21/07/2016
Citados como investigados cuatro responsables del sótano de los cadáveres de la Complutense
La titular del juzgado de instrucción número 37 de Madrid tomó ayer declaración a los tres perjudicados en presencia de su abogado, José Luis Vegas, y la fiscal que se ha encargado del caso. Los tres se ratificaron todo lo que dice la querella y añadieron algún detalle, como que habían transmitido sus quejas sobre la penosa situación de los cuerpos y las peligrosas condiciones del horno crematorio con que contaban a algunos de los responsables de Medicina.
La juez, a petición de la Fiscalía, ya dictó una providencia hace dos semanas en la que citaba a declarar como imputados (ahora se llaman «investigados») al propio José Ramón Mérida, al gerente de la facultad, Jesús Bragado, a su decano de aquella época, José Luis Sala, y al director de Prevención de Riesgos Laborales, José Javier Sánchez, que tendrán que ir a Plaza de Castilla a primeros de octubre.
Pilar, una de las denunciantes, que además sufre diversas secuelas graves en su salud por haber trabajado allí, ratificó también ayer que lo que se ocultaba detrás de la acumulación sistemática de cadáveres era un negocio: el de hacer cursos con muertos para empresas y hospitales privados. Según pudo comprobar en su día este diario, casi todos los fines de semana se celebraban cursos con cadáveres, para practicar en la implantación de prótesis, por ejemplo, y muchos de ellos se hacían sin notificarlo a las autoridades de la Complutense.
Además, cuando salieron las primeras imágenes del hacinamiento que había en el sótano de la facultad, Mérida intentó deshacerse de los cuerpos, al ordenar a sus trabajadores que los trocearan y los metieran en cubos utilizados para otro tipo de residuos, pero la Guardia Civil interceptó el cargamento cuando estaba a punto de ser incinerado en una planta de tratamiento, y por aquel asunto se abrieron diligencias en otro juzgado madrileño.
Fuente: El Mundo