17/11/2017
Ribó se niega a rectificar e insiste en frenar las obras para ampliar la V-21
El concejal Alfonso Novo defendió que el proyecto aprobado en 2009 y cuya ejecución está ahora en concurso es el que menos impacto tendrá sobre la huerta de las siete alternativas barajadas en su día. «Pasan más de 70.000 vehículos diarios y todo el proyecto está centrado en mejorar la seguridad vial», dijo.
El primer edil señaló que la moción de octubre pedía más tiempo al Ministerio para acordar una alternativa, además de celebrar una reunión que todavía no ha sido. Fomento ya ha abierto las ofertas técnicas de las 29 empresas aspirantes a la obra, mientras que el 13 de diciembre ha previsto hacer lo mismo con las proposiciones económicas.
Las obras están en plena licitación con presupuesto que ronda los 30 millones al que aspiran 29 empresas
«El proyecto no nos gusta, es de hace diez años y desde entonces se ha aprobado por ejemplo un Plan de Movilidad; todo no debe ser con el coche», apuntó Ribó, quien abundó las críticas diciendo que la participación pública realizada en su día «fue reducida». Insistió en que se suprima el enlace previsto para el futuro acceso norte, donde para el alcalde «la afección al Marítimo es intolerable».
Pero el principal argumento de oposición es la ocupación de cerca de 80.000 metros cuadrados de campos de cultivo, principalmente huerta. «Es legal modificar los contratos hasta un 20%», argumentó para pedir una serie de cambios a la baja en el presupuesto por la menor expropiación de suelo y la eliminación del enlace del acceso hasta el puerto.
La reunión con responsables de Fomento debía celebrarse hace tiempo, aunque se pospuso por problemas de agenda, comentó el concejal Novo. Fuentes del Ministerio indicaron sobre esto que esperan desde hace tiempo recibir la documentación del gobierno municipal sobre la alternativa que proponen.
Mientras, siguen los plazos de la licitación para adjudicar una inversión que asciende a unos treinta millones de euros. El portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, tenía planteada incluso una interpelación que retiró tras la moción donde pedía a Ribó que desvelase su «plan secreto», como lo llamó.
El alcalde defendió que hay una expropiación en exceso y se puede reducir la franja de terreno afectada. «No queremos perder una inversión, estamos pidiendo tiempo para lograr una mejora del proyecto con la voluntad de llegar a un acuerdo con el Ministerio de Fomento», comentó en su intervención.
Desde el grupo Ciudadanos recordaron las contradicciones incurridas en este proceso desde el pleno de octubre por parte del gobierno municipal. «La moción que aprobaron era que se paralizase el proyecto y al día siguiente dijo que estaba dispuesto a que se construyera un carril más por sentido», espetó Giner a Ribó en su turno.
La propuesta de los populares ofrecía un «salvavidas» para lograr la unanimidad, como reconoció el propio primer edil, al señalar en su tercera propuesta de acuerdo «dirigirse al Ministerio de Fomento para que, sin paralizar la licitación de las obras en curso, en la fase de ejecución de las mismas la afección a la huerta sea la mínima indispensable y necesaria».
Eso no sirvió para conseguir el apoyo requerido y fue desestimada, esta vez con el voto a favor de Ciudadanos, que en octubre votó a favor de la paralización del proyecto para realizar una nueva consulta pública. Novo dijo por último que el motivo «verdadero del rechazo es que Compromís y Podemos compiten a ver qué partido se pone el traje más verde».
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