11/05/2016
Tráfico despliega fuertes controles en 66 tramos de carreteras peligrosas
La Guardia Civil vigilará durante toda la semana excesos de velocidad, uso del cinturón, alcohol y adelantamientos indebidos
La campaña se desarrollará durante toda la semana y su objetivo es «llamar la atención de los conductores sobre las peculiaridades de estas vías y concienciar a los usuarios», según fuentes de la DGT. Hasta el próximo domingo, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico comprobarán que se cumplen los límites de velocidad y que los adelantamientos se realizan de forma correcta. También estarán muy atentos a la conducción bajo efectos del alcohol, al uso de casco y cinturones de seguridad y a la documentación de conductores y vehículos.
Para estos controles, la DGT piensa poner en marcha todo su potencial, tanto terrestre como aéreo. Además de implicar a los destacamentos de la Guardia Civil de Tráfico de España, se han activado todos los helicópteros de Tráfico en el operativo de vigilancia.
Según las cifras del organismo, de las 1.688 personas fallecidas en accidente de tráfico durante 2014 cerca de un millar perdieron la vida en las carreteras convencionales. A estas tragedias hay que sumar casi 4.000 heridos graves.
Estas vías son mucho menos seguras que las autopistas y autovías. El doble de letales. Según la DGT, su peligrosidad radica en «intersecciones e incorporaciones al mismo nivel, trazados más antiguos, tramos montañosos y la necesidad invadir el sentido contrario para adelantamientos».
De los más de 24.000 accidentes con víctimas en estas carreteras, algo más de 9.500 se debieron a salidas de la vía, el principal problema. Sueño, alcohol, distracción o velocidad excesiva en curvas son los detonantes más habituales cuando el coche acaba estrellado, volcado o incluso despeñado.
La DGT expone otro dato clave: «De las 957 personas que fallecieron en carreteras convencionales, 348 perecieron por salidas de vía. Otras 197 perecieron en colisiones frontales y 81, al ser atropelladas».
El problema es que, hoy por hoy, la inmensa mayoría del asfalto en zonas interurbanas españolas, y así sucede también en la Comunitat, pertenece a carreteras de este tipo. Sólo un 10% corresponde a autopistas y autovías. De los más de 166.000 kilómetros de carretera computado por Fomento, más de 149.000 discurren por las carreteras convencionales.
Antigüedad del vehículo
Las tasas de fallecidos y heridos graves muestran una correlación clara con la antigüedad del vehículo. En los siniestros registrados en ellas, «la antigüedad del vehículo resulta ser un factor más determinante ante las lesiones que en el resto de vías».
A la hora de distribuir los controles, Tráfico se basa en los puntos negros y en los tramos más peligrosos de carreteras convencionales. Según la DGT, en España existen algo más de medio millar de puntos negros, escenario de más de 2.000 accidentes al cabo del año. De ellos, 43 se encuentran en la Comunitat Valenciana, principalmente en la N-340 a su paso por Castellón, en la N-332, en la V-30 y en otras vías convencionales. Además, 35 de los puntos están en las vías secundarias.
Tráfico también ha identificado los tramos de carreteras convencionales más peligrosos, aquellos en los que se intensifica la vigilancia en campañas de seguridad como la de esta semana. En la última actualización de finales de abril, la DGT contabilizaba 1.131 por toda España y 66 de ellos están en nuestra región. La mayoría de zonas de riesgo se sitúan en la provincia de Valencia (25), seguida de Alicante (24) y Castellón (17). La N-332 acumula un buen número de estos tramos peligrosos y será en estos días objeto de especial vigilancia entre Cullera y Pilar de la Horadada.
Además, en los próximos meses la DGT tiene previsto mejoras en estas vías. El plan, dotado con 8 millones de euros, contempla la instalación de bandas sonoras y una reducción de zonas de adelantamiento, como informó la semana pasada el ministro del Interior. También se colocarán más señales luminosas de paso de vehículos en cruces.
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