para completar lotes. Los colegios que hicieron banco por primera vez con la entrada de Xarxallibres -la mayoría- recibirán 10,5 euros por alumno participante en Primaria y 30,58 en la ESO, cuantías que el año pasado eran de 17,5 y de entre 41,7 y 100 euros.
las provincias