20/01/2016
Crimen Carrasco- Triana declara que intentó disuadir a su madre por teléfono poco antes de que cometiera el asesinato
Insiste en que la víctima “me besó, se insinuó y me entró y me dijo que tenía mucho que ganar”
Además, negó que supiera que su madre hiciera seguimientos a Isabel Carrasco y, a preguntas del fiscal, señaló que un día vio en el ordenador una búsqueda de armas hecha por su madre, a la que pidió “que no le diera más vueltas a ese tema, que no se podía”. El día que ocurrieron los hechos, según la joven, su madre le hizo una llamada poco antes de cometer el crimen. “¿Dónde estás?, Vete para el coche”. La estoy viendo, voy a terminar todo esto”, le habría dicho Montserrat a la que ella respondió “que no hiciera una tontería” y se dirigió hacia la zona donde su madre le dijo que estaba.
Poco después vio cómo tiraba el bolso que portaba. “No pude hablar con ella. Mamá estaba rota, mal y yo me puse súper nerviosa. Pensé que había cogido una de las pistolas reglamentarias de mi padre”, relató. Después de recoger el bolso y meterlo en el suyo -más grande- atisbó a Raquel “por casualidad” y la llamó para preguntarle si había visto a su madre. Esa llamada, hecha con un teléfono pre-pago y que duró 17 segundos es la que el fiscal atribuye a una supuesta intención de informar a Gago de que el crimen ya había sido cometido.
Cuando llegó al coche de Gago, que estaba hablando con otra persona, le preguntó si estaba abierto e introdujo en el interior el bolso que contenía el otro bolso, en el que estaba el revólver, “y lo doblé un poquitín”. “Quería hablar con Raquel para ver si había visto a mi madre, porque estaba preocupaba de ir a ver cómo estaba mamá y yo estaba muy nerviosa pero como estaba hablando con otra persona no lo hice. Pensaba volver pero ya no pude”, describió, en relación al momento en el que se produjo el registro de su vehículo, al que ya había llegado Montserrat, que tenía un juego de llaves del mismo, y a la posterior detención de ambas.
”No podía olvidarme”
Respecto a las armas localizadas en el piso de Triana, ésta señaló que desconocía su existencia y en cuanto a los recortes con imágenes de la victima aseguró que ella “solamente compré el Interviú en Astorga, porque en León ella (Isabel) había mandado comprar todos”. “Me hizo la vida imposible. Intentaba olvidarme y no podía”, declaró antes de negar que ella hiciese algún seguimiento a Carrasco.
La declaración
“Me limité a decir los policías me dijeron que tenía que decir... porque venían a ayudarme. Hicieron hincapié en que dijéramos que me había pedido que me deshiciera de el revólver”, afirmó respecto a las diferencias entre su declaración inicial y a la prestada hoy acerca de lo ocurrido después del crimen, cuando madre e hija se encontraron y Triana depositó el arma en el coche de su amiga policía. Son afirmaciones que, según dijo, hicieron porque pensaban que los policías llegados de Burgos par colaborar en la investigación les pensaban ayudar, según aseguran que les dijeron, tras mencionarles a un amigo de su padre y marido.
Triana preguntó si podía hablar con su padre y le dijeron que no, pero que vería a su madre. “No me preguntaron qué había pasado. Querían encontrar el arma y mamá les había dicho que la había tirado. Yo pensaba que la pistola era de mi padre y pensé que estábamos solas y me engañaron. Yo no quería hablar nada de Raquel. Ella no tenía nada que ver.... pobre”, detalló.
Montserrat tuvo acceso a la declaración de su madre y los agentes de Burgos le habrían convencido de que siguiese el supuesto 'guión' que éstos les habrían planteado a ambas para evitar que Triana se viese implicada y simular la aparición del arma durante las labores de búsqueda de la misma.
Relación con Carrasco
“Isabel Carrasco me perjudicó... en la vida. Había creado esa plaza para mí pero como no me quise acostar con ella trató de poner un tribunal para que no la sacara yo, fuera para otra persona y luego la amortizó para que no pudiera volver a presentarme”, aseguró antes de hablar de la etapa en la que ambas mantenían una buena relación.
“Me pidió que fuera a instalarle una aplicación y entonces me dijo que ya había salido la plaza y que tenía mucho que ganar. Me besó. Se insinuó todo el rato, vino, me entró... Me daba vergüenza, me sentí tan mal que sólo se lo pude contar a mi madre, ni siquiera a mi padre. Y al psiquiatra. Me lo sacaron ellos. Y el abogado me echó una bronca cuando se enteró”, manifestó en referencia al supuesto episodio de acoso vivido en el piso de la política leonesa. Por otro lado, Triana negó que ella y Raquel hayan tenido una relación fuera de la amistad y reconoció que la agente “me apoyaba mucho, se preocupaba”.
Triana exculpa a Raquel y asegura que nunca le comentó que su madre pensaba cometer el crimen
Triana Martínez, una de las tres acusadas por el crimen de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, durante la segunda jornada del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional de León, en el que su madre, Montserrat González, ha confesado autora del crimen
Triana Martínez aseguró hoy en respuesta a las preguntas del defensor de la agente de policía Raquel Gago, que su amiga no tenía relación con su madre. “No tenía ninguna necesidad de participar en los hechos. Nunca hablé con Raquel de armas”, aseguró.
También negó que existiera ningún plan preparado por las tres para acabar con la vida de Isabel Carrasco y que Gago nunca supo que Montserrat se había planteado cometer el crimen. “No hubo plan. No entiendo cómo pueden decir que Raquel hacía seguimientos. Raquel es buena, tímida, introvertida, maja”, manifestó.
Triana dice que creyó que rechazar la proposición sexual de Carrasco no afectaría a la plaza que pensaba lograr en la Diputación
No se planteó emigrar como le propuso su padre a pesar de ver frustradas sus expectativas laborales porque confiaba en lograr un trabajo.
Apadrinada por un amigo de la familia, Triana entró en el PP en el año 2006. Respaldada también por el entonces presidente de la Diputación de León, Javier García- Prieto, y otros cargos del partido, la joven formalizó la afiliación y le dijeron que la tendrían en cuenta para conseguir un empleo. Mes y medio después la requirieron para presentar un presupuesto para un plan de modernización. Por ese trabajo cobró más de 5.000 euros y, según declaró, le iban a preparar una plaza para quedarse en la institución. Así inició hoy la acusada por la muerte de Isabel Carrasco el relato a su letrado sobre su llegada al partido y el comienzo de su relación con ella.
La convocatoria oficial de esa plaza se hizo en diciembre de 2009, cuando Carrasco ya era presidenta de la institución provincial y Triana fue requerida para preparar el temario de la convocatoria. “Me trataba bien, estaba muy pendiente de mí y yo me sentía cómoda porque me involucraba en muchas cosas”, aseguró. A sus compañeros de la Diputacíón, donde “no se movía ni un folio sin que lo supiera Isabel, les sorprendía esa buena relación y Triana incluso les pedía que no hablaran mal de Carrasco en su presencia.
Poco después, recordó, para referirse al supuesto episodio de acoso, la llamó para requerirle su presencia en su casa para instalarle una aplicación. La cita se pospuso hasta el regreso de Carrasco de las vacaciones navideñas.
En ese encuentro, explicó en respuesta a su letrado, Carrasco la invitó a tomar algo antes de dirigirse al salón, donde tomaron asiento en un sofá a iniciaron una conversación. “¡Qué bien hueles!”, le habría dicho la fallecida antes de acercarse a la joven y besarla en la boca. “Me sentí mal, asustada, yo no quería el plan que vi. Me quiso tocar y me agarró por detrás para que no me soltara y me levanté y le dije que me quería marchar. Me dijo que le gustaba y cuando vio que salía del salón me pidió que volviera y que me lo pensara bien, que ya habían salido las bases de la plaza y si me quedaba tenía mucho que ganar y poco que perder”, manifestó. Triana contó lo ocurrido -según su versión- únicamente a su madre.
Las consecuencias
Carrasco cambió entonces su actitud hacia la joven, que pensó que ese episodio no afectaría a la adjudicación de la plaza en la Diputación. Cuando vio que la evolución del proceso demostraba que no iba a ser así, siempre según el testimonio de Triana, llegó el cese de Triana, dado que el puesto fue adjudicado a otra persona y finalizaba su contrato. Con posterioridad, se inició la reclamación hecha desde la Diputación, por orden de la presidenta, por cantidades (12.000 euros) indebidamente cobrados, correspondientes a un suplemento.
Antes, ya le habían solicitado otras cantidades desde Hacienda, por influencia de Carrasco según la defensa y había perdido la posibilidad de ser concejala en Astorga, porque el PP no resolvió los trámites necesarios en los meses que restasen de mandato. “Así consiguió sacarme de las listas y no me pude presentar”, dijo. Otra presunta acción de la política contra la joven afecta a una factura que tardó mucho tiempo en cobrar sobre un trabajo hecho a una sociedad de la que la víctima era consejera. Cuando dejó de serlo, Triana recibió lo adeudado.
Otros encargos de trabajo se vieron frustrados por la intervención de Carrasco, según Triana. “Ella los llamaba incluso para que no quedaran a tomar vinos conmigo. “A una trabajadora de Hacienda se le escapó que había comprobado, fuera de su horario de trabajo, que yo habitaba un local registrado como oficina. Era un goteo. Ya no sabían qué hacerme”, detalló. Su padre le sugirió que se fuese a Alemania a trabajar pero ella prefería quedarse en León y confiaba en lograr un trabajo sin tener que emigrar. Esperanzada en obtener el puesto de directora general de Telecomunicaciones, tampoco logró su objetivo. Triana sufrió una depresión y perdió 25 kilogramos de peso.
El asesinato
Respecto a lo ocurrido el día de la muerte de Carrasco, declaró que no había quedado con Raquel, que perdió de vista a su madre después del suceso que ésta le anunció por teléfono y que encontró casualmente a la agente, que no sabía el contenido del bolso depositado en su coche y que Triana pensaba que contenía una pistola reglamentaria de su madre. Su letrado también le preguntó por una amiga y otros conocidos de la joven que se suicidaron y los que Montserrat cito en su declaración del martes para asegurar que temía por la vida de su hija. La joven dijo hoy que desconocía que su madre hubiera hecho más búsquedas de armas y un silenciador tiempo después de que ella le dijese que se olvidase del tema.
En lo que atañe al interrogatorio, indicó tal y como aseguró al fiscal, que repitió la versión de los hechos que le habían sugerido los policías que estuvieron con ella en comisaría. Finalmente, atribuyó a presiones políticas el hecho de que su madre y ella fueran sacadas dle módulo de respeto de la prisión de Mansilla de las Mulas, donde permanecen presas. No tienen ningún parte disciplinario y no entiende las restricciones a las que han sido sometidas en el centro penitenciario.
LEON PTC / Elena F.Gordón / Javier Casares /Pool ICAL