15/06/2016
Se suicida el policía atrincherado en un restaurante de Alcobendas
El agente entró a primera hora de la tarde en un restaurante chino, sacó su arma reglamentaria y amenazó con quitarse la vida
El agente, de 45 años, llegó sobre las 14.00 horas al restaurante Yin He, situado en el número 123 de la calle Marqués de Valdavia. Llegó a sentarse en una mesa y tras consultar varias veces su móvil, sacó su arma reglamentaria y amenazó con suicidarse allí mismo.
Los dueños llamaron a la Policía y tanto los comensales como los trabajadores del local salieron huyendo a la calle. Hasta el lugar se acercaron dos negociadores y dos psicólogos de la Policía Nacional y miembros de los GEO. También una ambulancia del Summa en modo preventivo.
El agente estaba destinado en la División de Personal, en el distrito de Chamartín. Dejó una carta de despedida en Facebook asegurando que no le quedaban más ganas de vivir debido a asuntos sentimentales. También indicó que tenía problemas con su mujer, de la que estaba en proceso de separación.
Los hechos ocurrieron entre las 14.30 horas y las 15.30 horas cuando el policía atrincherado estaba comiendo solo y de forma tranquila en el restaurante. Varias personas aseguran que iba algo ebrio y que tras consultar el teléfono móvil sacó su arma y empezó a gritar que se iba a suicidar.
Más tarde, pidió la presencia de un amigo del Cuerpo, que se presentó en el restaurante y con el que habló a través de su teléfono móvil. El conocido acabó entrando en el local acompañado de varios Geos.
El policía, al ver que su amigo iba con varios agentes detrás, sacó la pistola y efectuó al menos tres disparos intimidatorios. Los agentes abandonaron el local y en el interior quedó el funcionario, solo.
Hasta el lugar acudió también su esposa. Varios negociadores de la Policía trataron de contactar con el agente y convencerlo para que se entregase. El policía señaló que no quería saber nada de su mujer e indicó : "No quiero vivir más".
Tres disparos en el interior
El edil de Seguridad de Alcobendas, Luis Miguel Torres, confirmó que se produjeron tres disparos en el interior del establecimiento pero que no hay ni heridos ni rehenes por parte del agente.
Torres explicó también que se acordonó la zona para evitar riesgos mayores, aunque la situación está "controlada". El edil aseguró que al principio se dio una "situación con rehenes", en referencia a los trabajadores, pero pudo revertirse.
Fuente: El Mundo