29/07/2016
El Papa recorre en silencio el campo de exterminio de Auschwitz
Francisco visita los lugares que recuerdan a San Maximiliano Kolbe, el sacerdote polaco que murió en el campo de ocncentración al ofrecerse a cambio de otra persona
A su llegada a las 09.19 hora local (07.17 GMT) ha sido recibido por el director del museo del campo y después se ha trasladado en un pequeño coche eléctrico al bloque 11, donde se encuentran las celdas subterráneas en las que se encerraba a los prisioneros para que murieran de hambre y sed.
Allí se ha detenido para rezar en el patio donde eran llamados los elegidos condenados a muerte y donde el sacerdote polaco Maximiliano Kolbe se ofreció para morir a cambio de un padre de familia.
Francisco se reunirá con diez supervivientes de Auschwitz, entre ellos una mujer de 101 años que estos días acoge en su casa a un joven llegado a Polonia para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
Las únicas palabras del pontífice en este lugar del horror serán las que dejará escritas en el libro de Honor. Frente al muro de la muerte, en el que eran ejecutadas aquellas personas, Francisco encenderá una lámpara de aceite en conmemoración de las víctimas y que quedará como un presente del pontífice a este lugar.
Después se trasladará hasta el campo de Birkenau, el 'Auschwitz 2', construido a unos tres kilómetros de distancia para que Hitler llevase a cabo la llamada "solución final" con la que pretendía exterminar a todos los judíos.
Allí pasará delante de las lápidas de mármol con inscripciones en los 23 idiomas de los prisioneros, donde colocará una vela encendida y se reunirá con 25 Justos de las naciones, como se denomina a aquellos que se esforzaron por detener el Holocausto y salvar a los judíos, mientras un rabino entonará el salmo 130, el De Profundis.
Celda del sacerdote Kolbe
El Papa ha orado en silencio en la celda del campo de concentración de Auschwitz donde el sacerdote polaco Maximiliano Kolbe murió de hambre y de sed a manos de los nazis, tras ofrecer su vida a cambio de la de un padre de familia.
Lo hizo durante su visita a este campo de exterminio y en el día en el que se conmemora el 75 aniversario del gesto de este sacerdote franciscano polaco, proclamado santo por Juan Pablo II en 1982.
Francisco permaneció varios minutos orando en silencio y en un profundo recogimiento en el patio donde se llamaba a los elegidos condenados a muerte y donde Kolbe se ofreció a cambio de un padre de familia que los nazis iban a asesinar.
Acto seguido Francisco se alzó y, tras recorrer una corta distancia a pie, besó y tocó con la mano uno de los postes destinados a los fusilamientos, y después saludó brevemente a algunos supervivientes.
Tras esto, encendió una lámpara de aceite frente al muro en el que eran ejecutadas muchas de las personas que llegaban al campo durante aquellos años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Posteriormente accedió al edificio de ladrillo del bloque 11 de Auschwitz que alberga la celda subterránea en la que Kolbe fue asesinado, un angosto recinto donde los reos morían generalmente de inanición por lo que era conocido como "el búnker del hambre".
El espacio solo contaba con una letrina y en sus muros pueden apreciarse inscripciones con forma de cruz.
Francisco permaneció en este lugar solo, rezando durante aproximadamente diez minutos, en medio de una leve penumbra, sentado en una silla, cabizbajo y con la puerta enrejada abierta a sus espaldas.
Frente al pontífice, únicamente había tres cirios apagados y una pequeña ventana con barrotes, único modo de ver la luz del día para las víctimas.
Hospital pediátrico
Por la tarde visitará el hospital pediátrico de Prokocim, uno de los más importantes del país y donde podrá saludar a unos 50 niños que se encuentran hospitalizados.
En esta tercera jornada de su viaje a Polonia, que concluirá el domingo, asistirá en la explanada de Blonia al Vía Crucis organizado con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud y dirigirá unas palabras a los jóvenes.
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