02/09/2016
Rajoy baraja no someterse a una investidura en octubre si se mantiene el bloqueo
En esta ocasión, ya no será un debate extenso con los distintos grupos parlamentarios, sino que la votación se hará después de una sesión breve con los tiempos tasados para todos los intervinientes
Mariano Rajoy esta vez sólo necesita más 'síes' que 'noes' en favor de su candidatura, pero con toda probabilidad el Congreso de los Diputados se opondrá de nuevo hoy por la noche a la reelección del presidente del Gobierno en funciones. La votación de este viernes, la segunda de la semana, podría ser, además, la última ocasión para ver al líder del PP debatir en las Cortes en la actual legislatura. Así lo contemplan en la Moncloa, donde el entorno del jefe del Ejecutivo se plantea no concurrir en octubre a otra sesión de investidura si el bloqueo persiste y no hay garantías de éxito.
En realidad, nunca estuvo en los planes del dirigente popular acudir al hemiciclo y facilitar que el debate se convirtiera en una especie de moción de censura. En los últimos ocho meses una máxima ha guiado la actuación de Rajoy: a la investidura sólo se va para ganar. Sólo la presión de Ciudadanos, que a mediados de agosto condicionó toda negociación a marcar una fecha en el calendario, obligó a ceder al presidente, que este martes exponía sin ganas ni esperanzas su programa de Gobierno en el Congreso.
Un día después, se activó el "reloj de la democracia". Desde el miércoles a las 20:05 horas los grupos parlamentarios cuentan con dos meses para resolver su cometido antes de que las Cortes se disuelvan y se convoquen nuevas elecciones. Una vez activado el plazo, en el PP entienden que ya no hay necesidad de hacer pasar a su líder por el mismo trance.
Para analizar esta situación, Rajoy ha convocado este sábado a las once y media de la mañana a su Comité Ejecutivo Nacional en la calle Génova. Horas antes de volar hacia la cumbre del G-20 en China, el presidente de los populares dará a los suyos las pautas a seguir en esta nueva fase en la que, según fuentes del partido, no se plantea tirar la toalla hasta agotar todas las posibilidades. Lo advirtió él mismo el pasado lunes, tras el encuentro con Pedro Sánchez que el secretario general de los socialistas tildó de "prescindible". "Seguiré intentándolo con el PSOE ahora, después de la primera votación y, si fuera necesario, después de la segunda, porque es la llave", anticipó el líder del PP.
En las últimas 24 horas, sin embargo, no se han producido contactos para intentar sacar adelante la votación de hoy. Entre los populares se ha instalado la resignación y, dada la rotundidad del 'no' de Sánchez a una investidura del PP, han renunciado a intentos de acercamiento que intuyen estériles. "No hemos cambiado nuestra tesis ni nuestra posición y mantendremos todos los contactos que ellos (los socialistas) quieran, pero en los últimos tiempos he tenido la desgracia de comprobar que hay demasiadas llamadas nuestras que no son atendidas", reprochó en el Congreso el portavoz parlamentario de los populares, Rafael Hernando.
Piano, piano
La sensación entre los populares es la de que "vamos hacia unas terceras elecciones", con el riesgo que conlleva la convocatoria de unos comicios de resultado imprevisible, aunque admiten que aún hay algunas equis de la ecuación por despejar. En primer lugar, recuerdan la importancia de las convocatorias electorales del 25 de septiembre en Galicia y País Vasco. Por otro lado, confían en los movimientos internos que se puedan producir en el PSOE en el momento en el que se convoque el Comité Federal.
La hipótesis que barajan es la de que un mal resultado de los socialistas en las urnas empuje a los sectores críticos a plantarse frente a Sánchez. Y esperan, escépticos, que, pese a los cálculos electorales que puedan estar haciéndose en el PSOE, federaciones como la extremeña o la andaluza se posicionen a favor de facilitar el Gobierno a Rajoy. Esto signifca que en la composición del PP, las opciones de su candidato vuelven a quedar en manos de terceros.
Del mismo modo, los populares podrían transitar la vía del PNV pasado el 25-S. Pero aunque es una puerta que el partido no desea cerrar, algunos como Hernando ven "imposible" pactar con los nacionalistas vascos mientras reclamen un referéndum de autodeterminación.
Cualquier otro escenario ni tan siquiera se maneja. Así, la posibilidad de que Rajoy ceda el paso a un candidato popular más atractivo y con menos carga a sus espaldas, queda hoy por hoy totalmente descartado.
Solo 170 a favor
En la votación del miércoles, tal y como se preveía, Rajoy llegó a 170 votos, el 48,5% de la Cámara, al sumar el apoyo de sus 134 diputados del PP más sus socios de UPN (dos votos) y Foro (uno), junto con los 32 de Ciudadanos y el de la representante de Coalición Canaria, Ana Oramas, gracias a sendos acuerdos firmados con estos partidos. Se quedó por tanto a seis votos de la mayoría absoluta requerida (176).
En contra de la investidura del candidato 'popular' se pronunciaron 180 diputados: los 84 del PSOE, los 67 de Podemos, IU y sus confluencias, los 9 de ERC, los 5 del PNV, los 8 de la antigua Convèrgencia (CDC), los cuatro de Compromís, los 2 de Bildu y el del diputado de Nueva Canarias.
Diez minutos para el candidato
El Pleno de investidura se reanudará este viernes a las siete de la tarde. El primero en tomar la palabra será Rajoy, que podrá hablar durante diez minutos, pero en esta ocasión ya no podrá establecer ningún 'cara a cara' con sus interlocutores.
A continuación subirán a la tribuna los representantes de los grupos de mayor a menor, salvo el PP, que intervendrá en último lugar, con cinco minutos por grupo. Así, se prevén la intervenciones del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez; su homólogo de Podemos, Pablo Iglesias; el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y los representantes de ERC, Gabriel Rufián; y del PNV, Aitor Esteban.
Luego llegará el turno de los miembros del Grupo Mixto, que pueden repartirse sus cinco minutos entre Francesc Homs (CDC), Joan Baldoví (Compromís), Marian Beitialarrangoitia (EH Bildu), Íñigo Alli (UPN), Isidro Martínez Oblanca (Foro Asturias), Ana Oramas (CC) y Pedro Quevedo (Nueva Canarias).
Tras los debates, se procederá a la votación por llamamiento de todas su señorías que tendrán que emitir su voto de viva voz desde su escaños siendo los miembros del Gobierno en funciones y los la Mesa de la Cámara los últimos en hacerlo. La votación no podrá tener lugar antes de las 20.05 horas, según anunció la presidenta del Congreso, Ana Pastor, cumpliendo el plazo de las 48 horas que marca la Carta Magna.
Comunicación al Rey
Para superar la investidura, en este segundo intento a Rajoy le bastaría una mayoría simple del Congreso, es decir, sumar más síes que noes. Por tanto, y partiendo de los 170 votos que ya suma, necesitaría hallar seis apoyos más o al menos 11 abstenciones, pero ello parece improbable dado que ninguno de los partidos de la oposición tiene previsto variar su posición inicial.
Así las cosas, si se cumplen los pronósticos y Rajoy vuelve a fracasar, se convertirá en el segundo candidato a la Presidencia que no consigue la confianza del Parlamento para conformar gobierno, después de que el pasado mes de marzo el líder del PSOE, Pedro Sánchez, inaugurara esta 'lista'.
Será la presidenta del Congreso, Ana Pastor, la encargada de comunicar el resultado de la votación de este viernes al Jefe del Estado y, a partir de ahí, se queda abierto un plazo de dos meses donde se podrán tramitar sucesivas propuestas de aspirantes a presidente.
El 31 de octubre, disolución
De hecho, el candidato 'popular' ya ha adelantado que no es su intención 'tirar la toalla' tras esta intentona y que seguirá trabajando por sacar al país de esta situación de desbloqueo político centrándose en que el PSOE se avenga a cambiar su 'no' por una abstención.
Pero si en los dos meses siguientes desde la primera votación, la de este miércoles, ningún candidato logra el aval de la Cámara Baja, la presidenta de la Cámara Baja someterá a la firma del Rey el decreto de disolución de ambas Cámaras, convocará nuevas elecciones y lo comunicará al presidente del Senado.
Según estos plazos, las Cortes se disolverán a las 24 horas del 31 de octubre, al día siguiente habría que publicar el decreto de convocatoria de elecciones que, si no hay un cambio legal de última hora, tendrían lugar el domingo 25 de diciembre, Día de Navidad.
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