27/06/2017
Joan Ribó intenta frenar las críticas por la encuesta de Pere Fuset
Según fuentes consultadas, desde el gabinete de Joan Ribó les propusieron citarles a las 18 horas en las dependencias municipales para hablar del tema y rebajar tensiones. Esta llamada del despacho del alcalde se produce justo cinco días después de que la Interagrupación remitiera un escrito por registro de entrada al Ayuntamiento de Valencia en el que exigía la destrucción de la polémica encuesta fallera y la dimisión o cese de las personas responsables de su elaboración.
Si bien el presidente de la Interagrupación, Jesús Hernández, escuchó el mensaje, tras la preceptiva consulta a la directiva, la respuesta fue un rotundo 'no' de este colectivo fallero.
De hecho, la directiva de la Interagrupación recordó al gabinete de Alcaldía que lo que querían era «emplazar al alcalde a que viniera por la noche a la asamblea de presidentes, ya que es el presidente nato de la Junta Central Fallera. Lo que quieren los presidentes es que acuda para dar sus explicaciones sobre la encuesta y también para poder responder a las preguntas o dudas de los presidentes de falla».
Desde el Ayuntamiento, tras recibir esta petición de nuevo, justificaron que precisamente el alcalde quería hablar con ellos antes de la asamblea porque tenía problemas de agenda para acudir. Pero la negativa del alcalde a asistir no es nueva, ya el pasado 15 de junio, a preguntas de LAS PROVINCIAS contestó que «el alcalde no se dedica a apagar tormentas en un vaso de agua». En ese momento, indicó que tenía «mucha faena (para ir a la asamblea de presidentes) y toda la confianza en el concejal que se dedica a estos temas».
Del mismo modo, reconoció ante los medios de comunicación que desconocía el contenido del cuestionario hasta que se difundieron algunas de las preguntas y añadió que «cuando salió, pedí la encuesta al concejal y es razonable porque es la que se hace en el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)».
Estas declaraciones se produjeron un día después de que la Oficina de Estadística del Ayuntamiento confirmara que había advertido al concejal Pere Fuset que no podían incluirse preguntas sobre intención de votos en la encuesta al colectivo fallero, por lo tanto, la encuesta no contaba con el visto bueno definitivo de este departamento municipal porque los técnicos sólo revisaron el primer borrador.
Respuesta
El presidente de la Interagrupación, tras reclinar el encuentro, quiso explicar que la negativa se debe a que en la junta de agrupaciones donde se acordó el texto común reivindicativo, se adquirió el compromiso de no tener nuevas reuniones ni con el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, ni con ningún responsable municipal hasta que no se celebrara la asamblea de presidentes prevista para esta noche.
«Lo que queremos es que el alcalde vaya a la asamblea porque el tema ha sido suficientemente grave y porque es el presidente nato», argumentó Hernández. Del mismo modo, el dirigente fallero confesó que espera «que los presidentes alcen la voz y hagan saber las quejas y los problemas que se han producido».
El portavoz de la Interagrupación también indicó al gabinete de Alcaldía que no tendrían ningún problema en reunirse con el alcalde, pero eso sí, una vez celebrada la asamblea de presidentes.
A la espera de un gesto del alcalde, cabe recordar que el documento reivindicativo que finalmente ha sido firmado por las veintidós agrupaciones que forman parte de la Interagrupación, también ha recibido el apoyo de las trece comisiones integrantes de la Federación de Fallas de Primera A y de un total de 49 delegados de sector de los setenta y ocho que son elegidos por las comisiones falleras.
Tanto la Federación de Primera A como los delegados de sector quisieron sumarse a la reivindicación para dejar patente que el malestar era de un amplio sector fallero, no sólo de un colectivo.
Tampoco es la primera vez que el Consistorio pretende apaciguar los ánimos por la polémica encuesta. De hecho, el concejal Pere Fuset acudió pidió una reunión de urgencia con la Interagrupación antes de que las agrupaciones se reunieran para votar si realizaban acciones de protesta. En aquella ocasión, el concejal acudió con dos asesores municipales, el secretario general de la Junta, Ramón Estellés y con Susana Remohí, asesora de la Junta.
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