21/01/2016
Crimen Carrasco- El testimonio del policía jubilado que siguió a Montserrat centra la tercera jornada del juicio
El agente siguió a Montserrat después del asesinato y certificó que era ella la que había matado a la política leonesa. Además de este policía, que ya ha sido condecorado por su acción, prestarán declaración otros agentes que participaron en el proceso de investigación del suceso.
En la última sesión del juicio de esta semana, que dio comienzo a las nueva y cuarto de la mañana, Triana y Montserrat visten de nuevo con prendas de colores oscuros y Raquel Gago lleva una camisa marrón y granate.
El policía vio a Montserrat agacharse tras el primer disparo y acercarse a la cabeza de la víctima para rematarla
Temió que atacara también a él y a su esposa
El policía en segunda actividad -ahora jubilado- que paseaba con su mujer en la tarde del 12 de mayo por la pasarela en la que Montserrat González acabó con la vida de Isabel Carrasco arrancó hoy el turno de declaraciones con una descripción detallada de los hechos. El agente explicó que cuando se encontraban a mitad de la pasarela vieron que de frente se acercaban dos señoras. Su mujer reconoció a Carrasco y le dijo que “la rubia esa tiene que ser alguien importante, porque la he visto en la tele”.
La señora -Isabel-, añadió, iba bien vestida, con zapatos altos y, detrás, Montserrat llevaba una gorra oscura de paño, gafas de sol, un pañuelo grande que le tapaba los hombros, parka color caqui, bolso negro y zapatos bajos. “Cuando nos cruzamos iba a unos dos metros detrás la otra. Una vez que la rebasamos mi mujer me comentó “esta tiene que ser la escolta”. Después, relató, sonó un ruido como de un petardo, se volvieron y vieron a la señora rubia “cayendo hacia adelante, como rígida y cuando estaba en el suelo la otra dio dos pasos, se agachó y se puso a la altura de su cabeza e hizo tres disparos”.
Después, Montserrat se levantó, cogió con la mano izquierda el pañuelo que llevaba y se lo colocó mordiéndolo. “Se le veía la nariz, mejillas, pelo negro y liso”, recordó. Andaba deprisa pero sin correr, no miró hacia ningún lado, sólo al frente y cuando se cruzó con elloa "se paró un segundo ante nosotros y siguió. Yo pensaba que me iba a dar un tiro o algo. Mi mujer se asustó, yo la agarré del brazo y la dejé pasar”, explicó.
El policía nacional que siguió a Montserrat la perdió de vista “dos o tres minutos”
Declaran testigos que escucharon los disparos y vieron el cadáver
El policía en segunda actividad -ahora jubilado- que siguió a Montserrat tras cometer el asesinato, dijo a preguntas del defensor de la autora confesa de los disparos y su hija explicó hoy que perdió de vista “dos o tres minutos” a Montserrat y que durante todo el tiempo que la tuvo en su punto de mira ésta no se cambio de ropa ni arrojó el bolso en el que portaba el revólver.
“Se fue por el semáforo donde termina Lucas de Tuy y siguió andando por Colón. No la perdí de vista. Desde que miró para atrás no hizo ninguna parada, iba con la mano metida en el bolso. Muy ligera pero no corría”, manifestó. Después, transcurridos los minutos en que se le despistó, volvió a verla. “Se quedó sorprendida y me miró fijamente. En ese momento vi un vehículo policial y les hice señas. Entonces ella desapareció y un señor que estaba en una terraza me señaló hacia un vehículo en el que ella estaba sentada en el asiento del conductor. Le dijo a los policías que era ella la autora de los disparos”, detalló el agente jubilado.
La esposa
La esposa del policía jubilado explicó que vieron acercarse a una mujer que había visto en televisión y detrás a otra. Después de cruzarse oyeron el primer disparo y vieron a Carrasco desplomándose. La otra mujer (Montserrat) se puso entonces a la altura de la cabeza de la víctima y “le pegó los tres tiros, salió humo y todo y rebotó la cabeza”.
“Esa persona se colocó el pañuelo entre los dientes, vino hacia nosotros, nos miró y entonces te quedas pensando Tierra, trágame. La observamos cómo cruzaba y le dije a mi marido que yo llamaba al 112 y que él hiciera lo que tuviera que hacer y la siguió”, explicó a preguntas de los abogados. La mujer reconoció después la parka que llevaba Montserrat cuando se la mostró un policía.
Grabación
“La chica se ha escapado, se me ha despistado. Un momentito... está por aquí. Ésta es, ésta de aquí. Que sí, que es ella, es la de la pasarela. Mírale el bolso y analízala”, son frases contenidas en una grabación que se reprodujo hoy en la sala de vistas y cuya autoría generó cierta confusión en el transcurso de las declaraciones. El policía en segunda actividad declaró que esa voz no era suya a pesar de que su mujer la reconoció como tal. “Me puse nerviosa”, dijo después al abandonar la sede judicial y después de declarar su deseo de “dormir tranquilos ya a partir de ahora”. En el interior de la sala, mientras se reproducía el audio, otra mujer señaló “es la llamada de mi marido”. Respecto a esa llamada, la defensa reclamó en la sala que se dedujera la existencia de un falso testimonio en la declaración; cosa que el fiscal ha negado.
Otros testimonios
Uno de los testigos que prestó hoy declaración en el juicio por la muerte de Isabel Carrasco manifestó que vio la huida de Montserrat después de disparar. El hombre declaró que llegó a la pasarela y se encontró con el cadáver de la política leonesa; después vio al policía que había seguido a la autora del crimen y detalló que la acusada desapareció de su vista posteriormente.
Otro testigo declaró haber escuchado cuatro disparos antes de llegar a la pasarela, aunque pensó que eran petardos. Entonces se cruzó con una mujer, supuestamente Montserrat, que caminaba rápido aunque sin correr y con una mano metida en un bolso. Cuando dirigió su mirada hacia la pasarela vio un cuerpo tendido y después, que volvió a girarse, perdió de vista a la mujer que supuestamente emprendía la huida. También dijo haber visto al policía y a su mujer, “muy nerviosa”, hablando con el Servicio de Emergencias 112.
Una mujer que escuchó unos disparos y vio a una mujer que llevaba la cara cubierta declaró en respuesta al fiscal que observó el seguimiento del agente de policía jubilado a Montserrat. No vi lo que pasó en la pasarela pero sí a una mujer seguida de un hombre, cruzando hacia la calle Lucas de Tuy. Luego ya vi el cuerpo”, apuntó.
La enfermera
La enfermera que transitaba el día de los hechos con su madre por el Paseo de la Condesa escuchó gritos que la alertaron de lo ocurrido, se acercó a la persona que estaba tendida y comprobó que no tenía pulso, lo que comunicó al Servicio de Emergencias 112. “Estaba tendida boca abajo, con la pupila dilatada y sin pulso y ya no procedía un masaje cardíaco. Estaba muerta”, apuntó.
Dos testigos alertaron a los policías de que Montserrat era la autora de los disparos
Los agentes que las detuvieron hablaron con dos hombres que habían presenciado los hechos
Dos testigos alertaron a la Policía de que Montserrat era la autora confesa de los disparos que acabaron con la vida de Isabel Carrasco y la identificaron como tal pero se mantiene la duda de si la llamada que se hizo al Servicio de Emergencias 112 atribuida al policía jubilado que siguió a la asesina la hizo efectivamente él, cosa que niega. Algunos de los agentes que declararon esta mañana y que hablaron con él en el lugar en el que madre e hija fueron detenidas, identificaron su voz, a pesar de que él declaró en la sala de vistas que esa llamada no era suya.
El día de los autos, según los testimonios prestados hoy, uno de los policías locales que estaban patrullando en una zona cercana a la de los hechos el día de la muerte de Isabel Carrasco, se dirigió al lugar con su compañero. De camino, manifestó, fueron alertados por un hombre al que oyó decir “asesina, asesina” al tiempo que les señaló un vehículo gris y les indicó que la mujer que estaba dentro iba armada.
Los agentes abordaron el coche y vieron a una mujer sentada mientras el hombre que les había avisado insistía en que la pistola tenía que estar por ahí. “Yo la veía no alterada, no recuerdo que dijera nada y ella se mostraba sorprendida. La situación le pareció “rocambolesca, alguien dijo que nos estaban grabando y pensé que podía ser una broma”, reconoció uno de ellos.
Su compañero de patrulla declaró que un hombre les abordó cuando se dirigían a la pasarela y les dijo que en un vehículo gris estaba la mujer que había hecho los disparos en la pasarela. Cuando se acercaron y le dijeron que posara las manos sobre el salpicadero, Montserrat soltó un teléfono que llevaba en la mano. “El policía jubilado en el momento en que miramos el coche nos dijo que buscáramos un bolso negro. No aparecía y dijo que se iba a buscarlo porque lo habría tirado por el camino y estaba seguro de que el arma iba dentro”, añadió.
Madre e hija
“¿Porque ese loco diga que he pegado unos tiros me saca así del vehículo?. Estoy esperando a mi hija que ha ido a comprar unos pasteles”, les increpó Montserrat y los agentes llegaron a pensar que se estaban equivocando “porque no tenía pinta de ser una delincuente”. “Noté que alguien se acercaba por mi izquierda y me dijo que era la propietaria del vehículo”, declaró un agente respecto al momento en que llegó Triana. Los agentes comprobaron que ese día la pastelería de la que supuestamente llegaba la joven, estaba cerrada.
Ambas hicieron un intento de abandonar el lugar en el coche, dando marcha atrás y fueron amonestadas por los agentes. La hija hizo una llamada de teléfono, supuestamente a su padre, para decirle que unos policías las estaban identificando y le dijeron que a partir de ese momento no podía usar el móvil.
El arma
La versión del policía jubilado que siguió a Montserrat contradice lo declarado por ésta sobre que había arrojado el bolso con el revólver con el que mató a Isabel Carrasco en la entrada de un garaje. El agente que fue detrás de ella declaró que en ese trayecto él no la perdió de vista y ella no tiró el bolso. Ello también entraría en contradicción con la declaración de Triana, que aseguró haberlo recogido en el lugar donde había visto que su madre lo había tirado; acción que llevó a cabo al pensar que Montserrat había cogido un arma reglamentaria de su padre para llevar a cabo el asesinato.
LEON PTC / ICAL