04/02/2015
«No he conseguido entender la mente oscura del ser humano»
¿Qué va encontrar el lector en esta nueva entrega del famoso 'Alfabeto del crimen'?
Una trama relacionada con las personas sin techo que viven en la ciudad de Santa Teresa. Pero también se asomarán a una historia en la que intervienen las empresas farmacéuticas y el lanzamiento de un nuevo medicamento. Al principio, había dos tramas diferenciadas, sin conexión aparente entre ellas, pero que se unieron de manera subconsciente cuando comenzaron a juntarse.
¿Cómo se consigue volver a sorprender después de 21 volúmenes?
Ese es el reto de mi vida como escritora. Y aún me quedan tres letras, X, Y y Z, para intentar seguir sorprendiendo. Yo siempre tengo tres principios básicos a la hora de escribir: el primero es que nunca engaño al lector, jamás le tomo el pelo. El segundo me lleva a no tomar atajos en la escritura y el último es que lo que cuento es de verdad. Huyo de lo superficial.Es un trabajo difícil y cada vez más complicado. Aunque me consuela saber que sólo me quedan tres novelas (ríe).
Después de bucear tanto en la mente humana, de haber relatado crímenes atroces y ponerse en la piel de esta particular detective, ¿ha conseguido entender mejor la compleja mente del ser humano?
No, no entiendo mejor a los seres humanos. Pero sobre eso va mi trabajo, sobre el porqué mata la gente. No sólo hay una respuesta sobre la mente oscura de las personas, existen muchas.
El personaje de todas sus novelas, la detective Kinsey Millhone, se ha convertido en toda una heroína en el género negro y ha reivindicado la importancia femenina en la novela.
Es una mujer fuerte, independiente y astuta y he notado que es el reflejo donde se miran muchas mujeres. Muchas de ellas se sienten identificadas con este personaje.
¿Reivindica la necesidad de una justicia social a través de sus novelas? En el caso de 'W de whisky' se centra en la figura de los sin techo...
Ese es mi anhelo. La detective Kinsey Millhone persigue que se haga justicia. Yo lo intento, aunque sea a través de mis novelas.
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