07/03/2017
La economía valenciana crecerá un 2,7% en 2017 y creará 120.000 empleos en dos años
BBVA Research apunta al 'Brexit', la subida del petróleo y la política fiscal como los causantes de la ralentización del PIB en el próximo bienio
De confirmarse ese pronóstico, la economía valenciana encadenaría cinco años consecutivos de crecimiento y superaría el nivel de renta per cápita previa a la crisis, aunque con un desempleo todavía siete puntos por encima del nivel mínimo registrado en 2006. Según señaló ayer el responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Rafael Doménech, aún faltan «algunos años más de recuperación sostenida» para alcanzar los niveles de empleo previos a la crisis. Además, para que sea «productivo, estable y de calidad», urge poner en marcha reformas orientadas a aumentar la eficiencia y reducir la desigualdad del mercado de trabajo, tales como incentivar la contratación indefinida y mejorar tanto la negociación colectiva como la regulación del mercado de trabajo para aumentar el tamaño medio de las empresas.
La Comunitat cerró 2016 con un crecimiento del 3,5%, dos décimas más de lo esperado y tres por encima de la media nacional, gracias a la buena evolución del consumo privado, la inversión y también de las exportaciones, que se resintieron en el segundo semestre por el impacto del 'Brexit'. Como publicó LAS PROVINCIAS, la caída de la demanda británica empañó el nuevo récord en exportaciones del pasado año, con un descenso anual del 2,2% frente al repunte del 60,7% de 2015. Las ventas a Reino Unido se hundieron un 29,6% en diciembre, por sexto mes consecutivo, y constituyen una de las principales causas de la desaceleración prevista para este año.
Desde BBVA Research estiman que el perjuicio del 'Brexit' restará cinco décimas al crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) valenciano por su efecto en las exportaciones de bienes, ya que Reino Unido es el tercer socio comercial de la Comunitat con un 10% del total y un 21% de las ventas de la automoción al exterior, así como en las llegadas y gasto de turistas -es su primer mercado exterior, con casi un tercio de los visitantes extranjeros- y en la inversión en vivienda.
Turismo de calidad
El previsible aumento del precio del petróleo podría reducir el crecimiento de la economía valenciana en otras tres décimas, a falta de computar el impacto de otros factores de riesgo como la moderación de la contribución del turismo exterior por el menor dinamismo británico y la posible pérdida del turismo 'prestado' de mercados competidores con tensiones geopolíticas. En previsión de que disminuya la llegada de estos visitantes, desde BBVA Research aconsejan apostar por un turismo de calidad y promover una regulación que favorezca la mejora de la competencia y la inversión en este sector estratégico.
Completan la relación de factores de riesgo que ralentizan el crecimiento económico valenciano la normalización de la política monetaria, con recuperación de los tipos de interés a finales de 2018, junto al comportamiento de los salarios, ya que los posibles incrementos sostenidos por encima de la productividad frenarían la recuperación del empleo, y la política fiscal, condicionada por el «mayor esfuerzo» de la Comunitat para reducir el déficit.
Sobre este último punto, desde BBVA Research advierten de que el desequilibrio en las cuentas de la Generalitat, pese al «enorme esfuerzo» realizado por el Consell en los últimos años, «supone una desventaja frente a otras comunidades» dado que limita su capacidad de gasto para poner en marcha políticas que compensen los riesgos a los que se enfrenta la economía.
Menos gasto público
Tras un 2016 con menor impulso del gasto público autonómico, mientras mejoraban la licitación de obra pública y el mercado de la vivienda, desde BBVA Research apuntan que la Comunitat volverá a incumplir el objetivo de déficit, entre otros motivos porque los presupuestos aprobados para 2017 no contemplan medidas que compensen la desviación del déficit. Según su estimación, la Generalitat finalizó 2016 con un déficit superior al 1,5% del PIB, más que duplicando el objetivo de estabilidad del -0,7% del PIB regional, por lo que debería realizar un esfuerzo adicional para reconducirlo hasta el objetivo del 0,6%, centrado nuevamente en reducir el gasto público a no ser que el nuevo sistema de financiación autonómica corrija su infrafinanciación per cápita.
Los expertos del BBVA señalan que la salida del FLA debería ser un objetivo a medio y largo plazo para normalizar la política fiscal. Según Doménech, conviene continuar con un proceso ordenado hacia la estabilidad presupuestaria, volver a los mercados de emisiones y mejorar la eficiencia de los servicios públicos.
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