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16/12/2015

A LA TIERRA NO SE LE PUEDE PEDIR MÁS

ANTONIO ARETXABALA. ESCUELA DE ARQUITECTURA. UNIVERSIDAD DE NAVARRA

A LA TIERRA NO SE LE PUEDE PEDIR MÁS
No aprendemos. El concepto de medio ambiente nos sigue llevando por la calle de la amargura, definirlo es como quien mira un paisaje y opina: me gusta, me disgusta, o me da igual… El testigo (un ser humano) que lo observa y señala no se da cuenta de que él mismo forma parte del paisaje del que cree abstraerse. El Homo Tecnologicus ya no se mueve con un mínimo de racionalidad, característica que argumentó durante apenas unos pocos siglos de su ancestral existencia para compararse con otras especies. El concepto de sostenibilidad está muy ligado al de supervivencia, como el de estabilidad. Los científicos que estudiamos el impacto de las catástrofes naturales, o inducidas por nosotros, cada vez los vemos más unidos. En realidad el medio ambiente que socavamos sin freno es el factor inamovible que garantiza nuestra propia existencia.

La cumbre sobre el clima de París (COP21) ha dejado euforias infundadas, sabores amargos y mucho de maquillaje. Los acuerdos dan demasiado tiempo a la incertidumbre de comenzar a tomar las medidas necesarias si no queremos que la biodiversidad finalmente sea un concepto del pasado, que nuestros paisajes humanos, la degradación de este factor inamovible que nos sostiene y que incluye la economía, la cultura, la ciencia, nuestras relaciones humanas… se vuelvan contra un ser que creyó poder echar un pulso al medio que le sostenía, a una extensión de sí mismo que creyó ajena. Un dedo que ha decidido independizarse y empezar una vida nueva al margen del cerebro, del corazón… París supone la última advertencia de que no lo haga, es la señal dada a un mundo en que la era de los combustibles fósiles fue una página más. Y así es, la era de los combustibles fósiles ha tocado techo. La que nos hizo creernos casi dioses.

Es una cuestión geológica, pero también cultural: si el año 2005 supuso el año del pico del crudo, 2008 el colapso de los mercados desvinculados de una economía física real, 2010 un ecuador en nuestra evolución con más de la mitad de la población del planeta viviendo ya en ciudades y consumiendo recursos almacenando desechos como nunca, 2015 supone que las contaminantes extracciones no convencionales ahora en decadencia, han tocado el máximo techo que nuestra tecnología pudo acometer, y no hay más que hablar. El petróleo, carbón, uranio o gas natural accesibles, eran recursos finitos que en algún momento iban a faltar.

A la geología de la Tierra no se le puede pedir más, ella tiene sus ritmos de extracción, no los que este ser tan evolucionado en arrogancia desea. Todos esos recursos energéticos estarán ahí siempre, nunca faltarán, el problema es que los más accesibles, los de mejor calidad, los menos contaminantes, ya se han quemado; ahora nos queda lo peor: lo inaccesible, lo de baja calidad, lo que si se extrae contaminaría como nunca antes se ha visto. Es fácil de entender: para la extracción de energía, que es la sangre de nuestra civilización, hay que invertir energía, hay que quemar, y así en la medida que se considere más y más necesario, más se contamina. Cuanto más difícil se pone la cosa, más hay que quemar.

A mediados del siglo XX, allá por las décadas prodigiosas de los 50 a los 80, con una unidad de energía obteníamos cien, es decir, quemando un barril extraíamos tanta sangre para este sistema basado en la abundancia de energía solar fósil concentrada, fabricada por la Tierra durante millones de años, que fuimos subvencionados así para un crecimiento desenfrenado culminando en lo que quisimos denominar nuestro estado del bienestar. Pero con el tiempo las tasas de extracción se redujeron, y de ello fue culpable no sólo la finitud de nuestro planeta, sino nuestra propia voracidad, todo nos pareció poco, así que hoy nos vemos con un barril que a duras penas le arranca dieciocho al planeta, y pronto serán menos. La frontera de uno a diez será traumática, puesto que cada vez tendremos que quemar más y más si queremos mantener nuestro insostenible ritmo, el problema es que ya no lo vamos a conseguir, y lo sabemos, París lo ha democratizado, lo ha hecho público y universal: el planeta y su geología tenían un límite, aunque no quisimos verlo.

En realidad en la cumbre de París se ha visto por primera vez este límite biofísico de una manera global, allí simplemente se subraya de manera democrática un itinerario necesario que los científicos o figuras tan mediáticas como el Papa Francisco conocíamos y divulgábamos desde hace tiempo. A la luz de estas consideraciones podemos explicar bastantes más acontecimientos que el indiscutible cambio climático antropogénico y sus olas de calor, sequías o eventos extremos: guerras, hambrunas, migraciones desesperadas, crisis financieras, no son sino manifestaciones de un cambio global que se está produciendo y que efectivamente como se reconoce en París, es el fin de una era que ya estaba anunciada: es el fin de la era de los combustibles fósiles, la que elevó a un bípedo implume a sus más altas cotas de dominio del medio. Ahora debe demostrar que ese medio que garantiza su propia existencia puede seguir haciéndolo.


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Los preparativos del Campeonato de Europa de Triatlón València 2021 se aceleran a medida que se acerca la competición, que tendrá lugar los días 25 y 26 de septiembre. Desde hace unos días la imagen del evento internacional está muy presente en las calles de la ciudad con el espectacular autobús de la línea 95, dedicado al Europeo. Los autobuses urbanos valencianos han sido protagonistas también de una particular actividad promocional, un reto en el que también ha participado el triatleta internacional valenciano Roberto Sánchez Mantecón enfrentándose en un particular duatlón a uno de los vehículos de EMT València.   El escenario elegido para el singular reto ha sido un tramo del propio circuito del Campeonato de Europa de Triatlón València 2021, en el entorno de Marina València. Roberto Sánchez Mantecón debía cubrir la misma distancia que el autobús, combinando la bicicleta y la carrera a pie con una transición por el medio. El resultado del desafío se puede comprobar en el canal YouTube de la Federación Española de Triatlón (puedes verlo aquí https://bit.ly/3jFh8uQ)   Enlace de descarga del vídeo del reto entre Roberto Sánchez Mantecón y el autobús de la EMT https://bit.ly/3DG6dcE     Autobús #ECValència   El autobús con la imagen del europeo y de las principales estrellas nacionales de triatlón realiza desde hace varias semanas el trayecto de la línea 95, que atraviesa Valencia por los Jardines del Turia conectando el Hospital General con la Marina Real,  donde tendrán lugar las competiciones del Campeonato de Europa de Triatlón 2021. Se trata de uno de los últimos 164 vehículos híbridos adquiridos por EMT de València dentro de su plan de renovación de la flota para reducir el consumo energético y las emisiones contaminantes, encajando perfectamente en la filosofía de sostenibilidad del Europeo que ha llevado también a la concesión de la Green Sport Flag a la competición.   Los nuevos autobuses que circulan por la ciudad de València consumen un 30% menos de combustible que un autobús estándar, y la incorporación de los nuevos híbridos ha permitido reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera en más de 7.000 toneladas en los últimos cuatro años, mejorando el propio ambiente de la “ciudad del running” y favoreciendo la calidad del aire que respiran los deportistas habituales valencianos.   La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València presta el servicio de transporte público a la ciudad de València y algunas localidades del área metropolitana, con casi dos mil trabajadores y trabajadoras que garantizan la prestación de un servicio básico. La entidad, que apuesta también por la colaboración con el Campeonato de Europa de Triatlón y la promoción del deporte, trabaja para ofrecer un transporte público de calidad, accesible y sostenible. Además, maneja entre sus objetivos principales combatir el cambio climático y promover una ciudad saludable para las personas. Más datos en su web: www.emtvalencia.es

31/08/2021

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

13/11/2020

Alberic renueva su apuesta solidaria para que todas las familias cuenten con un puchero navideño

Ninguna familia de Alberic sin puchero navideño. Ese es el propósito de la renovación de la campaña que, desde hace años, particularizan los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Alberic y que cuenta con una gran acogida, tanto por los beneficiados como por el resto de la población, que valora el acto de solidaridad en unas fechas muy especiales, que este año, además, estarán enmarcadas en la recesión económica como fruto de la pandemia del Coronavirus. “Un putxero per Nadal” ha permitido desde hace años (y también este) suplir las carencias de las familias más necesitadas del municipio, a las que el consistorio entregará un vale canjeable en los comercios locales para que adquieran los alimentos necesarios para cocinar un típico plato navideño en fechas tan señaladas. La solicitud con la documentación para acceder al donativo se tendrá que presentar desde el 12 al 25 de noviembre. Para poder optar a los alimentos, las familias deben cumplir unos requisitos que permiten a la corporación municipal comprobar el grado de necesidad. Entre las medidas que se exigen figura estar empadronado en la localidad, presentar la solicitud junto al certificado de pensiones, el del Servef y la última nómina en el caso de trabajar. Después del proceso, los seleccionados recibirán un vale mediante el cual podrán adquirir en los comercios de Alberic los alimentos para elaborar el puchero. “La propuesta nació hace ya muchos años y la verdad es que siempre ha disfrutado de muy buena acogida porque es un acto solidario muy bonito en unas fechas de gran tradición familiar. El Ayuntamiento se ha definido siempre por la solidaridad con aquellos que más lo necesitan y, desgraciadamente, la situación de crisis nos hace pensar que pueden ser más los que accedan a este tipo de ayudas porque la crisis del Covid-19 ha provocado que las complicaciones económicas sean mayores entre las familias. Es por ello que ratificamos la apuesta y continuamos nutriendo a los Servicios Sociales para que desarrollen un trabajo hercúleo en beneficio de los vecinos y vecinas de Alberic”, argumenta el alcalde y concejal de Servicios Sociales, Toño Carratalá.             Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Alberic, dentro del Plan de Emergencia y Reactivación Económica para paliar los daños en la economía local provocados por la pandemia del Covid-19, hizo crecer la partida destinada a los Servicios Sociales en 65.000 euros para abastecer las nuevas necesidades ciudadanas. Otras propuestas han permitido diseñar una campaña multiárea en la que también se integran las concejalías de Sanidad de Isabel Beta o la de Seguridad de María Dalmau para coordinar a los agentes locales de la Policía con las técnicas de los Servicios Sociales para tener una mayor presencia junto, por ejemplo, a las personas mayores que viven solas y que por lo tanto no cuentan con la compañía necesaria.