21/08/2015
«El proceso soberanista en Cataluña me parece cansino. Es el monotema,como si no hubiera otras cosas»
-¿Cómo lleva la consellera más mediática la exposición a los medios de comunicación?
-Es una situación muy parecida a la que vivía antes de ser consellera. Tiene sus ventajas a la hora de hacer pública una serie de políticas y necesidades para mejorar la situación de aquellos para los que se persiguen condiciones más dignas. Por el otro lado está la exposición pública de todo lo que haces.
-¿La atención de la prensa es mayor de la esperada?
-Yo opino lo que creo que debo de opinar sin hacer muchos cálculos ni pensar demasiado en lo que crees que van a pensar de ti. En ese sentido soy persona de pocos cálculos.
-No obstante, en el plano mediático, parece que el conseller Marzà será un duro competidor.
-Bueno, bien, es saludable que se generen nuevos liderazgos y que la popularidad se reparta entre los miembros del Consell.
-¿Qué le parece la opinión de Marzà recogida en una grabación de que la Comunitat se sume al proceso independentista catalán?
-No la he escuchado, sólo he leído la noticia en LAS PROVINCIAS.
-¿Sólo en LAS PROVINCIAS?
-Es que informan de manera muy profusa y prolija. En cualquier caso es una opinión que no entro a valorar porque no la hizo cuando era conseller, sino mucho antes.
-¿No le preocupa esa opinión?
-Me preocuparía si se pronunciase así cuando es conseller.
-Las declaraciones las hizo nueve meses antes de llegar al cargo de conseller de Educación, no puede haber cambiado tanto de opinión.
-En realidad, once meses, once. Las personas no tienen por qué cambiar, pero aunque cada uno tiene su opinión personal, cuando se ejerce de conseller o de diputado se está representando no sólo a los que te votan, de modo que tu opinión no es similar a cuando hablas a título individual. Yo, por ejemplo, soy contraria a las penas privativas de libertad, pero entiendo que ni Compromís ni el Consell ni la mayoría de los valencianos comparten esa idea. Nos tenemos que adaptar al cargo, y estoy segura de que el conseller no se va a pronunciar ahora de esa manera.
-¿Qué le parece lo que está sucediendo con el proceso soberanista en Cataluña?
-Pues voy a serle sincera. El proceso soberanista me parece cansino. Me resultaría muy complicado vivir en un sitio donde actualmente no hay otro tema del que hablar que ese. Es el monotema, como si no hubiesen otras cosas, como si no pasase nada más, pero la realidad es polifacética. Hay una amplia gama de grises y de colores. Es dramático que todo se centre en eso, anulando los dramas sociales que ocurren allí.
-Ya, pero ¿qué le parece ese deseo de independizarse?
-Es irresponsable la falta de diálogo que se da entre el Gobierno de España y el de Cataluña. Es temerario. Creo que se debería dejar que la gente votase sobre eso. A lo mejor más de uno se llevaría una sorpresa, pero el derecho a decir que sí es el mismo a decir que no. El ejemplo está en Escocia, donde se adoptó una solución propia de un país democrático moderno. Lo que no se puede hacer es enconarse cada uno en su trinchera y no avanzar frente a un fenómeno social de esa dimensión. Ese tipo de situaciones sólo se arreglan hablando.
-Respecto al monotema del Consell.
-¿Qué es...?
-La financiación. Llevan dos meses convirtiendo todas las comparecencias del Consell en una reivindicación de un mejor reparto de los fondos. ¿Qué conclusión han sacado tras dos meses?
-Pues que cuesta que el Gobierno te haga caso y se siente a hablar. Echamos de menos una voluntad de diálogo. Realmente, los valencianos somos una anomalía democrática en el tema de la financiación. Hay muchas comunidades que se quejan en mayor o menor medida, pero si hay alguien que puede hacerlo con la boca llena somos nosotros, que somos una comunidad pobre, tal y como aparece en los informes de la Unión Europea, donde se nos sitúa en el mismo ámbito que los países del Este de Europa, el sur de Italia, Grecia... pero somos pagadores, contribuidores netos. No es posible cumplir con el déficit que nos marcan con la actual financiación.
-¿Se sabe cuando recibirá Mariano Rajoy a Ximo Puig?
-No sólo no hemos sido escuchados. Es que ni siquiera se ha puesto fecha para recibirle. Ni septiembre ni nada... Es procupante que un Gobierno tenga tiempo a reunirse con un presunto delincuente como Rodrigo Rato pero no haya manera de que se nos dé una explicación en persona sobre esta anomalía democrática que sufre la Comunitat.
-Con Artur Mas sí que hay encuentros, a pesar de que tampoco parece ser de la cuerda del presidente del Gobierno. Hasta le recibe el Rey.
-Es curiosa esta situación, sí. Parece que, al final, los territorios que estamos necesitados de atención no haya manera de que se nos haga caso, mientras que a otros... Paradójico.
-¿No son ustedes lo suficientemente molestos?
-Pues quizá haya que crear un problema valenciano. El Gobierno actual sólo te hace caso si generas un problema, así que será cuestión de convertirnos en un problema.
-Eso va contra su naturaleza de ser "pacientes y esperanzados", según explica después de cada pleno del Consell.
-Por eso aún estamos esperando. Si no fuera porque ha coincidido con el verano, con agosto... esto raya la deslealtad y demuestra una gran falta de cultura democrática. El presidente del Gobierno debería recibir a todos los presidentes autonómicos, especialmente a regiones donde se están vulnerando derechos fundamentales para contar con los fondos necesarios para ofrecer una educación y sanidad para todos.
-Al criticar los recortes que sugiere Montoro le reta a que lo explique en las próximas elecciones. ¿Eso no es un modo de actuar políticamente de cara a un futuro resultado electoral?
-No, no, no. Cuando uno se presenta a las elecciones la gente hace balance y, en una situación tan grave, lo que yo digo es que medidas como las que sugiere el ministro no son explicables ante la ciudadanía, y que debe ser consciente de que sus decisiones tienen una repercusión. Hay que apechugar cuando uno toma decisiones que generan pobreza, dar cuentas, y ante la ciudadanía se da cuenta en las urnas.
-¿Anunciar medidas legales contra el Gobierno apenas un mes después de llegar al Consell no es desleal?
-No, al contrario. En un Estado, cuando no hay manera de llegar a una solución política, y a nosotros no se nos da ninguna para garantizar derechos fundamentales, no queda otra que ir a los tribunales, que es el otro de los poderes del Estado. Mayor lealtad institucional que esa...
-Esa judicialización del problema...
-No es judicializarlo. Es solicitar el amparo judicial.
-Esa misma medida, la del amparo judicial, es la que anuncia la consejera de Fomento de Castilla-La Mancha respecto al trasvase del Tajo-Segura, que lo va a llevar a los tribunales.
-En este asunto apoyo lo que dice la consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural. Es un asunto que debe tratarse con perspectiva, serenidad y diálogo. También es cierto que el trasvase Tajo-Segura en estos momentos no se puede paralizar, guste más o menos. Le recomendaría a la consejera de Castilla-La Mancha que revise las perforaciones ilegales de pozos que se realizan en su territorio, porque, antes de denunciar el trasvase, es otro tema también susceptible de acabar en los tribunales.
-¿Usted va a procesiones?
-Voy a la procesión cívica del 9 d’Octubre
-¿Qué le parece que un alcalde diga lo que tiene que sonar en una procesión, el himno de España, por ejemplo?
-Me parece que no es un tema importante pero que, en cualquier caso, el himno tiene que sonar cuando dice la ley. Es un himno solemne y no debe ser banalizado. Se aplica la ley. En otros países los himnos suenan cuando toca, y no en los actos que a cada uno le dé la gana.
-¿Y qué está pasando con la bandera de España en la Comunitat?
-Lo mismo, exactamente lo mismo. Las banderas deben estar en espacios de representación, y eso está regulado también, como cuándo debe sonar el himno. No me gusta cómo se utilizan las banderas o los himnos cuando se utilizan en actos que no nos representan a todos.
-¿Por qué hacen especial hincapié en reducir los actos religiosos en situaciones como un protocolo de actuaciones en caso de catástrofes o desastres naturales con víctimas?
-Lo que planteamos es que los actos públicos sean lo más inclusivos posibles. Luego, cada uno, en función a sus creencias, que haga lo que considere, pero el espacio público debe ser acogedor de todas las sensibilidades.
-En cualquier caso, su concepto sobre la religión es que no debe estar presente en los centros educativos.
-Religión es una asignatura a la que yo no veo mucho sentido, pero hay una ley que señala que debe ofrecerse. Yo he sido voluntaria en Cáritas. Tengo mucho respeto a su labor social, pero en materia educativa cumplimos con la ley, y si la ley cambia en ese sentido, la aplicaremos. Se va a cumplir la ley, pero eso no quiere decir que estemos de acuerdo con ella. De hecho, la ley educativa tiene a todo su sector en contra, de manera unánime, de todo el Consejo Escolar, unánime.
-Esa unanimidad no se da en cuanto a las medidas del Consell respecto a la apertura de centros comerciales en días festivos. La Federación de Empresarios de Hostelería considera que no abrir los domingos es ir hacia atrás.
-Ya, pero el pequeño comercio no opina igual. Hay distintos intereses y habrá que ver el modo en que todos se puedan poner de acuerdo, y si no, tomaremos las decisiones en función de nuestra línea política, que es favorecer el equilibrio entre el pequeño comercio y los grandes centros comerciales, además de buscar las fórmulas que generen empleo y un tejido comercial autóctono.
-¿Usted compra los domingos en centros comerciales?
-No.
-¿Nunca? ¿ni en supermercados? El alcalde de Valencia sí lo ha hecho este verano
-Yo no.
-En la formación del Consell, una parte del Bloc criticó sus decisiones respecto a la presencia de los nacionalistas, porque dejó de lado a los candidatos más cercanos a la dirección del partido.
-A mí nadie del Bloc me ha manifestado ningún disgusto por las personas elegidas para formar parte del Consell.
-¿Cómo va la confluencia entre Podemos y Compromís de cara a las próximas elecciones generales?
-Yo no estoy en ese diálogo, sino en el Consell, que bastante tengo, pero por lo que yo sé se está avanzando en el consenso para realizar un proyecto electoral común con un programa y una candidatura valenciana que defienda una reivindicación de mayores políticas sociales, pero sin perder de vista los intereses de este territorio.
-Ya que no sabe nada sobre el disgusto de parte del Bloc por la formación del Consell, ¿se ha enterado de que existe un manifiesto con firmas de cientos de alcaldes y concejales del partido nacionalista contra un pacto como el que comenta con Podemos?
-Sí que me he enterado, claro, y bien, me parece bien, pero aquí el voto de un alcalde es igual que el de una vicepresidenta. En Compromís, una persona, un voto, y la mayoría de nosotros parece que opina a favor de esa confluencia. En cualquier caso, la opinión de cada uno es libre y nosotros lo somos, nos gusta serlo.
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