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20/08/2018

«Los coches diésel ni los miro»

«Los coches diésel ni los miro»
Fuente: Surtidor de combustible diésel en una estación de servicio. / AFP
El ejecutivo de Pedro Sánchez ha declarado la 'guerra al diésel'. Ya lo adelantó en julio la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera: «el diésel tiene los días contados, durará más, durará menos, pero sabemos que su impacto en partículas y el aire que respiramos es suficientemente importante como para ir pensando en un proceso de salida».

Ahora, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha confirmado esta premisa y el cambio vendrá en forma de subida de impuestos. La nueva fiscalidad del diésel será uno de los puntos clave de los nuevos Presupuestos Generales del Estado de 2019. Así, está previsto que en enero sea un euro y medio más caro llenar el depósito de gasóleo. De esta forma se pretende equiparar el impuesto del gasóleo con el de la gasolina- tradicionalmente más caro- como arma para reducir los niveles de CO2 y ajustarse a la normativa ecológica europea. La 'Euro 6', que entró en vigor en 2014, es un compromiso global de los países miembros para reducir y eliminar- si fuese posible- la contaminación producida por el uso de carburantes.

Es más, las amenazas han empezado a surtir efecto. En julio descendieron las ventas de turismos diésel a particulares en un 31% y, además, sólo supusieron un 20% de las adquisiciones. Como ha podido verificar LAS PROVINCIAS, los futuros compradores tiene en cuenta la deriva que está sufriendo el gasóil a la hora de comparar modelos de vehículos: «Los coches diésel, de entrada son más caros que los gasolina. Antes, si lo ibas a usar mucho valía la pena comprarlo porque cada vez que llenabas el depósito salia más barato y, al final, amortizabas el dinero de más que habías pagado por él. Pero ahora que van a subir el precio, no vale para nada la pena», comenta Laura Aparicio, joven valenciana que está barajando comprarse vehículo nuevo. A la pregunta de si cabe la posibilidad de que adquiera un coche de gasóleo responde tajante: «Yo los diésel ni los miro, van a desaparecer».

La polución por el uso de carburantes
Cuando pensamos en contaminación atmosférica, automáticamente centramos el foco de atención en el CO2, causante principal del efecto invernadero. Estas emisiones, aunque muy peligrosas, no son las únicas. Los NOx, nomenclatura que engloba a todos los compuestos químicos gaseosos que se forman por la combinación de oxígeno y nitrógeno, son los responsables, en gran medida, de la nube negra y tóxica- coloquialmente llamada boina- que cubre el cielo de las ciudades durante días; y es el motor diésel el lugar idóneo para que se generen. Las condiciones de temperatura y presión bajo las que trabaja provocan que la emisión de NOx sea muy superior a la emitida por el motor de gasolina, como recoge Diariomotor. No obstante, no sólo son preocupantes estos gases, sino que la ceniza generada por la combustión del gasóleo presenta benzopirenos: partículas altamente cancerígenas.

En resumidas cuentas, los diésel, así presentados, generan rechazo de compra a cualquiera. Sin embargo, con la entrada de la medida 'Euro 6', los fabricantes han tenido que adaptarse a las exigencias de la normativa europea y los nuevos motores distan bastante de los antiguos. Los actuales contienen filtros antipartículas para atrapar los benzopirenos y, además, han de incluir un aditivo denominado 'Adblue'. Básicamente, el Adblue es un líquido- no contaminante, incoloro, inodoro y no inflamable- que contribuye a disminuir los productos perjudiciales derivados de la combustión del motor.

Es decir, los fabricados a partir de 2014- tras la Euro 6- contaminan parecido a los gasolina. Sergio Coller, vendedor de vehículos de Ocasión en el grupo PSA (Peugeot, Citroen y Opel) en Valencia, se muestra indignado con el futuro impuesto al diésel: «Es de locos que se perjudique a la gente que compra coches con motores cuyas emisiones son igual o más bajas que las de los motores gasolina. Es de esperar que los impuestos se metan sólo con aquellos vehículos antiguos cuyas emisiones sean altas. No debería discernirse entre diésel o gasolina porque si yo me compro un diésel actual que contamina poco, '¿por qué me tienen que perjudicar a mi?'», manifiesta.

Coller expresa, también, que no se espera sacar ningún tipo de oferta para incentivar la compra de coches gasóleo, a pesar de que los datos del ultimo mes registren un descenso global en su adquisición: «Nosotros en este aspecto estamos tranquilos. Si miras las fichas técnicas de nuestros motores verás que las emisiones de CO2 son menores que en los gasolina, entonces no tenemos el por qué incentivar su compra. Eso sí, toda esta controversia ha generado que el cliente este dudoso y venga preguntando las implicaciones futuras que supone llevarse un diésel».

Estas dudas que señala Coller se hacen latentes en Manuel García, posible comprador que entra al concesionario de Peugeot en Valencia: «No tengo muy claro qué hacer con todo este revuelo en torno al diésel. Estoy mirando ofertas porque quiero cambiarme de coche, pero igual me espero a que 'casque' del todo el que ya tengo y así veo cómo va avanzando el asunto. Pero vamos, que si el precio del diésel sube mucho, tengo más que claro que compraré un gasolina», sentencia el joven.

La subida del precio de este combustible preocupa, no sólo al consumidor sino también al distribuidor. Felipe Badenes, jefe de departamento de Repsol, se muestra inquieto: «Esta situación nos afecta porque viene menos gente a poner diésel, y menos gente se traduce en menos dinero», declara. De hecho, confirma que en la gasolinera que regenta sí que han notado los efectos de la guerra al gasóleo: «Antes el consumo de diésel era el predominante. Ahora, están bastante equiparados, incluso me atrevería a decir que se pone más gasolina».

Con todo, Badenes explica que han de adaptarse a los nuevos tiempos que corren para no sufrir en exceso la caída en la compra del combustible en cuestión: «A mí a y mi equipo nos han dado un curso sobre surtidores de energía eléctrica, que poco a poco sustituirán a las de gasóleo. Al final, es el futuro y es bueno para el medio ambiente. Es más, yo creo que en 2019 se van a dejar de fabricar coches diésel en favor de los híbridos».

Reinventarse o morir
No todas las marcas automovilísticas se ven afectadas por el creciente rechazo al diésel. Algunas como Toyota han decidido sumarse a la 'marea verde' en vistas de lo que podía pasar: «Hace 21 años que hacemos híbridos, -expresa José María Gómez, gerente de Toyota Valencia-. Cuando 'desde arriba' se apostó por esto, todos los trabajadores pensamos que estaban locos por que '¿qué íbamos a hacer sin el diésel?'. Ahora el 80% de lo que vendemos es híbrido».

Gómez argumenta que la subida del gasóleo les afecta de forma 'anecdótica' debido a ese giro hacia lo eléctrico: «Los concesionarios y las marcas que sí que tienen el 100% de vehículos diésel han notado un bajón importante. Nosotros hace mucho tiempo que tenemos la mentalidad de que el futuro es el híbrido. Eso sí, hemos percibido que los pocos diésel que mantenemos, como el RAV 4, cada vez se demandan menos».

El gerente de Toyota Valencia cuenta entre risas que, cuando han realizado campañas en redes sociales para fomentar la compra de los escasos modelos de gasóleo de los que disponen, la reacción no ha sido la deseada: «En Facebook y Twitter los comentarios de los clientes en anuncios sobre este tipo de turismos son siempre negativos. Pero bueno, hace tiempo que entramos en punto muerto: a vender lo poco que queda y a dejar de fabricarlos».

Los diésel están de capa caída, a pesar de que los fabricantes hayan adaptado los nuevos motores a la normativa 'Euro 6'. El Gobierno en enero subirá en 1,5 euros el precio del diésel y prevé acabar con él a través de diferentes mecanismos- aún no detallados- que no disciernen entre tipos de motor, a sabiendas de que son los anteriores a 2014 los realmente contaminantes. De todas formas, diversas gasolineras y marcas de vehículos se adelantan a las consecuencias que ya se entrevén- la caída de la venta en julio es un ejemplo- y buscan soluciones 'verdes' que atraigan al cliente, uno que ahora ya no sabe qué comprar.


las provincias
«Los coches diésel ni los miro»
Surtidor de combustible diésel en una estación de servicio. / AFP
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Surtidor de combustible diésel en una estación de servicio. / AFP
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La EMT de València luce en la ciudad la imagen del Campeonato de Europa de Triatlón 2021

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31/08/2021

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

13/11/2020

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

Ninguna familia de Alberic sin puchero navideño. Ese es el propósito de la renovación de la campaña que, desde hace años, particularizan los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Alberic y que cuenta con una gran acogida, tanto por los beneficiados como por el resto de la población, que valora el acto de solidaridad en unas fechas muy especiales, que este año, además, estarán enmarcadas en la recesión económica como fruto de la pandemia del Coronavirus. “Un putxero per Nadal” ha permitido desde hace años (y también este) suplir las carencias de las familias más necesitadas del municipio, a las que el consistorio entregará un vale canjeable en los comercios locales para que adquieran los alimentos necesarios para cocinar un típico plato navideño en fechas tan señaladas. La solicitud con la documentación para acceder al donativo se tendrá que presentar desde el 12 al 25 de noviembre. Para poder optar a los alimentos, las familias deben cumplir unos requisitos que permiten a la corporación municipal comprobar el grado de necesidad. Entre las medidas que se exigen figura estar empadronado en la localidad, presentar la solicitud junto al certificado de pensiones, el del Servef y la última nómina en el caso de trabajar. Después del proceso, los seleccionados recibirán un vale mediante el cual podrán adquirir en los comercios de Alberic los alimentos para elaborar el puchero. “La propuesta nació hace ya muchos años y la verdad es que siempre ha disfrutado de muy buena acogida porque es un acto solidario muy bonito en unas fechas de gran tradición familiar. El Ayuntamiento se ha definido siempre por la solidaridad con aquellos que más lo necesitan y, desgraciadamente, la situación de crisis nos hace pensar que pueden ser más los que accedan a este tipo de ayudas porque la crisis del Covid-19 ha provocado que las complicaciones económicas sean mayores entre las familias. Es por ello que ratificamos la apuesta y continuamos nutriendo a los Servicios Sociales para que desarrollen un trabajo hercúleo en beneficio de los vecinos y vecinas de Alberic”, argumenta el alcalde y concejal de Servicios Sociales, Toño Carratalá.             Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Alberic, dentro del Plan de Emergencia y Reactivación Económica para paliar los daños en la economía local provocados por la pandemia del Covid-19, hizo crecer la partida destinada a los Servicios Sociales en 65.000 euros para abastecer las nuevas necesidades ciudadanas. Otras propuestas han permitido diseñar una campaña multiárea en la que también se integran las concejalías de Sanidad de Isabel Beta o la de Seguridad de María Dalmau para coordinar a los agentes locales de la Policía con las técnicas de los Servicios Sociales para tener una mayor presencia junto, por ejemplo, a las personas mayores que viven solas y que por lo tanto no cuentan con la compañía necesaria.