07/11/2015
En la provincia de León hay 12.905 empresas dando empleo a 99.000 personas
Cecale exige más reformas para “acelerar” la tasa de natalidad empresarial y el ritmo de creación de empleo
Los datos que maneja el departamento que dirige Fátima Báñez son desiguales en el comportamiento de la creación empresarial por sectores, con retrocesos en la industria, gran apuesta de todos los grupos políticos del arco parlamentario autonómico, y en la construcción, que sigue en caída libre pese a la recuperación que se atisba en las cifras macro sobre el papel. Por el contrario, el sector agrario fue el más dinámico y salvó los muebles estadísticos, junto a un positivo comportamiento de los servicios.
En concreto, el sector agrario regional cerró septiembre con 6.026 empresas cotizantes, con un avance del 1,2 por ciento respecto a 2014; y los servicios, con 48.384, y un crecimiento del 0,4 por ciento. Por el contrario, la construcción contabilizaba al término del tercer trimestre del año, 7.630 empresas que cotizaban a la Seguridad Social, con una merma del 0,3 por ciento; y la industria, 6.951, un 0,1 por ciento menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
En cuanto a la generación de empleo por sectores, pese al descenso del número de actividades en la industria, ésta fue la que más creció porcentualmente en el número de puestos de trabajo generados, un 5,2 por ciento, hasta un global de 121.214 al finalizar el tercer trimestre del ejercicio. Asimismo, el sector agrario también contribuyó a la dinamización del mercado laboral, con una subida del 3,8 por ciento y 29.053 trabajadores. Por lo que se refiere a los servicios, registraron un avance en el número de puestos de trabajo del tres por ciento, hasta alcanzar los 409.083 empleados. Por último, en la construcción, también se generó empleo, aunque de forma más lenta y reducida, cuatro décimas y 36.390 personas.
El informe que publica mensualmente el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, constata que la mayor parte de los trabajadores de estas empresa cotizantes, contaba con un contrato indefinido, 404.057, frente a los 191.683 con uno temporal. Asimismo, 453.235 estaba contratado a jornada completa, mientras que 142.505 trabajaba a tiempo parcial.
Del total de trabajadores, 316.306 eran hombres; y 279.434 mujeres. Del total de varones, 214.653 tenía contrato indefinido; y 189.404 mujeres. Es decir, el 67,9 por ciento de ellos, y el 67,8 por ciento de ellas. Sin embargo, los hombres a tiempo completo eran 273.456, un 86,5 por ciento del total; frente a las 179.779 mujeres, el 64,3 por ciento de todas las asalariadas.
Por provincias, el mayor número de empresas cotizantes a la Seguridad Social operaba, siempre según los datos ministeriales, en Valladolid, 15.182; seguida por León, 12.905; Burgos, 10.993; Salamanca, 10.261; Zamora, 5.618; Segovia, 5.420; Ávila, 5.180; Palencia, 4.941; y Soria, 2.967.
En cuanto al número de empleados por estas actividades, ascendían a 145.949 en la provincia vallisoletana; a 104.088 en la burgalesa; 99.043 en la leonesa; 73.871 en la salmantina; 44.007 en la palentina; 38.311 en la segoviana; 34.167 en la zamorana; 31.570 en la abulense; y 24.734 en la soriana.
Avance aún lento
La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) valoró, en declaraciones a Ical, tanto que haya aumentado el número de empresas, aunque el avance “aún es lento”, como que el tejido empresarial castellano y leonés esté creando empleo. En este contexto, la patronal autonómica animó a que los gobiernos nacional y regional “continúen avanzando en la profundización de las reformas emprendidas, y acometan aquellas medidas que estimulen tanto el emprendimiento de nuevos proyectos, como la consolidación y crecimiento de las empresas ya establecidas, con el fin de que estos datos no sean un hecho anecdótico y se consoliden en los próximos meses”.
Asimismo, los empresarios de Castilla y León consideran que es importante “acelerar” la tasa de natalidad empresarial y el ritmo de creación de empleo, cuestiones que vendrán determinadas, a su juicio, entre otros factores, por “la fluidez del crédito hacia las empresas, la menor aversión al riesgo, la reducción de los trámites burocráticos y cargas fiscales para acometer nuevos negocios, el mayor espíritu emprendedor, así como por el alcance de la cultura de la innovación”.
“Estas cuestiones conllevarán no sólo constituir nuevas empresas, sino también impulsarán nuevas líneas de negocio que también contribuirán a acelerar el proceso de creación de empleo”, resumieron desde la organización.
LEON PTC / ICAL