04/05/2016
Un hongo amigo que puede convertirse en Mr. Hyde
Cuando este equilibrio se rompe por causas externas, como la toma de medicamentos, o por causas internas, como la bajada de las defensas del cuerpo, los microorganismos comensales pueden convertirse en patógenos y producir enfermedades, como es el caso de Candida albicans,el hongo patógeno más común en las infecciones hospitalarias en personas inmunodeprimidas.
El trabajo de investigación liderado por Jaime Correa-Bordes, del Departamento de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Extremadura, y Carlos R. Vázquez de Aldana, del Instituto de Biología Funcional y Genómica (CSIC-USAL), ha recibido el premio Fleming 2016, otorgado por el grupo especializado de hongos filamentosos y levaduras de la Sociedad Española de Microbiología (SEM), por determinar la capacidad invasiva de este hongo.
En pacientes inmunodeprimidos, este hongo, causante de las candidiasis vaginales, puede penetrar los tejidos y acceder al torrente sanguíneo para luego dispersarse y colonizar órganos vitales
«Este hongo, que forma parte de la microbiota de las mucosas de individuos sanos, puede producir infecciones superficiales como las candidiasis vaginales. Sin embargo, en pacientes inmunodeprimidos puede penetrar los tejidos y acceder al torrente sanguíneo para luego dispersarse y colonizar órganos vitales. Esta situación se conoce como candidemia y tiene una alta tasa de mortalidad», explica Correa-Bordes.
Esta capacidad de Candida albicans para producir enfermedades se debe en parte a su capacidad para crecer adoptando distintas formas, conocidas como levaduras o hifas.
Las levaduras son formas redondeadas y se cree que favorecen su dispersión por los vasos sanguíneos mientras que las hifas, largos filamentos tubulares, incrementan la capacidad de penetrar en los tejidos.
Los grupos de investigación liderados por Correa Bordes y R. Vázquez de Aldana llevan años colaborando en conocer cómo cambia el hongo su morfología en respuesta a las señales externas de su entorno.
Los resultados del estudio sugieren que los diferentes polimorfismos de este gen podrían determinar la capacidad invasiva del hongo
Así, y en investigaciones precedentes, los científicos han comprobado que la supresión de la enzima kinasa Cbk1 hace insensible a la levadura de las condiciones ambientales del hospedador. De esta manera, el hongo Candida albicans no adopta la forma alargada de hifa e incluso no llega a crear biopelículas que le hacen resistente a los tratamientos antifúngicos.
Ahora en este estudio, los investigadores han profundizado en las causas subyacentes que impiden la separación celular durante el crecimiento hifal de Candida albicans.
El trabajo premiado, publicado en la revista norteamericana de acceso abierto 'PLOS Genetics', ha permitido identificar un nuevo regulador del mantenimiento de las hifas que se ha completado con el análisis de las diferentes variantes de este gen en una colección de 144 aislados clínicos procedentes del profesor Christophe D’Enfert del Instituto Pasteur de París.
El equipo de científicos ha identificado una nueva función de la proteína Ace2 fruto de una mutación genética reciente. Este factor de transcripción actúa de manera diferente en los hongos que adoptan la forma de hifa y no activa la separación celular en células madre e hija.
Los resultados del estudio sugieren que los diferentes polimorfismos de este gen podrían determinar la capacidad invasiva del hongo.
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