05/02/2016
El valencianismo pide la cabeza de Neville
García Pitarch mantiene una intensa reunión con el técnico en vista de que el inglés ha sido capaz de empeorar la situación de Nuno
El bagaje deportivo de Peter Lim en el Valencia empieza a no tener desperdicio. En los poco más de catorce meses que lleva al frente de la entidad (Meriton entró formalmente en el club el 1 de diciembre de 2014) ya acumula por unos motivos u otros dos directores deportivos (sin 'contar' a Jorge Mendes: Rufete y García Pitarch); han desfilado 41 jugadores en temporada y media; ha perdido por el camino un presidente ejecutivo (Salvo) y un consejero (Peris); ha visto cómo una parte importante de la afición ya la tiene descaradamente en su contra, y lleva camino de aumentar a cinco su nómina de entrenadores. Liquidó a Juan Antonio Pizzi con aquel convincente argumento que expuso a la cara Salvo («te ha tocado»); los resultados le empujaron a agotar la paciencia con su amigo Nuno; forzó a que el delegado (Voro) se sentara en el banquillo, y ahora está a un paso de decirle a su otro colega de negocios, Gary Neville, que 'hasta aquí hemos llegado'. Es lo que pide el valencianismo.
De momento, Neville sigue como entrenador del Valencia. Pero lo hace en una situación bajo mínimos y con un riesgo abrumador. En dos meses en el cargo, el inglés ha sido capaz de superar a su predecesor en cuestiones negativas. Hoy en día el Valencia es un polvorín donde ya nadie del club se atreve a decir si la historia que se vivió en noviembre en Sevilla se va a volver a repetir. Fue en la capital andaluza donde Nuno agotó su crédito y será allí este domingo, pero en el campo del vecino verdiblanco, donde Gary Neville puede acabar con este máster acelerado y convulsionado que ha tenido en su estreno en el banquillo. Peter Lim vuelve a tener desde la comodidad que da el vivirlo en Singapur la última palabra y es evidente que todo dependerá de cómo acabe y también de lo que pase durante el encuentro.
El Betis empató a cero en Mestalla y si es capaz dentro de dos días de ganar al Valencia lo superará incluso en la clasificación (estarán empatados a 25 puntos) gracias a su mejor goleaveraje. Se ha complicado tanto la situación que hasta ese factor del golaveraje particular entre los equipos adquiere a estas alturas una importancia descomunal. Tanto que el Valencia, de perder, podría acabar bordeando el descenso. Inimaginable hace unos meses cuando se pensaba en la Champions.
Neville no sabe todavía lo que es ganar en Liga y eso es precisamente lo que le evitaría regresar de Sevilla pensando en que hará las maletas para volver a Inglaterra. Es una losa de la que no puede escapar, justo a dos semanas de que el Valencia tenga que jugársela en la Europa League con el Rapid.
Pero en la Copa del Rey, la única tabla de salvación que quedaba junto con la vía europea, el golpe ha sido definitivo. Lo del Camp Nou ha sido una explosión de rabia y humillación que no ha dejado indiferente a nadie. Por eso al entrenador se le fustigó una y otra vez en la rueda de prensa del estadio barcelonista sobre si tenía pensado dimitir («next question, siguiente pregunta»). Ayer, Neville abandonaba con cara de incredulidad la Ciudad Deportiva. Lo hizo mucho después de que sus jugadores tuvieran que aguantar el chaparrón de vivir en sus propias carnes el malestar de los aficionados. Cuando salió el técnico, en el parking de Paterna ya se respiraba calma. Pero en la madrugada del jueves, nada más llegar de Barcelona para coger su coche, sí lo vivió en primera persona.
La tensión este jueves en Paterna era más que papable. Y más cuando apareció poco antes de que se iniciara la sesión de entrenamiento el director deportivo, Jesús García Pitarch. Habló con Neville durante largo y tendido. El Valencia está con el agua al cuello y García Pitarch sabe de sobra la indignación de la afición y la avalancha que se puede formar este domingo si el equipo vuelve a pifiarla en este comprometido desplazamiento. El recibimiento sería mucho más traumático que el que hubo este jueves, en una situación insostenible. Hasta exfutbolistas del Valencia de cierto peso ya han expresado a través de las redes sociales su disconformidad con los criterios y el discurso del actual entrenador. Neville se ha quedado sin los pocos apoyos que tenía y que siempre recelaron tanto de su inexperiencia como del idioma.
A Neville lo eligió Peter Lim, de la misma forma que el máximo accionista escogió justo un mes después a García Pitarch para que asumiera todos los galones en la dirección. El director deportivo blanquinegro no fue contundente cuando fue preguntado en televisión tras el partido contra el Barça sobre la continuidad de Neville en el banquillo. Ayer hablaron uno y otro y también los jugadores. Pensar que García Pitarch tiene el poder suficiente para destituir a Neville es ir mucho más allá de la realidad. Quedan sólo 15 jornadas para terminar la Liga, poco margen. Eso también tienen que tenerlo en cuenta tanto García Pitarch como Peter Lim.
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