15/10/2012
«En su día me negué a anunciar un dentífrico»
- ¿Qué fue de Balbín?
- Aquí sigo. Ahora recibo muchos premios y homenajes.
- ¿Es para preocuparse?
- No. Ha influido el que no me he decantado por ningún partido. Ahora los periodistas parecen voceros de los políticos.
- Dicen que la objetividad absoluta no existe.
- La absoluta quizá no, pero la relativa existe. Periodistas imparciales quedan pocos. Y los pocos que quedamos, como dice un amigo, acabaremos escribiendo con tiza en las paredes.
- ¿Si hoy tuviera 'La Clave' qué tema abordaría?
- El Estado de las autonomías y la posible independencia catalana. Lo que pasa es que para hacer 'La Clave' hay que tener un espíritu liberal que hoy no existe. 'La Clave' como programa gustaba mucho a los políticos. Eso decían, je, je, y la acabaron programando a las cuatro de la madrugada. «Saludo a mis feligreses antes de que se vayan a misa», decía yo.
- ¿Qué película proyectaría?
- Quizá una sobre la Guerra de Secesión de Estados Unidos. He empezado a escribir un libro titulado 'Las claves de La Clave' que recoge los 700 programas. El primero se tituló: 'El juego I', porque hubo dos. Fue el 18 de enero del 76. Estuvieron, entre otros, José Luis Sampedro y Jaime de Mora y Aragón.
- Como ludópata, supongo.
- Sí. Todo el mundo lo ponía a parir. Él reconoció que había sido un golfo, pero jamás elevó la voz. En 'La Clave' nadie se pegaba ni insultaba. No como ahora...
- Hoy no le dejarían a usted ni fumar en pipa.
- En eso este país ha cambiado a peor. En 'La Clave' se fumaba y se bebía. Una vez me propusieron sacar un zoom de la botella de la que nos servíamos para hacer publicidad. Me negué. Más tarde, una empresa importantísima de dentífricos me ofreció mucho dinero para salir en un anuncio sonriendo. Y eso que nunca he pensado tener buena dentadura... Dije que no.
- ¿Qué fue de su idilio con Felipe González?
- Me decepcionó y yo a él. Fui el primer director de informativos de TVE en el momento en que ganó el PSOE. Me tenían por un ser divino e incorrupto, pero ellos se volvieron sectarios. Y así empezó la decadencia. Mi sino es el que es por no casarme con nadie.
- Hay quien le ve chaquetero.
- Eso tengo que soportar. Pero no es cierto. Descreí a Felipe y tenía mis motivos. Tengo anécdotas concretas sobre cómo mentía. Luego por ser asturiano he apoyado a Cascos y todo el mundo creía que me había vuelto de derechas. Y no es así. Ahora no lo apoyaría. Yo soy un hombre de dudas. Pero la duda hoy no está de moda.
- Así que Felipe mentía...
- Le he visto guiñarme el ojo mientras decía que no iba a entregar a un opositor de Obiang refugiado en la embajada, y a los pocos días lo entregó.
- Ahora las tertulias las modera gente menos flemática.
- Están todos más alterados, pero hay buenos periodistas. Por ejemplo, Jordi González. Es una pena que le pongan a hablar de chorradas. Él reconoce públicamente ser homosexual. Ahora los homosexuales parecen ser la panacea de la televisión. Están de moda. Por cierto, el primer programa que se hizo en este país sobre homosexuales fue en 'La Clave'.
Las Provincias