15/02/2016
Los supermercados galos ya no pueden tirar comida
La ley obliga a donar a necesitados lo que se retire de la venta
Con esta medida, que ha convertido a Francia en el primer país que actúa en firme contra el despilfarro alimentario en las grandes cadenas comerciales, París responde a una intensa campaña ciudadana para evitar las contradicciones de producir para tirar mientras hay personas necesitadas. La norma obliga a que lo que se retire de la venta se done a instituciones para que lo hagan llegar a quienes estén en situación de pobreza.
Se calcula que en Francia se echan a perder 7 millones de toneladas de alimentos al año, teniendo en cuenta únicamente lo que tiran o destuyen los supermercados; aparte está lo que desperdician los ciudadanos por malas prácticas de compra y de consumo y lo que se estropea sin remedio en los campos porque no hay compradores o se hunden los precios.
El problema es común en todos los países occidentales, España incluida, pero el Gobierno francés ha sido el primero en tomar medidas concretas que van más allá de la retórica acostumbrada. No obstante, las organizaciones ciudadanas que se han movilizado contra el desperdicio alimentario esperan ahora que la UE acabe por decidir que tales exigencias deben extenderse a todos los estados miembros.
La normativa francesa obliga a los supermercados a firmar convenios de colaboración con organizaciones benéficas a las que entregarán gratuitamente la comida que retiren de la venta, para ser distribuida cada día entre personas necesitadas. Las empresas que sigan destruyendo deliberadamente los alimentos con el fin de evitar que sean recuperados por las personas que los recogen de los contenedores próximos a las tiendas serán multados con hasta 75.000 euros. Algunas veces se ha llegado a rociar con productos corrosivos la comida vertida en la basura para evitar que puedan aprovecharla personas que no pueden comprarla.
La normativa también obliga a las organizaciones de caridad a recoger y almacenar los alimentos en condiciones higiénicas y distribuirlos adecuadamente.
las provincias