Portal de tu Ciudad Alta
← Noticias de Benifaió

21/11/2016

Milagro en Godelleta

Milagro en Godelleta
Fuente: Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
La situación ha cambiado radicalmente en dos años para los agricultores de Godelleta. En 2014 se quedó casi todo el término municipal sin agua suficiente porque bajaron los niveles de los pozos hasta secarse en algunos casos.

Poco a poco se fue complicando de manera tal que muchas fincas de cítricos, kakis y otros frutales se veían mustias por falta de riego y en algunos casos optaron por arrancar los cítricos, ante las malas perspectivas que se cernían, y aguardar tiempos mejores, o plantearse incluso la vuelta a la viña y otros cultivos en puro y duro secano.

Las cosas se pusieron tan graves que en la cooperativa hortofrutícola, que aglutina gran parte de la producción del pueblo, se quedaron muy cortos de producción de frutas de verano, kakis y cítricos, y encima con abundancia de calibres pequeños, no comerciales, por falta de aporte de agua en los campos.

Sin embargo, la estampa actual es bien distinta, casi milagrosa. Ningún agricultor sufre hoy por falta de suministro y hasta se ha podido socorrer a núcleos agrícolas y de chalets que en un principio no estaban adscritos a la comunidad de regantes pero que al final han acabado padeciendo la misma problemática.

Tan esencial cambio ha sido posible mediante fuertes inversiones (más de 6 millones de euros) para captar nuevos pozos de agua en la Sierra Perenchiza y trazar kilométricas conducciones de tuberías hasta enlazar con las redes ya existentes. Se sustituyó así la parte principal del suministro, que llegaba desde el noroeste de Chiva, por las nuevas fuentes, más hacia el este.

Vicente Franco, responsable de la Comunidad de Regantes de Godelleta y alma máter de las principales actuaciones realizadas, se muestra hoy «muy satisfecho y más tranquilo que hace dos años», porque «hemos salvado las 1.816 hectáreas; todo está hoy bien regado, verde y en producción». Sin embargo, no está todo terminado, «ahora viene la segunda parte, y después la tercera, o si pudiera ser, todo a la vez, porque tenemos que abaratar los costes y ganar plena seguridad de suministro».

Los agricultores de Godelleta son hoy, seguramente, los que pagan más cara el agua de riego: 30 céntimos de euro más IVA por cada metro cúbico. Eso es, como mínimo, el doble de lo habitual en redes de riego a goteo del entorno geográfico y hasta diez veces lo que pagan los usuarios del goteo en la Acequia Real del Júcar. Son dos las razones principales de que el agua les resulte tan cara: las bombas de elevación, que superan desniveles de más de quinientos metros, funcionan con la electricidad que producen generadores con motores a gasóleo, y además están pagando los créditos.

Para resolver la cuestión energética tienen en proyecto la instalación de siete parques de paneles fotovoltaicos que sumarán una potencia de 4,4 megavatios, suficiente para mover todas las bombas. Ocuparán en conjunto una superficie de 80 hanegadas (casi hectáreas) y supondrán una inversión cercana a los seis millones de euros, para la que han solicitado al Consell una subvención que al parecer lleva buen camino de ser concedida y alcanzaría al 50%.

La idea es que con esta sustitución del suministro energético, el precio del agua pueda bajar en un principio a 20 céntimos y después a 15. Pero a continuación tienen proyectada la construcción de una gran balsa para albergar 350.000 metros cúbicos, que aseguraría el riego de un mes. Y al mismo tiempo trabajan para conseguir «fuentes de agua más seguras» y que probablemente «asegurarán también el futuro para los agricultores de Turís, Chiva, Cheste, Macastre y Alborache. Se trata de aprovechar nuevas captaciones subterráneas en ricos acuíferos situados en la Sierra del Ave que son bien conocidos por los técnicos.


las provincias
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ
Milagro en Godelleta
Cambio radical. Arriba, Vicente Franco, en 2014, entre naranjos arrancados porque no había agua para regarlos. A la derecha, finca bien cultivada actualmente porque se dispone de riego. / V. LLADRÓ

Más noticias

La EMT de València luce en la ciudad la imagen del Campeonato de Europa de Triatlón 2021

09/09/2021

La EMT de València luce en la ciudad la imagen del Campeonato de Europa de Triatlón 2021

Los preparativos del Campeonato de Europa de Triatlón València 2021 se aceleran a medida que se acerca la competición, que tendrá lugar los días 25 y 26 de septiembre. Desde hace unos días la imagen del evento internacional está muy presente en las calles de la ciudad con el espectacular autobús de la línea 95, dedicado al Europeo. Los autobuses urbanos valencianos han sido protagonistas también de una particular actividad promocional, un reto en el que también ha participado el triatleta internacional valenciano Roberto Sánchez Mantecón enfrentándose en un particular duatlón a uno de los vehículos de EMT València.   El escenario elegido para el singular reto ha sido un tramo del propio circuito del Campeonato de Europa de Triatlón València 2021, en el entorno de Marina València. Roberto Sánchez Mantecón debía cubrir la misma distancia que el autobús, combinando la bicicleta y la carrera a pie con una transición por el medio. El resultado del desafío se puede comprobar en el canal YouTube de la Federación Española de Triatlón (puedes verlo aquí https://bit.ly/3jFh8uQ)   Enlace de descarga del vídeo del reto entre Roberto Sánchez Mantecón y el autobús de la EMT https://bit.ly/3DG6dcE     Autobús #ECValència   El autobús con la imagen del europeo y de las principales estrellas nacionales de triatlón realiza desde hace varias semanas el trayecto de la línea 95, que atraviesa Valencia por los Jardines del Turia conectando el Hospital General con la Marina Real,  donde tendrán lugar las competiciones del Campeonato de Europa de Triatlón 2021. Se trata de uno de los últimos 164 vehículos híbridos adquiridos por EMT de València dentro de su plan de renovación de la flota para reducir el consumo energético y las emisiones contaminantes, encajando perfectamente en la filosofía de sostenibilidad del Europeo que ha llevado también a la concesión de la Green Sport Flag a la competición.   Los nuevos autobuses que circulan por la ciudad de València consumen un 30% menos de combustible que un autobús estándar, y la incorporación de los nuevos híbridos ha permitido reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera en más de 7.000 toneladas en los últimos cuatro años, mejorando el propio ambiente de la “ciudad del running” y favoreciendo la calidad del aire que respiran los deportistas habituales valencianos.   La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València presta el servicio de transporte público a la ciudad de València y algunas localidades del área metropolitana, con casi dos mil trabajadores y trabajadoras que garantizan la prestación de un servicio básico. La entidad, que apuesta también por la colaboración con el Campeonato de Europa de Triatlón y la promoción del deporte, trabaja para ofrecer un transporte público de calidad, accesible y sostenible. Además, maneja entre sus objetivos principales combatir el cambio climático y promover una ciudad saludable para las personas. Más datos en su web: www.emtvalencia.es

31/08/2021

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

13/11/2020

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

Ninguna familia de Alberic sin puchero navideño. Ese es el propósito de la renovación de la campaña que, desde hace años, particularizan los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Alberic y que cuenta con una gran acogida, tanto por los beneficiados como por el resto de la población, que valora el acto de solidaridad en unas fechas muy especiales, que este año, además, estarán enmarcadas en la recesión económica como fruto de la pandemia del Coronavirus. “Un putxero per Nadal” ha permitido desde hace años (y también este) suplir las carencias de las familias más necesitadas del municipio, a las que el consistorio entregará un vale canjeable en los comercios locales para que adquieran los alimentos necesarios para cocinar un típico plato navideño en fechas tan señaladas. La solicitud con la documentación para acceder al donativo se tendrá que presentar desde el 12 al 25 de noviembre. Para poder optar a los alimentos, las familias deben cumplir unos requisitos que permiten a la corporación municipal comprobar el grado de necesidad. Entre las medidas que se exigen figura estar empadronado en la localidad, presentar la solicitud junto al certificado de pensiones, el del Servef y la última nómina en el caso de trabajar. Después del proceso, los seleccionados recibirán un vale mediante el cual podrán adquirir en los comercios de Alberic los alimentos para elaborar el puchero. “La propuesta nació hace ya muchos años y la verdad es que siempre ha disfrutado de muy buena acogida porque es un acto solidario muy bonito en unas fechas de gran tradición familiar. El Ayuntamiento se ha definido siempre por la solidaridad con aquellos que más lo necesitan y, desgraciadamente, la situación de crisis nos hace pensar que pueden ser más los que accedan a este tipo de ayudas porque la crisis del Covid-19 ha provocado que las complicaciones económicas sean mayores entre las familias. Es por ello que ratificamos la apuesta y continuamos nutriendo a los Servicios Sociales para que desarrollen un trabajo hercúleo en beneficio de los vecinos y vecinas de Alberic”, argumenta el alcalde y concejal de Servicios Sociales, Toño Carratalá.             Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Alberic, dentro del Plan de Emergencia y Reactivación Económica para paliar los daños en la economía local provocados por la pandemia del Covid-19, hizo crecer la partida destinada a los Servicios Sociales en 65.000 euros para abastecer las nuevas necesidades ciudadanas. Otras propuestas han permitido diseñar una campaña multiárea en la que también se integran las concejalías de Sanidad de Isabel Beta o la de Seguridad de María Dalmau para coordinar a los agentes locales de la Policía con las técnicas de los Servicios Sociales para tener una mayor presencia junto, por ejemplo, a las personas mayores que viven solas y que por lo tanto no cuentan con la compañía necesaria.