12/10/2015
Fomento reserva 12 millones para cubrir el déficit de este año que generan las líneas de autobuses con baja demanda
La Consejería perfila el proyecto de ley que ordenará el transporte de viajeros en 2016 y espera tener en 2017 el nuevo mapa de servicios
El departamento que dirige Juan Carlos Suárez-Quiñones mantendrá estas ayudas para asegurar la movilidad de los castellanos y leoneses que viven en el medio rural, mientras prepara la normativa y el mapa que ordenará el transporte de viajeros por carretera a partir de 2019. En los últimos cinco años, la Junta ha desembolsado 67 millones para evitar la quiebra de los concesionarios puesto que los ingresos no cubren los gastos de explotación por la baja demanda, dado su carácter universal.
En 2014, Fomento dedicó a estas ayudas 11,9 millones, la misma cantidad que en 2013 y en 2012, cuando desembolsó 12 millones. Sin embargo, en 2011, hace cuatro años, estas subvenciones contaron con 16 millones, si bien la Consejería acometió una reestructuración en las frecuencias y servicios con el objetivo de reducir su importe en un escenario de escasez de recursos públicos. Las empresas del sector han demandado periódicamente a la Junta que mantenga estas subvenciones para no tener que abandonar las líneas menos rentables.
La Consejería ya prepara los cambios que experimentará en 2019 la red de transporte de Castilla y León, que actualmente se caracteriza por tener unos 16 millones de usuarios al año, al atender 5.415 localidades, con 2.470.050 habitantes. El modelo, que según la Junta se enfrenta ante un momento “trascendental”, es “vital” como un factor de “cohesión y vertebración social y territorial” y como “garante del derecho de acceso de todos los ciudadanos a los servicios públicos esenciales”.
Fomento pretende renovar el modelo concesional, que tiene una antigüedad de unos 80 años. Consta de 274 contratos de gestión de servicio público de los que 243 son titularidad de la Junta y 52, del Estado (líneas de largo recorrido). Los 14 restantes se corresponden con la modalidad de taxis rurales. “A pesar de los esfuerzos realizados por el Gobierno autonómico para adaptarlo a los nuevos requerimientos sociales, es insuficiente hoy en día para dar respuesta a las necesidades de movilidad”, reconoció Fomento.
Paso a paso
Los cambios comenzarán el próximo ejercicio con la aprobación de la Ley de Ordenación del Transporte. La Consejería cuenta con un anteproyecto redactado en el anterior mandato que el nuevo equipo de la Dirección General de Transportes está revisando, dándole una “orientación propia”. Todo ello para cumplir con las necesidades derivadas del modelo de ordenación territorial, que prevé el diseño de áreas funcionales estables y unidades básicas de ordenación y servicio.
Por ello, la Consejería avanzó que el proyecto de ley, pendiente de pasar los trámites de asesoría jurídica y de consulta al Consejo Económico y Social (CES), diseñará un sistema “genuino, autóctono y moderno”, que reforzará medidas como el programa de Transporte a la Demanda y transporte regular con reserva de plazas para escolares. Una vez aprobada esta ley, se elaborará, ya en 2017, el nuevo mapa de transporte público de viajeros, que pretende reforzar la eficiencia y coordinación con la nueva organización territorial, que impulsa la Junta.
Para ello, Fomento trabajará con un estudio de la demanda de movilidad y de la oferta existente con el objetivo de detectar carencias y desequilibrios. Todo ello se concretará en nuevos servicios que integrarán la nueva red de transporte regular interurbano de viajeros. Este mapa reducirá también la atomización del sector y dará una mayor flexibilidad en los títulos concesionales a las empresas para adaptar su oferta a las variaciones de la demanda.
La meta, ya al final del mandato, es la elaboración de los pliegos de condiciones de contratación y en la convocatoria de un concurso público para la adjudicación de los nuevos contratos de gestión del servicio público de transporte regular.
Datos
Castilla y León contaba al cierre de 2014 con un parque de autobuses de transporte interurbano -servicio público y privado- de 2.557 vehículos, frente a los 2.528 de un año antes, lo que supone un 1,14 por ciento más. En el conjunto del país, el número de autobuses se eleva a 43.284, lo que supone un 4,83 por ciento más que en 2013. De la misma forma, las empresas autorizadas para este tipo de transporte suman 285, de las 4.157 de toda España, lo que supone un 14,58 por ciento, según los datos recopilados por el Ministerio de Fomento.
leon.portaldetuciudad.com / J.A. ICAL