08/07/2016
El Marenostrum se cancela a horas de empezar con 17.500 entradas vendidas
El anuncio desata la indignación de miles de asistentes mientras eran desalojados por la policía a medida que llegaban a la acampada
El anuncio cayó como un jarro de agua fría sobre todos los que esperaban para instalarse en el camping, que abría ayer sus puertas, y que fueron desalojados por la policía. Todo esto después de que la empresa hubiese confirmado la noche de antes, en un comunicado, que el Marenostrum Music Festival cumplía con la legalidad, visados y permisos necesarios para la celebración de su tercera edición, subrayando que «se llevaría a cabo, incluso, sin la autorización por parte del consistorio de Alboraya».
No fue así. El equipo municipal y la firma acudían ayer 'in extremis' a la Consellería de Obras públicas para agotar todos las vías antes de anunciar la suspensión oficial. Sin embargo, la negativa del gobierno autonómico fue clara y volvió a exhibir su informe desfavorable por vulnerar la Ley de Costas como motivo indefectible para no celebrar el encuentro.
Así ponía fin al pulso que se había mantenido durante esta semana entre la conselleria, el Ayuntamiento de Alboraya y la promotora, después de que el gobierno local hubiera solicitado un recurso de alzada amparado en los informes municipales. Éstos señalan que el terreno podía acoger el evento, tal y como recoge el Plan General de Ordenación Urbana de 1991 que certifica que la calificación urbanística de la zona de Els Peixets es «parque de playa- urbano». «Ya lo avisamos ayer, no podemos dar licencias para el festival sin todos los informes favorables», aseguró el primer edil de Alboraya Miguel Chavarría, que recordó que «los riesgos para el consistorio, la promotora y los asistentes, si se lleva a acabo el encuentro en estas condiciones, serían muy elevados». Aseguró que el gobierno autonómico no iba a poder estudiar las alegaciones pormenorizadamente a tiempo para la celebración del festival.
De nada han servido los informes favorables de la Consellería de Medio Ambiente, la Diputación, la Delegación de Costas, el Tribunal de las Aguas y la Confederación Hidrográfica del Júcar, las bazas principales en la negociación. Ayuntamiento y promotora coincidían ayer en señalar a un único culpable del suspenso del festival: Compromís. «Este partido ha hecho un flaco favor a este pueblo», llegó a señalar el alcalde. En esta línea, la promotora ya apuntó que esta formación había «iniciado una batalla política contra el Marenostrum» y estaba «intentando boicotear el festival». Ambas partes denunciaron que «el informe de la conselleria había sido solicitado a principios de año y que la respuesta había llegado a tan solo unos días del festival.
La consellera de Obras Públicas, María José Salvador, aseguró ayer que «cuando se presentó el proyecto en abril se requería un informe del Ministerio que llegó en junio, después de que hiciéramos dos requerimientos para darles celeridad. A partir de ahí, la conselleria hizo su informe sectorial negativo a la celebración». Salvador recordó que «nosotros hicimos el dictamen preceptivo y cuando vimos que se estaban haciendo actividades, enviamos un requerimiento para que paralizaran los trabajos».
Movilización de afectados
La firma intentaba ayer gestionar el 'maremagnum' que se ha creado con la anulación del encuentro. Tal y como destacó la representante de la organización, Cristina Maya, «la empresa está trabajando en un plan de actuación». La organización no pudo aclarar la manera en la que va a llevar a cabo la devolución de las más de 17.500 entradas vendidas, cuyos precios oscilaban entre los 15 euros la más básica, hasta los 150 euros, con pase VIP y abono de camping.
La empresa ya recalcó ayer que va a pedir responsabilidades a la Subdirección General de Costas, pues «se ha hecho una inversión de más de un millón de euros en la limpieza del paraje de Els Peixets, donde se han retirado más de 15.000 toneladas de basuras acumuladas durante años».
Paralelamente, los afectados empezaron a movilizarse desde que se dio a conocer la cancelación. Una plataforma a través de Facebook busca coordinar de manera efectiva las reclamaciones a la empresa y ha iniciado una campaña de recogida de firmas en la plataforma change. org, demandado la devolución del precio de las entradas.
las provincias