18/09/2018
Hacienda, dispuesta a recuperar el tipo máximo del 52% para las rentas más elevadas
Si la intención de Hacienda supera los trámites parlamentarios con el aval de la mayoría del Congreso, los contribuyentes con mayores ingresos pagarán en el último tramo de su IRPF hasta un 52%. Se trata de los ciudadanos de Comunidad Valenciana, Andalucía, Asturias, Cantabria, Cataluña y La Rioja. En estas regiones, el tipo máximo que soportan ahora las rentas más altas es del 48%, al sumar la parte estatal (un 22,5%) más la de cada comunidad. En estos seis territorios, hasta ahora mantienen el tipo máximo posible, en algunos casos como lo vienen haciendo de forma recurrente, y en otros provocado por los cambios legislativos introducidos en sus cuentas regionales en los últimos años de crisis y posterior recuperación. Si en el resto de comunidades se opta por elevar sus tipos, también podrían alcanzar ese nivel máximo. También puede darse la circunstancia de que en las seis regiones con el gravamen más elevado prefieran por reducir su gravamen, dependiendo de sus futuros presupuestos.
La ministra no ha querido especificar cuál sería el gravamen adicional que soportaría este colectivo aunque sí indicó que se pueden «apurar los márgenes que están en ese rango» de entre el 51% y el 52%. Lo justifica, entre otras circunstancias, porque «nos separa aún una diferencia con los países de la zona euro», donde la Renta es un impuesto con mayores tipos que en España, en determinadas economías europeas, sobre todo las nórdicas.
Si se alcanza el 52% para las rentas altas supondría regresar al régimen que estableció el Gobierno de Mariano Rajoy nada más llegar al poder en diciembre de 2011. Entonces, aprobó un incremento de los tipos más altos del IRPF para ingresos superiores a 300.000 euros, que pasó del 47% anterior a ese 52%. En algunas comunidades autónomas, como Cataluña, esa nueva imposición supuso que sus contribuyentes con rentas más elevadas pagaran hasta un 56% en la Renta, por la aplicación del gravamen autonómico facilitado por el sistema de financiación autonómica, que da flexibilidad a las regiones en esta materia.
En cualquier caso, la imposición definitiva depende inicialmente de las negociaciones entre el Gobierno y Unidos Podemos. Esas conversaciones aún se encuentran en los «ajustes», tal y como afirmó ayer Montero, quien mantiene que la recaudación que se conseguiría sería «significativa». Aunque ambas partes llegaran a un pacto, aún tendrían que contar con el aval de otros grupos parlamentarios, como PNV, ERC, PDCAT y Compromís.
«Ingeniería fiscal legal»
Montero defiende la «realidad» expresada el domingo por el presidente, Pedro Sánchez, en televisión de que quienes más ganan no pagan IRPF. La ministra sostiene que los grandes patrimonios usan toda una «ingeniería fiscal» a través de figuras «perfectamente legales», pero no declaran en este impuesto, que se centra más en las rentas del trabajo que en las del capital.
Muchos de esos contribuyentes rinden cuentas al fisco a través de otros impuestos como el de Sociedades, al registrarse como empresarios, con unos tipos impositivos inferiores a los que se encuentran vigentes en el IRPF. En otros casos, acuden a las Sicav, aunque cualquier ganancia que materialicen a través de ese instrumento tributa en el IRPF como ganancia patrimonial.
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